martes, 17 de julio de 2012

UNA HISTORIA DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS: DE OLIMPIA A PIERRE DE COUBERTIN (PRIMERA PARTE)

Es el seis de abril de 1896 y estamos en la capital de Grecia, la legendaria ciudad de Atenas, cuna de la democracia. En el Estadio de Panathinaikó de la ciudad helena el rey Jorge I de Grecia (1845-1913) se dirige a las ochenta mil personas que abarrotan las gradas del estadio, que guardan silencio con la misma expectación que hicieron sus ilustres antepasados hace dos mil seiscientos años. La voz firme del monarca se eleva y extiende por todo el estadio como si quisiera salvar casi dos milenios de silencio de una tradición de deporte y paz , uno de los símbolos más antiguos y admirables de la civilización griega y del mundo occidental que se alimentó de su pensamiento. Las palabras del monarca anuncian "Proclamo la apertura de los primeros Juegos Olímpicos internacionales en Atenas. Larga vida a la Nación. Larga vida al pueblo griego." De esta forma nacían los primeros Juegos Olímpicos de la Era Moderna iniciando un nuevo camino cuya próxima parada es la ciudad de Londres, donde se disputarán los XXX Juegos Olímpicos de la Era Moderna que se inaugurarán el 27 de julio y serán clausurados el 12 de agosto de este año 2012. Pero este poco más de un siglo de olimpiadas es apenas un recién nacido en comparación con sus orígenes, los Juegos Olímpicos Antiguos, aquellos donde hasta los dioses competían. Os invito a acompañarme en nuestra máquina del tiempo particular para conocer su historia.

Y el destino de nuestro viaje será una antigua población situada entre los cursos del río Cladeo y el río Alfeo y al pie del monte Cronio, en la Península del Peloponeso. Se llamaba Olimpia y ya existía dos milenios antes de Cristo sin que sepamos el momento exacto en que sus primeros habitantes se establecieron allí, pero si sabemos que para ellos aquel lugar era sagrado y todos los accidentes geográficos que les rodeaban estaban vinculados con primigenias divinidades griegas anteriores incluso al culto a Zeus. Así lo demuestra el nombre del monte junto a la ciudad, Cronio, nombre que recibió en honor de Cronos , a quién consagraron la colina y alrededor del cual giraba el culto más antiguo de los griegos. ¿Quién era Cronos?Me disculparan los lectores habituales del Mentidero que ya conocerán esta historia por otros artículos pero creo que es necesario recuperarla ahora. El poeta Hesíodo (hacia el siglo VIII a. C) lo relata en su obra "Teogonía" en la que narra de forma resumida los mitos griegos. En esta obra , que comienza con las palabras "Al principio de todo, Caos cobró vida" que nos recuerdan a las contenidas en el Génesis de la Biblia cristiana en el capítulo 1 versículos1-3 "Al principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra era soledad y caos", Hesíodo describe como de aquel Caos surgía Gea(la tierra), Tártaro (el Infierno), Eros (el deseo), Érebo(las tinieblas del Tártaro) y Noche (las tinieblas de la tierra).





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Mapa del mundo griego con las principales polis o ciudades griegas y donde podéis ver la situación de Olimpia en la Península del Peloponeso, próxima a la costa oeste de la península, en la región conocida como la Élide. Habitada probablemente desde el inicio del segundo milenio antes de Cristo, sus habitantes tenían a Cronos como el centro de su culto religioso y no sería hasta la llegada de los dorios , un pueblo que, según el historiador griego Pausanias, procedía de las tierras montañosas de Tesalia, y su nombre hacía referencia a este origen, pues dorio significa "el pueblo de los bosques" o "la gente de la montaña",  y a los que Pausanias  llamaba heráclidas, pues los consideraba hijos de Heracles o Hércules. Los dorios, por razones desconocidas, se habrían desplazado del norte hacia el sur hasta alcanzar la Península del Peloponeso ocupada por otro pueblo griego, los aqueos, a los que expulsaron. Serían los dorios los que extenderían el culto a Zeus , del que Olimpia se iba a convertir en su santuario principal (imagen procedente de http://commons.wikimedia.org )




Gea alumbró en parto virginal a Urano (el cielo), y también a las Montañas y al Ponto(el Mar). Como veis , los mitos griegos ofrecían una explicación mítica a todo lo que podían contemplar sus ojos , un intento de ordenar y dar respuesta a las preguntas ante un mundo que aparecía desconocido, amenazante y misterioso. De la relación incestuosa con su hijo Urano surgieron los doce Titanes , seis hombres y seis mujeres, siendo el más joven de todos ellos Cronos(el Tiempo), y también a tres hijos monstruosos , los Hecatónquiros, llamados Coto, Briareo y Giges, cada uno de ellos dotado de cien manos. Tan repulsivos eran aquellas criaturas para su padre Urano que ordenó que fueran confinados en las entrañas de la tierra. Como madre amorosa, Gea reaccionó ante la cruel suerte corrida por sus retoños y convenció a Cronos, el Titán más joven, para que derrocase a su padre y se hiciera con el poder. Así lo hizo Cronos, quién armado con una hoz castró a su padre Urano y se convirtió en el nuevo rey de los dioses junto a su hermana la Titánide Rea con la que iniciaba un largo reinado que sería considerado como la legendaria edad dorada de Grecia, pues en ella los seres humanos eran buenos y no necesitaban de leyes y reglas que regulasen su comportamiento.

