lunes, 6 de marzo de 2017

HISTORIAS DE IMPOSTURA : MARÍA LEJÁRRAGA , LA ESCRITORA EN SILENCIO (PRIMERA PARTE)

"Fue tu compañera y no fue tu igual, pensó contigo , luchó contigo, trabajó contigo, se afanó contigo.¡Tú sólo triunfaste!.¡Cuántas noches la he visto, rendido tú, repasando tus notas, poniendo en orden tus papeles, rectificando tus errores, preparando el discurso en que habías de brillar!¿Quién se ha retirado a la hora del triunfo para dejarte a ti toda la vanagloria?¿Quién  ha hecho el silencio en  torno tuyo para que no se oyera más que tu voz? Sobre ella pesó la  tradición de viejas ignorancias e incompetencias;no fue una mujer. Fue lo que a fines del siglo XIX y a principios de éste siglo XX se llamaba una feminista, y en vez de gritar airadamente ¡quiero vivir! suspiró neciamente "quiero ayudar al hombre . Silenciosa, discreta, ya lo creo" Estas palabras  aparecen incluidas dentro de una pequeña obra de teatro escrita  en 1930 con el título de "No le sirven las virtudes de su madre"  y las  pronuncia en escena una madre que habla con el viudo de su hija muerta a quien le reprocha haberse aprovechado del talento de su hija en beneficio propio. Porque es el talento y el  trabajo infatigable de ella lo que ha permitido a ese hombre conocer el éxito y alcanzar el reconocimiento social , mientras que  la verdadera artífice de ese triunfo se mantenía oculta, invisible , observando como él es reconocido y recibe todos los aplausos que en realidad la corresponderían a ella. Es una obra de ficción, pero estas palabras parecen dibujar el retrato de su autora, una mujer que durante toda su vida permitió que el nombre de quien fuera su esposo figurarse como autor de una amplia producción teatral, de artículos y discursos , que recibiera los parabienes, los  aplausos y el reconocimiento por su genio literario cuando su auténtica autora permanecía en las sombras, guardando un silencio  que hoy, cuarenta y tres años después de su muerte en Buenos Aires en 1974  y olvidada por casi todos, resulta muy difícil de explicar.










"Lilit"  realizado en 1892 por el pintor de la corriente prerrafaelista John Maler Collier (1850-1934). La leyenda  de Lilit, que habría sido la primera mujer antes que Eva, surge del doble relato que aparece en el Génesis sobre la creación del hombre y la mujer. En el primero de ellos leemos
"Y creo Dios  al hombre a imagen suya: a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó"
(Génesis 1, 27-28)
En el segundo relato  después de crear a Adán , Dios
"Hizo caer  sobre el hombre un profundo sopor, y el hombre se durmió.Y le quitó una de sus costillas, y de la costilla que había quitado del hombre  formó la mujer"
(Génesis 2, 21-23)
Según una interpretación de éste doble relato, en el primero haría referencia a Lílit, una mujer hecha a imagen de Dios y no surgida del hombre . Según la leyenda que se construiría alrededor de su figura  Adán y Lilit no se llevarían bien pues él trataba de obligarla a hacer el amor ocupando él la parte superior mientras ella debía estar debajo de él. Escribe Rosa Montero que esa actitud
"Indignaba a Lilit  que quería ser igual que el hombre  Adán , aprovechándose de su fuerza física ,intentó obligarla a obedecer , pero entonces Lilit la abandonó"
El mito convertiría a Lilit en madre de demonios, una especie de castigo para la rebeldía que había mostrado la mujer al no someterse al varón.Como  explica Rosa Montero, aunque ésto no sea más que un mito nos ofrece una interpretación interesante
"Tal vez en el mito de Lilit subyace la memoria olvidada de ese posible tránsito  entre un mundo antiguo no sexista, con mujeres tan fuertes e independientes  como los hombres, y el nuevo orden masculino que se instauró después"
La mujer independiente, Lilit, era expulsada del Paraíso y reemplazada por la mujer sumisa , Eva, nacida del cuerpo de Adán, dependiente de él.  Las mujeres independientes  han sido castigadas a lo largo de la historia en nuestras sociedades patriarcales, eran casos excepcionales, consideradas casi siempre como una anomalía , un "bicho raro"
/Imagen procedente de https://es.wikipedia.org )