Este era el dios al que veneraban los primeros habitantes de Olimpia que construyeron junto al Monte Cronio los primeros templos dedicados a diosas femeninas como Afrodita , nacida de la espuma producida por los genitales de Urano al caer al mar después de ser lanzados a sus aguas por Cronos. En algún momento del segundo milenio antes de Cristo, se inició en Olimpia el culto a un nuevo rey de los dioses, Zeus. Éste era hijo de Cronos y Rea, al igual que sus hermanos Poseidón, Deméter, Hera, Hades y Hestia. Temiendo que se repitiese la historia de Urano y que sus hijos trataran de derrocarle , Cronos se fue comiendo a sus hijos a medida que iban naciendo pero cuando Rea alumbró a Zeus decidió ocultarlo y engañó a su esposo envolviendo una piedra como si se tratara de un niño. Cronos la devoró pensando que era su hijo que, mientras, era ocultado en una cueva del Monte Ida, en la isla de Creta. Allí creció educado bien por una ninfa, una familia de pastores o por Gea, pues la mitología ofrece múltiples versiones del mito, y siendo ya adulto se presentó ante su padre al que forzó a vomitar a sus hijos, libera a los Hecatónquiros y a los Cíclopes a los que Cronos había encerrado de nuevo en el Tártaro, recordemos que era el Infierno griego, y se enfrentó a los hermanos de Cronos, los Titanes, en una guerra conocida como la Titanomaquia., que terminó con la victoria de Zeus y sus hermanos.




Mytikas.jpg
Fotografía del Monte Olimpo, situado entre Tesalia y Macedonia , con sus 2917 metros es la principal cumbre de Grecia y la segunda mayor altura de la cordillera de los Balcanes. Su nombre, Olimpo, es una palabra griega que puede traducirse como "luminoso" y en su cumbre pensaban los antiguos griegos que los dioses habían construido enormes residencias de cristal donde residían contemplando el mundo de los humanos. Doce eran los dioses olímpicos incluido su rey  ,Zeus. El resto eran su esposa Hera , sus hermanos Poseidón, Hestia y Deméter, y sus hijos Atenea, Artemisa,Apolo,Ares,Hefesto,Hermes y Afrodita,esta última surgida de la espuma producida por los genitales del castrado Urano cuando cayeron al mar después de ser cercenados por Cronos. Los dioses olímpicos eran los mejores entre los dioses griegos , la misma consideración que entre los hombres tendrían los futuros campeones olímpicos de los Juegos disputados en Olimpia  (imagen procedente de https://es.wikipedia.org)




Zeus envió a los Titanes al Tártaro, y procedió a repartirse el mundo entre sus dos hermanos mayores Poseidón, al que le correspondieron los Océanos, y Hades, que se convertiría en el dios del mundo de los muertos, el Inframundo, mientras que el propio Zeus se convertía en el dios del cielo y el aire y además en el rey de los dioses. Zeus establecería su hogar en la cima del Monte Olimpo, que con sus 2917 metros era la montaña más alta de toda Grecia . Los griegos creían que en su cumbre los dioses habían erigido grandes edificios de cristal donde residían los dioses olímpicos. Además de Zeus y sus hermanos Poseidón, Hera, Hestia y Deméter también se encontraban algunos de los hijos de Zeus como Hermes,dios mensajero , de las fronteras y los viajeros, Hefesto, dios del fuego y la forja, Artemisa, diosa de la caza, el hermano gemelo de Artemisa, Apolo, dios de la luz y el sol, Ares, dios de la guerra, Atenea, diosa de la sabiduría,Ares , dios de la guerra y Afrodita, la diosa del amor. Con el tiempo Olimpia iba a convertirse en el centro del culto a Zeus , donde acudían hombres procedentes de las diferentes ciudades o polis griegas para rendir culto al rey de los dioses, el primer culto panhelénico compartido por todos los griegos

Nos cuenta el escritor y periodista italiano Indro Montanelli (1909-2001) en su "Historia de los griegos" que en Olimpia el dios Apolo disputaba sus encuentros de pugilato y que también allí se disputaría una mítica carrera de carros que tuvo como protagonista a Pélope y a Enómao. Pélope era hijo del rey de Anatolia , Tántalo, y quería casarse con Hipodamia, hija de Enómao, rey de Olimpia. Enómao se oponía a este matrimonio porque, según algunas versiones, una profecía había anunciado que moriría a manos del hombre que se casara con su hija por lo que a cada pretendiente le desafiaba a una carrera de caballos y si Enómao obtenía la victoria daba muerte a su rival. De esta forma había acabado con la vida de una treintena de pretendientes y lo mismo hizo con Pélope, con la seguridad de que también le derrotaría. Pero Pélope había sido amante de Poseidón y pidió ayuda a su antiguo amante para vencer en la carrera, ruegos que fueron escuchados por el dios enviándole un carro tirado por caballos alados . Por si eso no fuera suficiente Pélope sobornó al auriga de Enómao, llamado Mirtilo, para que se dejara ganar prometiéndole a cambio la mitad de su reino y una noche de amor con Hipodamia. Al día siguiente Enómao no sólo perdió la carrera sino que murió al caer del carro ya que Mirtilo había saboteado las ruedas causando el accidente mortal. Pélope se convertiría no sólo en el nuevo rey de Olimpia sino que extendería, según el mito, su dominio a toda la península que en su honor llevaría el nombre de Peloponeso.Si os preguntáis por la suerte corrida por Mirtilo, fue ejecutado siendo arrojado al mar por orden de Pélope.






"Los púgiles" hallados en el yacimiento de Acrotiri, en la actual isla de Santorini, perteneciente al archipiélago de las Cícladas, y que era conocida con el nombre de Thera en la Grecia antigua. Estaba dentro del ámbito de influencia de la cultura minoica que tenía como centro a la isla de Creta y que fue descubierta y estudiada  por el arqueólogo inglés Arthur Evans (1851-1941). El nombre de minoica procede de su rey más conocido , el mítico Minos, que residía en el Palacio de Cnosos, en la isla de Creta, donde también se encontraba el celebre Laberinto del Minotauro donde, según el mito, se ocultaba el Minotauro, un ser mitad hombre mitad toro al que los atenienses rendían un tributo de sangre , enviándole cada año a siete jóvenes y siete doncellas para saciar el hambre del monstruo a cambio de que Minos no atacara a Atenas. El tributo se interrumpiría si alguno de ellos lograba salir del labertino pero ninguno lo lograba hasta que Teseo, hijo del rey ateniense Egeo, dio muerte al Minotauro acabando con el sangriento tributo y convirtiéndose en uno de los grandes héroes de la mitología griega. Pero al margen del mito la cultura minoica alcanzó un elevado nivel de civilización donde el deporte también jugaba un papel destacado, siendo el origen de deportes como el boxeo, que podemos ver en la fotografía sobre estas líneas, y la lucha, además de practicar otra modalidad, el salto del toro, antecedente del toreo (imagen procedente de http://arelarte.blogspot.com )




Ya veis que los orígenes de las competiciones deportivas en Olimpia no eran demasiado limpios pero los griegos decidieron que en aquella ciudad ,que se había convertido en el santuario del culto a Zeus para todos los griegos y a la que viajaban peregrinos desde todos los rincones del mundo helénico para rendir culto al padre de los dioses, fuera la sede de unos juegos deportivos en honor del dios. Así nacieron los que serían conocidos como Juegos Olímpicos y la primera olimpiada de la que se tiene constancia se celebró en el 776 a. C, que se convertiría también en la primera fecha que conocemos con exactitud de la historia griega. Ellos mismos utilizarían la fecha de esta primera Olimpiada para datar a partir de ella los acontecimientos de la historia griega como nosotros hacemos con la fecha del nacimiento de Cristo .Sin embargo, los juegos atléticos que iban a celebrarse en Olimpia ya tenía precedentes más antiguos en la cultura minoica que se había desarrollado en Creta entre el 3000 y el 1400 a. C y donde se celebraban unos juegos donde se competía en lucha, boxeo, salto del toro y el Kimistimata, un antecedente de la gimnasia actual.

Se estableció que el comienzo de los Juegos coincidiría con la festividad en honor de Zeus y al igual que estos tendrían una duración de cinco días, celebrándose con una periodicidad de cuatro años, entre los meses de junio a septiembre. En ellos sólo podrían participar aquellos griegos que fueran ciudadanos libres debiendo demostrar en el momento de la inscripción en los juegos que nunca habían sido acusados de sacrilegio o de cualquier otro delito, además de jurar el cumplimiento y respeto de las reglas que se establecieron para las diferentes competiciones. Diez meses antes de su comienzo se procedía a la elección de un jurado compuesto por diez hombres, conocidos como los heladónicos, que se encargaban de controlar el entrenamiento de los atletas al mismo tiempo que enviaban embajadores por todo el mundo griego para anunciar las fechas en las que tendrían lugar las Olimpiadas y también señalaban el comienzo de la Paz Sagrada. Durante la celebración de los Juegos todas las guerras que constantemente enfrentaban a las diferentes polis griegas se detenían y los miles de peregrinos que acudían a Olimpia a rezar a Zeus y ver los juegos gozaban de inmunidad y eran considerados sagrados. Siglos después, incluso el rey de Macedonia, Filipo II (382-336 a.C), padre del legendario Alejandro Magno (356-323 a.C), tuvo que pedir perdón y pagar una cuantiosa multa porque sus soldados habían molestado a unos peregrinos que acudían a contemplar los juegos.