Hacía tiempo que no retomaba en el Mentidero la serie de artículos dedicados a imposturas en la historia y ,sin duda, de las que he ido trayendo a éste blog, esta es la más extraña, pues se trata de una impostura cometida de mutuo acuerdo entre dos personas pero de la que sólo una de ellas salía beneficiada mientras que la otra  parte  no sólo entregaba su trabajo , su talento y su inteligencia a cambio de nada sino que después de haber sido  engañada y abandonada por aquel por quien se había sacrificado  a pesar de ello siguió  adelante con la impostura , mantuvo el secreto y continuó escribiendo en silencio. Pero recordemos el significado de  impostura, que nuestro Diccionario de la Lengua Española, define  en su segunda acepción como "Fingimiento o engaño con apariencia de verdad" y  ese fingimiento, ese engaño es el que nuestra protagonista mantendrá   hasta el final de  su vida , ya casi centenaria, en Buenos Aires. Hubo que esperar a que su familia recibiera un baúl con más de un centenar de cartas conservadas por ella durante décadas y escritas por su marido , para que el  secreto tanto tiempo guardado quedara  al descubierto de forma definitiva aunque ya se sospechara desde hacía tiempo , que ella era la autora de las obras atribuidas a su esposo. Y asíaquel nombre caído en el olvido comenzaría a ser lentamente reivindicado al margen de su actividad política, en el que ella también jugo un papel pionero convirtiéndose en una de las primeras mujeres diputadas durante la Segunda República. A pesar de ello yo no sabía nada sobre ella y su vida hasta que cayó en mis manos un ensayo escrito por la periodista y escritora española Rosa Montero(1951) titulado  "Historias de mujeres" . donde realizaba una semblanza de un grupo de mujeres que desafiaron los convencionalismos de su tiempo para hacer oír su voz y escapar a la invisibilidad y el silencio que parece haber rodeado a la mujer a lo largo de la historia. Son todas ellas historias de mujeres de los siglos XIX y XX, porque  sería hasta el siglo XIX cuando muy lentamente la mujer fue consiguiendo, no sin lucha y sufrimiento, romper ese cerco de silencio  que ,salvo algunas pocas excepciones, rodeó a la mujer 










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Retrato de Olympe de Gouges realizado por el pintor polaco Alexandre Kucharski (1741-1819). Olympe fue una de las pioneras  del movimiento de liberación de las mujeres. Tuvo una activa participación en la vida política de su tiempo , que coincidió con el inicio de la Revolución Francesa. Luchó por la abolición de la esclavitud, abogó por el derecho al divorcio , la protección de los niños que hubieran nacido fuera del matrimonio , la supresión del matrimonio y su conversión en un contrato anual  que los interesados podrían o no renovar a su vencimiento, pero sobre todo luchó por los derechos de la mujer con una fuerza y determinación desconocida  hasta entonces en la vida pública . Exigía la plena igualdad entre hombre y mujer en todos los aspecto de la sociedad, desde el derecho a controlar sus propiedades, a formar parte del ejército y ejercer el derecho de voto hasta tener acceso a ocupar cargos públicos de la misma forma que el hombre . Sobre ello escribía
"La mujer tiene el derecho de subir al cadalso, debe tener también el derecho de subir a la Tribuna"
Sus ideas eran demasiado modernas para que las aceptara la sociedad de finales del siglo XVIII e incluso en la época en que vivió  María Lejárraga , nuestra protagonista, hubo que vencer muchos obstáculos y resistencias sociales  para lograr conseguir los derechos que defendió sin éxito pero con gran  valor y audacia   Olympe de Gouges que acabaría sus días en la guillotina  el 3 de noviembre de 1793 sin que el hecho de que estuviera embarazada moviera a compasión a sus verdugos .La mujer no gozaba de los derechos políticos del hombre pero en la Francia revolucionaria conservaba  el derecho de subir al cadalso  
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org/ )






Es en 1790 cuando el político, matemático, filósofo y científico francés, el marques   Nicolás de Condorcet (1743-1790) reivindicaba  en su obra "Sobre la admisión de las mujeres  en el derecho de la Ciudad"  la igualdad de derechos entre hombres y mujeres  "O bien ningún miembro  de la raza humana  posee verdaderos  derechos - escribía Condorcet - o bien tenemos todos los mismos; aquel que vota  en contra de los derechos  de otro, cualesquiera  que sean su religión, su color o su sexo , está abjurando  de ese modo de los suyos"  Sin embargo el silencio continuó sobre la vida de millones de mujeres que han pasado por la historia como vidas invisibles, condenadas a ello por la única razón de su sexo. En los libros de historia sobresalen como si fueran estrellas en un cielo nocturno, algunos nombres de reinas, escritoras, santas, guerreras, pero siempre con un carácter excepcional y casi heroico. Durante la mayor parte de nuestro pasado la mitad de la humanidad ha condenado al ostracismo a la otra mitad, las mujeres. Eran apartadas del conocimiento, de la lectura, de la escritura, destinadas por nacimiento al cuidado de la casa y a la cría de los hijos, y aquellas mujeres que deseaban desafiar estos convencionalismos debían hacerlo desde la clandestinidad, ocultas para no ser descubiertas y castigadas. Rosa Montero menciona en el prólogo de la obra en la que basaré parte de éste relato , a las mujeres de la provincia de Hunan , en el sur de China,  que tenían prohibido el estudio de la escritura de los hombres, condenadas al analfabetismo.  Pero lejos de resignarse  a ello desarrollaron su propia lengua escrita , cuyos orígenes son inciertos pero que se remontan  al menos un milenio en el pasado y posiblemente mucho más,  y que hoy conocemos con el nombre de Nü Shu  , que significa "escritura de mujeres" Conservaron con tanto celo su secreto que la escritura no fue descubierta hasta la década de 1980 del pasado siglo XX. Recoge Rosa Montero el texto de uno de los escritos  Nü Shu, donde una mujer  proclama que "los hombres se atreven a salir de casa para enfrentarse al mundo exterior, pero las mujeres no son menos valientes al crear un lenguaje  que ellos no pueden entender" Aquella lengua escrita era un acto de rebeldía e independencia de la mujer frente al dominio opresor del hombre.  








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Fotografía de Yang Huanyi (hacia 1906-2004)  que fue la última persona en  saber escribir y leer  la milenaria lengua escrita  secreta  Nü Shu "la escritura de las mujeres"  . No se sabe con precisión cuando nació , pero se cree que es un lenguaje milenario que gracias al celo con el que lo mantuvieron secreto sólo pudo ser descubierta su existencia en 1982, siendo considerado la única lengua exclusiva de mujeres . Nació  como un acto de independencia y rebeldía ante los hombres que las prohibían aprender a leer y escribir , así que crearon su propia lengua . A lo largo de la historia la mujer ha tenido que  luchar para conquistar parcelas de libertad  mientras el hombre trataba de mantenerla al margen de la cultura y de la vida social, confinándola al hogar. Algunas tuvieron que disfrazarse de hombres para poder desarrollar la vida que querían, otras , como las mujeres chinas que escribían Nü Shu, lo hicieron desarrollando un  lenguaje secreto ignorado por los hombres.   Escribe Rosa Montero  que
"Lo más asombroso es comprobar que siempre ha habido mujeres capaces de sobreponerse a las más penosas circunstancias , mujeres creadoras, guerreras, aventureras, políticas, científicas, que han tenido la habilidad  y el coraje de escaparse , quién sabe cómo, de destinos tan estrechos como una tumba. Siempre fueron pocas , claro está, en comparación con la gran masa de mujeres  anónimas y sometidas a los límites que el mundo le impuso  "
Unos límites que también amenazarían con ahogar a María Lejárraga como iremos viendo a lo largo de ésta historia. 
(Imagen procedente de http://www.lisasee.com/onwriting.htm )









La mujer siempre tuvo que luchar para que su voz fuera escuchada y hacían falta grandes dosis de valor para desafiar los valores imperantes y los prejuicios vigentes para escapar al encierro social al que eran sometidas  En la España en que viviría  nuestra protagonista durante su juventud, entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX ,la tasa de analfabetismo en 1900 era de un 36,8% entre los varones, que hoy nos puede parecer mucho, pero mucho peor era entre las mujeres, donde el 54%  eran analfabetas, lo que no es nada singular ya que no había lugares para la formación académica de la mujer . Y aquellas que luchaban por la emancipación de la mujer y la defensa de  sus derechos eran vistas como unas excéntricas  , una rareza que debía ser combatida. Al respecto cita Rosa Montero al escritor y jesuita español Julio Alarcón y Meléndez (1843-1924) que en 1908 escribía sobre las mujeres que defendían el derecho al sufragio femenino y a su emancipación. que "hay que encerrarlas o en casas de corrección o en los manicomios inmediatamente" No fue hasta una fecha tan tardía como el año 1882 cuando dos mujeres alcanzaban el doctorado en Medicina , Martina Castells Ballespi (1852-1884) y Dolores Aleu Riera (1857-1913) , además de una tercera, María Elena Maseras (1853-1905) que consiguió así permiso para ingresar en la Universidad de Barcelona  en 1872, siendo la primera mujer en pisar  el aula de una Universidad . Antes de ellas sólo figura como excepción otro nombre, el de María Isidra Quintina de Guzmán (1768-1803), que con sólo dieciséis años recibiría en 1785, con la aprobación del rey Carlos III (1716-1788), el título de doctora y maestra por la Facultad de Artes y Letras , convirtiéndose en la primera doctora universitaria de la historia de España. Sólo cuatro nombres  registrados desde que a comienzos del siglo XIII se fundara la primera universidad española en Salamanca. Es el ejemplo más evidente de las dificultades y obstáculos a los que se enfrentaba una mujer, incluso aunque creciera , como será el caso de nuestra protagonista, en una fecha tan tardía como el último cuarto del siglo XIX . 