Mapa de Olimpia , la sede de los Juegos Olímpicos. Vemos como el centro está ocupado por el Templo de Zeus Olímpico, el número 15 en el mapa, erigido por el arquitecto Libón de Elea y que albergaba en su interior la estatua de Zeus realizada por Fidias, que se convertiría en el centro del culto de los peregrinos que viajaban hasta Olimpia. La construcción más antigua de Olimpia era el Templo de Hera o Hereo, el número 4, y la más importante de todas sus construcciones era, sin duda, el Estadio,el número 10.  La  construcción señalada con el número 31 era el Bouleuterion,  la sede donde se reunía la asamblea de la ciudad , y  el número 20 señala donde se encontraban los gimnasios. El Leonideo,señalado con el número 29, sería construido en el siglo IV a. C para  dar albergue a los visitantes más ilustres de Olimpia y también a los atletas. En los gimnasios, no sólo en los de Olimpia sino en los de toda Grecia, se encontraba la Palestra, el número 21 en el mapa ,  nacida como lugar donde se practicaba y enseñaba la lucha y el boxeo pero donde además se enseñaba a los niños griegos la importancia del ejercicio físico en una cultura como la griega donde la belleza del cuerpo jugaba un papel esencial (imagen procedente de http://ficus.pntic.mec.es ) 


Por primera vez en la historia del mundo griego existía algo que aglutinaba a las polis griegas y las unía por encima de sus diferencias, creando un sentimiento panhelénico, de compartir una misma cultura, lengua y fe que sería decisivo durante el siglo V a.C para salvar al mundo griego de la amenaza del Imperio Persa. Pero regresemos a Olimpia donde las multitudes se aproximan a la ciudad para rendir culto al dios y, sobre todo, disfrutar de las competiciones deportivas. Se reunían en el Altis, que significa "bosque o recinto sagrado", un antiguo bosque sagrado en el que se había construido un templo dedicado a Hera . No sería hasta el 457 a. C cuando se culmina la construcción del Templo de Zeus Olímpico que iba a albergar en su interior la gran estatua de Zeus esculpida por Fidias(hacia 490-431 a.C) en oro y marfil utilizando la técnica conocida como criselefantina, impresionante y sobrecogedora con sus trece metros de altura y considerada en una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo cuya historia también podéis encontrar en el Mentidero en este enlace:
http://chrismielost.blogspot.com.es/2012/05/las-siete-maravillas-del-mundo-antiguo_29.html

Entre otros edificios que se irían construyendo en Olimpia se encontraba el Pritaneo, que en las ciudades griegas ejercía una función parecida a los actuales ayuntamientos y que en Olimpia era también donde se alojaban los embajadores oficiales de las distintas ciudades griegas y se celebraban las fiestas en honor de los vencedores , el Filipeión templo construido por orden de Filipo II para albergar las estatuas de los diferentes reyes macedonios, el Bouleuterion donde se reunía la asamblea de la ciudad, diversos templos dedicados a los dioses griegos donde se guardaban las ofrendas y tesoros que los peregrinos y las ciudades ofrendaban a sus dioses, y, por supuesto, el estadio donde iban a celebrarse las competiciones. Una vez en Olimpia el primer día de los juegos era consagrado a las ceremonias religiosas en honor de Zeus y no era hasta el segundo cuando se iniciaban las competiciones deportivas que se prolongaban hasta el quinto día en el que tenía lugar el desfile triunfal de los vencedores y los juegos se clausuraban con un gran banquete. Imaginaos ahora el estadio , que según Indro Montanelli podía tener capacidad hasta para cuarenta mil espectadores. Es el amanecer y el publico ya espera con impaciencia la entrada de los atletas.




Fotografía del Estadio de Olimpia donde se disputaban las competiciones de los Juegos excepto la carrera de carros que tenía lugar en el hipódromo . Es el más antiguo conocido y tenía 192 metros de longitud , equivalente a la unidad de medida griega llamada estadio de donde procede el nombre del recinto. En esta longitud se disputaba una prueba de velocidad similar a nuestros cien metros lisos y otra carrera de velocidad conocida como diaulo que hacía el mismo recorrido pero de ida y vuelta, duplicando así su longitud. Existía otra modalidad conocida como la Hoplitodromía en la que los corredores corrían armados como si fueran al combate una distancia que oscilaba entre los 364 y los 768 metros. A las competiciones asistían griegos de todos los rincones del mundo helénico con aficionados tan ilustres como Aristóteles, Píndaro o Pausanias (imagen procedente de 5aybsociynatu.wordpress.com  )


A la cabeza van los diez miembros del jurado , los heladónicos, y detrás de ellos los atletas que van a participar en las competiciones. Hoy nos llamaría la atención que estos atletas y sus entrenadores son todos hombres y van desnudos. Lo primero, que fueran todos hombres, había sido así desde el comienzo de las Olimpiadas pues las mujeres tenían prohibido no solo competir sino también asistir como espectadoras a los juegos bajo pena de muerte en caso de ser sorprendidas haciéndolo, pero la desnudez de los atletas y entrenadores sería impuesta mucho tiempo después de la primera olimpiada aunque su origen está relacionado con la prohibición a la que estaban sometidas las mujeres . El filólogo clásico y escritor español Javier Murcia Ortuño (1964) relata la historia en su libro "De banquetes y batallas" donde nos cuenta como, desafiando la prohibición, la madre del atleta Pisídoro, llamada Calipatira, se disfrazó de hombre para asistir a los juegos como entrenador de su hijo. Pisídoro obtuvo la victoria y tal fue la alegría de Calipatira , que saltó la valla que separaba a los entrenadores de los atletas con la mala fortuna de que su ropa quedó enganchada en ella y la dejó desnuda revelando su naturaleza femenina. Aunque tendría que haber sido condenada a muerte Calipatira salvó su vida ya que los jueces tuvieron en cuenta que era hija, esposa y madre de campeones olímpicos, pero a partir de entonces se estableció que tanto los atletas como los entrenadores debían ir desnudos para evitar que se repitiera esta situación. Algunos autores indican que los atletas fueron siempre desnudos y que fue sólo a los entrenadores a los que se obligó a ir desnudos a raíz del caso de Calipatira.

Las distintas competiciones que formaban parte de los Juegos eran conocidas como agones   y existían los agones atléticos, hípicos, luctatorios o de lucha y el pentatlón. El agón atlético estaba compuesto por las carreras, el lanzamiento de disco, el salto de longitud y el lanzamiento de jabalina. Dentro de las carreras estaba el equivalente a lo que hoy sería la carrera de cien metros lisos, aunque en Olimpia la distancia era equivalente a la medida de un estadio, es decir, 192 metros, aunque sobre esto he encontrado distintas medidas , desde los 174 metros hasta los 211 metros que refiere Indro Montanelli. Se incorporaría luego el diaulo, que era una carrera de velocidad pero de ida y vuelta y el dólico, una carrera de fondo que según las fuentes oscilaba entre los 1500 metros , los 4600 metros e incluso los catorce kilómetros. El lanzamiento de disco lo realizaban con un disco de bronce que tenía diferentes pesos y medidas según las categorías , obteniendo la victoria el que lo lanzaba más lejos, al igual que sucedía con el lanzamiento de jabalina. En cuanto al salto de longitud, al igual que ahora los atletas saltaban sobre un foso de tierra y los jueces determinaban la distancia en función de la marca dejada por el atleta en la tierra.




Si hay una imagen que podemos asociar al deporte en la Antigua Grecia es sin duda el Discóbolo, realizado hacia 460 a.C y atribuido a Milón de Eleuteras(hacia 480-440 a.C) que representa a un lanzador de disco en el momento en que concentra sus energías para lanzar el disco, y al contemplarlo pareciera que al segundo siguiente fuera a completar el movimiento enviando el disco de bronce lo más lejos posible. Mirón se haría famoso en su tiempo por sus esculturas sobre atletas en las que reflejaba como nadie hasta entonces el movimiento del cuerpo, aunque se le criticaba la falta de profundidad psicológica en los rostros de sus obras, como se puede comprobar en el mismo Discóbolo,donde el rostro permanece imperturbable como una máscara. No conservamos el original, posiblemente realizado en bronce, y lo que ha llegado hasta nuestros días son copias romanas hechas en mármol   (imagen procedente de http://www.xtec.cat )



En el agón hípico, la competición se trasladaba al hipódromo, palabra de origen griego que significa "carrera de caballos" , donde tenían lugar las carreras de carros que podían ser de carros tirados por cuatro caballos, cuádrigas, o por dos caballos, bigas. El auriga iba puesto de pie , sujetando las riendas con una de sus manos y la fusta con la otra y sosteniéndose sobre un pequeño carro de dos ruedas. Según el viajero, geógrafo e historiador griego Pausanias(siglo II d. C), el hipódromo tenía una longitud que convertida a nuestro sistema de medición sería de 770 metros, aunque también en este caso he encontrado distintas cifras. En estas carreras se podían poner obstáculos, fosos y vallas que hacían la carrera más peligrosa hasta el extremo de que en una ocasión, según cuenta Indro Montanelli, de cuarenta carros sólo uno de ellos logró llegar a la meta. Al igual a que a los atletas a los caballos vencedores se les alzaban estatuas. En cuanto al agón luctatorio, comprendía el pugilato o pygmachia , termino griego que significa "pelea de puños", similar a nuestro boxeo, en el que los competidores peleaban con los puños desnudos o cubiertos con unas vendas o correas de cuero llamadas himantes que luego derivarían en algo muy parecido a los actuales guantes de boxeo, con resultados demoledores como demuestra estas palabras dedicadas a un púgil llamado Estratofón "Oh, Estratofón, después de veinte años de ausencia de su casa, Ulises fue reconocido por su perro Argos. Pero tú, después de cuatro horas de sopapos, intenta volver a tu casa y verás qué acogida te hace el perro. Ni siquiera él te reconocerá". Debían de ser peleas estremecedoras

Además del pugilato, que fue incorporado a los juegos en el 688 a. C, estaba el pancracio que se unió a los juegos en el 640 a. C. Parecida a la actual lucha griega, aunque en ella valía casi todo, desde las zancadillas a los golpes bajos y llaves que buscaban la inmovilización o estrangulamiento del contrario, aunque nunca la muerte, ya que estaba prohibido por las reglas de los juegos, aunque accidentalmente en ocasiones se producía alguna. Sólo estaban prohibidos los mordiscos e introducir los dedos en la boca, la nariz o los ojos del contrario y de la dureza de estas peleas nos da buena cuenta Pausanias que describe la técnica infalible del luchador Sóstratos de Sición "Al lado de la imagen de Lisandro está la del pancraciasta Sostratos de Sición, también llamado Acroquersites. Éste siempre intentaba atrapar primero los dedos del oponente para rompérselos. Y lo continuaba haciendo hasta notar que el otro abandonaba la lucha." Romper los dedos al oponente no creo que hoy esté permitido pero sin duda fue una táctica exitosa para Sóstratos, que fue campeón no sólo de los Juegos Olímpicos sino de otros certámenes deportivos. Por último, estaba la Lucha, antecedente de la actual Lucha Libre , modalidad olímpica de los juegos modernos, donde el objetivo era derribar al contrario pero sin dar puñetazos ni patadas.




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Escultura de "Los luchadores" del siglo III a. C conservada en Florencia, en la Galeria de los Uffizi. Según los mitos griegos las leyes que regían la lucha habían sido entregadas por la diosa Atenea al héroe  ateniense Teseo , el mismo que había dado muerte al Minotauro. Entre los campeones olímpicos , que daban su nombre a las Olimpiadas en las que habían vencido, nos han llegado nombres como el de Diágoras de Rodas, vencedor en los cuatro grandes certámenes deportivos, Juegos Olímpicos, Juegos Ístmicos, Juegos de Nemea y Juegos de Delfos, lo que le permitía alcanzar la categoría de Periodonica, algo parecido a lo que hoy sería en tenis el ganador del Gran Slam, el campeón de los cuatro torneos más importantes. En honor de los campeones se erigían estatuas en Olimpia, los poetas les componían versos y sus ciudades de origen les transformaban en héroes manteniéndolos a partir de ese momento a costa del estado (imagen procedente de http://commons.wikimedia.org )  





Pero la prueba reina de los atletas era el Pentathlon compuesto por las cuatro competiciones del agón atlético, es decir, carreras de velocidad, salto de longitud, lanzamiento de disco y de jabalina y además se añadía la lucha , una competición que tenía entre sus ilustres seguidores al filósofo Aristóteles (384-322 a.C) que decía de esta prueba que requería "Todo el cuerpo, todas las fuerzas empeñadas : elegancia y robustez". El vencedor del Pentahtlon podía ser considerado como el rey de los juegos, su auténtico vencedor. Pero al igual que sucede en los actuales Juegos Olímpicos, no todo era competición y también había lugar para la diversión como nos cuenta Indro Montanelli "En torno del estadio se improvisaba una especie de espectáculo con tiro al blanco, sibilas(adivinas) baratas, comedores de fuego, tragadores de sables, teatros, bailes, rincones reservados con hetairas(prostitutas)" El autor de comedias Menandro (hacia 342-292 a.C) escribía sobre el ambiente de los juegos "Muchedumbre, intrigas, saltimbanquis, juerguistas y ladrones". Dos milenios después no parece que demasiadas cosas hayan cambiado.

Entonces los deportistas no eran profesionales como en nuestros días, y el único premio que recibía el vencedor era una corona hecha con ramas de olivo silvestre obtenidas del olivo que crecía en el recinto sagrado de Zeus en Olimpia, ramas que según establecían las reglas tenían que ser cortadas durante los primeros días de competición por un joven que tuviera a sus padres vivos, aunque no he encontrado la razón por la que esto se hacía así. Pero aunque no obtenían un premio en dinero lograban algo no menos valioso, la gloria y la fama y Javier Murcia cita en su "De banquetes y batallas" al poeta griego Píndaro(hacia 518-438 a.C) que escribió sobre los vencedores en los juegos "El vencedor, el resto de sus días, tendrá una dicha con sabor a mieles". En efecto, después de ser coronado con la corona de olivo en la ceremonia de clausura de los juegos y agasajado con un banquete, regresaba a su ciudad donde era recibido como un auténtico héroe. Según cuenta Javier Murcia, algunas ciudades llegaban a abrir una nueva puerta en sus murallas para que el vencedor entrase por ella y se establecía que el campeón fuera mantenido el resto de su vida a costa de la ciudad disfrutando de todo tipo de privilegios como disponer de los mejores asientos en el teatro o en la Asamblea de la ciudad.

Píndaro fue , junto con el poeta Baquílides, el principal representante del subgénero literario conocido como epinicio donde cantaba las glorias deportivas de los campeones olímpicos . En "De banquetes y batallas" escribe el historiador Javier Murcia sobre el poeta "En su elogio del vencedor, nos recuerda que el esfuerzo es imprescindible para alcanzar el éxito, que el destino es imprevisible, que la vida humana tiene sus límites, a diferencia de lo que ocurre con los dioses. Gracias a la victoria los hombres pueden acercarse a los dioses, rozar una suerte de perfección" Eso es lo que Píndaro trataba de transmitir en versos como estos "¡Qué es el hombre sino el sueño de una sombra, pero cuando llega, gracias a Zeus, el esplendor, los hombres pueden hallar un luciente fulgor y una dulce existencia" (imagen procedente de http://commons.wikimedia.org )   




Los poetas componían versos en su honor siendo el origen de un subgénero literario llamado epinicio en el que destacaron Píndaro, al que ya conocemos , y Baquílides (hacia siglo VI a.C). Un ejemplo de epinicio es este que Píndaro dedicó a uno de los más célebres campeones olímpicos, Diágoras de Rodas, campeón en la competición de pugilato en las Olimpiadas de 464 a. C "He desembarcado con Diágoras , entonando un himno a la marina de Rodas, hija de Afrodita y esposa del Sol, para cantar como recompensa del pugilato a un hombre extraordinario, franco luchador, que se coronó junto al Alfeo y la fuente de Castalia" un poema que por su belleza tuvo el privilegio de ser esculpido en letras de oro en la entrada del templo de Atenea en la ciudad de Lindos, de donde era originario Diágoras , que además fue el fundador de una dinastía de campeones seguida por sus hijos y sus nietos. Cuando años después sus hijos se proclamaron campeones olímpicos el publico, que aplaudía entusiasmado y conmovido mientras los hijos de Diágoras abrazaban a su padre, deseó la muerte para Diágoras pues pensaban que jamás podría vivir un momento tan feliz como aquel. Por cierto, uno de sus nietos, también campeón olímpico, era Pisírodo, el mismo que fue protagonista del episodio que ya conocemos cuando su madre, disfrazada de hombre, participó como entrenadora en las Olimpiadas.

A los vencedores se les erigía una estatua en Olimpia como la que pudo contemplar Pausanias de uno de los más conocidos campeones olímpicos, Milón de Crotona(nacido hacia 510 a. C), que fue campeón Olímpico durante seis veces consecutivas, además de vencer otras seis veces en los Juegos Píticos, diez veces en los Ístmicos y nueve en los Juegos de Nemea, una marca que no sería igualada a lo largo de toda la historia de los Juegos Olímpicos. De él decía Pausanias que podía atarse una cuerda en la frente y conteniendo la respiración lograba que sus venas se hincharan hasta el punto de que lograba romper la cuerda. Escribe Javier Murcia que "La voracidad de gran atleta corría pareja a su fuerza, siendo su ración normal de alimento diario de diez kilos de carne, acompañados de otros tantos litros de vino" Pero no sólo era un gran atleta sino un hombre instruido, ya que fue discípulo de Pitágoras (hacia 580-495 a.C) . Precisamente estando en una clase de Pitágoras mostró su descomunal fuerza cuando al caer una columna el techo comenzó a derrumbarse y él lo sostuvo con sus manos hasta que todos salieron.



BREVE DOCUMENTAL SOBRE LOS JUEGOS OLÍMPICOS ANTIGUOS



No he conseguido encontrar un vídeo en español que describa con detalle los juegos olímpicos antiguos. Os incluyo este vídeo que sirve para daros una idea sobre ellos pero si alguno de los que me leen conoce algún otro documental puede indicarme donde conseguirlo para mejorar la información







Al igual que sucede con algunos deportistas de nuestro tiempo, no soportaba bien el paso del tiempo y el declive de sus fuerzas. El filósofo y escritor romano Marco Tulio Cicerón(106-43 a.C) relata como un día Milón, al contemplar a otros luchadores que se entrenaban, decía con lágrimas en los ojos mientras dirigía la mirada a sus ahora énvejecidos brazos "Ay, estos si que están ya muertos". La muerte de Milón fue tan extraordinaria como su vida si creemos a los que nos transmitieron la historia, ya que estando un día caminando por el campo observó un árbol que se hallaba a medio talar por lo que decidió aplicar la fuerza de sus pies y brazos para terminar de tumbarlo con la mala fortuna de que al partirse el árbol le atrapó y fue devorado por las fieras. Otro caso curioso es el que recoge el historiador británico Robin Lane Fox(1946) en su obra "El mundo clásico" donde escribe "Las ciudades acogían con entusiasmo y recompensaban a los vencedores cuando regresaban a su patria, y se contaban hermosas historias en torno a las proezas de aquellas celebridades y su triste decadencia posterior. El pancratista Timantes se ejercitaba a diario tensando un arco de enormes dimensiones, pero cuando dejó de entrenarse, no pudo seguir haciéndolo y desesperado no encontró mejor solución que el suicidio. Se mató arrojándose a una pira"



Estatua de Milón de Crotona, el campeón olímpico , realizada por el escultor barroco francés Pierre Puget(1620-1694) conservada en el Museo del Louvre donde recrea la historia de la muerte de Milón, cuando atrapado por el tronco que había tratado de partir con la fuerza de sus manos y pies , es atacado y devorado por un león. Era tanto el respeto que los griegos sentían por la tregua sagrada que marcaba el inicio de las Olimpiadas que según cuenta Indro Montanelli los refuerzos necesarios para que el rey espartano Leónidas detuviera al ejército persa en las Termópilas no fueron enviados para respetar la tregua olímpica y uno de los soldados persas habría dicho a su general "Por los dioses, ¿qué clase de hombres son esos griegos, que , en vez de estar aquí defendiendo su país están en Olimpia defendiendo tan sólo su honor" Al margen de la dudosa veracidad de esta anécdota los Juegos Olímpicos dotaron de un sentimiento de unidad al mundo griego que hasta entonces no había sido más que una pléyade de ciudades enfrentadas unas contra otras en guerras interminables (imagen procedente de http://geohistoria-montilla.blogspot.com )



Sin embargo, también el deporte, como en nuestros días, tenía sus detractores, aunque sus voces no eran demasiado atendidas. Entre ellas se encuentra la del filósofo Jenófanes (hacia 580-475 a.C) que escribía "Mejor que la fuerza de los caballos y de los hombres es nuestra sabiduría. Pero todo esto se juzga muy a la ligera ; no es justo preferir la fuerza a la noble sabiduría" Son ciertas las palabras de Jenófanes, pero entonces como ahora el éxito deportivo proporciona mayor fama y riqueza que la ciencia o la literatura, algunas cosas nunca cambian. Olimpia tuvo que compartir sus competiciones atléticas con otros Juegos que ya he mencionado antes, como los Juegos de Nemea, que comenzaron a disputarse en la ciudad griega de Argos a partir del 573 a. C, los Juegos Píticos que se disputaban en Delfos a partir del 582 a. C y los Juegos Ístmicos que comenzaron a disputarse oficialmente también en el 582 a. C en Corinto. Estos cuatro grandes juegos conformaban los Juegos Panhelénicos que se iban disputando dentro del ciclo de cuatro años conocido como Olimpiada. El primer año del ciclo se tenían lugar los Juegos Olímpicos, el segundo años se celebraban los Juegos Ístmicos y de Nemea en meses diferentes, el tercer año era el turno de los Juegos Píticos y el cuarto año volvían a celebrarse los Ístmicos y de Nemea para comenzar de nuevo todo el ciclo.



Las ruinas de lo que durante más de mil años fue la sede de los Juegos Olímpicos y uno de los santuarios más importantes de los fieles a los dioses griegos, han recuperado su vinculación con los Juegos que la hicieron famosa pues en ella tiene lugar la ceremonia de encendido de la llama olímpica que , como un mensaje de paz y unidad, recorre desde Olimpia miles de kilómetros hasta llegar al Estadio Olímpico de la ciudad organizadora. Un puente que une el mundo del que procedemos, la cultura de la que surge nuestra civilización con el mundo de nuestros días, tratando de recuperar el ideal de esfuerzo, sacrificio y superación que con tanta belleza transmitieran los versos de Píndaro (imagen procedente de http://www.absolutgrecia.com )




Después de la ocupación de Grecia por Roma los Juegos Olímpicos siguieron celebrándose aunque su significado religioso fue quedando diluido cada vez más en favor de su lado más lúdico, pero su decadencia iba a acentuarse con el auge del cristianismo y el retroceso de la religión pagana. Los viejos dioses iban a ser sustituidos por el dios de los cristianos y después de la celebración de los Juegos Olímpicos de 393 d. C el emperador romano Teodosio I el Grande (347-295), el último emperador de un Imperio Romano unido y que en 380 había dictado el Edicto de Tesalónica que declaraba al cristianismo como la única religión oficial del Imperio, prohibía su celebración por considerarlo un acto pagano. Apenas dos años después Olimpia era saqueada por los pueblos godos que ya comenzaban a asolar el Imperio . En el 408 el emperador Teodosio II (401-450), todavía un niño , ordenaba la destrucción de todos los templos paganos en los territorios del Imperio Romano de Oriente, lo que incluía los de Olimpia. Después de 1170 años de competición ininterrumpida, los Juegos Olímpicos desaparecían de la historia y el silencio sustituiría a los aplausos del público a los atletas hasta que un aristócrata francés iba a rescatar el ideal olímpico a finales del siglo XIX. Pero esa historia la conoceremos mañana en la segunda parte de este relato.


Enlace con la segunda parte de Una Historia de los Juegos Olímpicos : de Olimpia a Pierre de Coubertin:
http://chrismielost.blogspot.com.es/2012/07/una-historia-de-los-juegos-olimpicos-de_18.html


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