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Retrato de María Isidra Quintina de Guzmán (1768-1803) realizado por el pintor español Joaquín Iza (1736-1811). Era hija de dos destacados miembros de la nobleza, el marqués de Aguilar de Campoo, Diego Ventura de Guzmán (1738-1805) y de la duquesa de Nájera, María Isidra de la  Cruz de la Cerda. Además de convertirse en la primera mujer española  que obtuvo el título de doctor, siendo conocida como la Doctora de Alcalá porque se lo concedió la Universidad de Alcalá de Henares , también logró ser miembro honoraria de la Real Academia Española y de la Real Academia de Historia.  Sin embargo , no sería más que una excepción, porque las Universidades españolas seguirán cerradas para la mujer y habría que esperar casi un siglo más antes de que tres mujeres pudieran estudiar Medicina en la universidad
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org )










Tal vez esto nos pueda ayudar a entender un poco mejor las razones por las que se comportó  de la forma en que lo hizo, aunque creo que hay razones que van más allá del contexto histórico en el que se desarrolló su vida y entran dentro del campo de los arcanos de la psicología humana . En nuestras propias vidas ¿por qué actuamos como lo hacemos y no de otra forma? ¿nos dejamos guiar siempre por la razón y lo que es lógico o incluyen otros motivos en nuestras decisiones que incluso nosotros mismos no nos explicamos del todo? Pero ya es hora de que conozcamos a la  mujer que protagonizará ésta singular esta historia y para ello tenemos que viajar hasta el año 1874. Son tiempos convulsos en España,  aunque en realidad se podría decir lo mismo de todo el siglo XIX español. Desde la invasión de las tropas francesas de Napoleón Bonaparte (1769-1821)  en 1808  España apenas había conocido un tiempo de calma y estabilidad. Primero fue la Guerra de Independencia entre 1808 y 1815, luego se produciría en 1820  la rebelión de los liberales contra el absolutismo del rey Fernando VII (1784-1833) que había traicionado los principios liberales que inspiraron la Constitución de 1812 aprobada en las Cortes de Cádiz. Entre 1820 y 1823, el denominado Trienio Liberal , la Constitución de 1812 quedó restaurada  y Fernando VII pareció plegarse a su papel como monarca constitucional abandonando el absolutismo. Fue sólo un espejismo porque en 1823 obtuvo el apoyo del rey Luis XVIII de Francia(1755-1824) que envió un ejército, los denominados Cien Mil Hijos de San Luis, para derrocar al régimen liberal y restaurar el absolutismo como forma de poder.  Así comenzaba la segunda parte del reinado de Fernando VII , en el que se confirmaría la pérdida de las colonias españolas  en América excepto Cuba y Puerto Rico. A la muerte de Fernando VII en 1833 dejaba como heredera del trono a su única hija Isabel II (1830-1904)  una sucesión que sería cuestionada por  el hermano del fallecido monarca, Carlos María Isidro de Borbón (1788-1855), que negaba el derecho a gobernar de una mujer y se autoproclamaba nuevo  rey de España el 1 de octubre de 1833  con el nombre de Carlos V. 









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Xilografía de  Martina Castells Ballespí (1852-1884)  realizada por el xilógrafo  y grabador español  Arturo Carretero y Sánchez (hacia 1847-1903). Se matriculó en Medicina en la Universidad de Barcelona y  una vez que obtuvo la licenciatura  también logró el doctorado  el 4 de octubre de 1882, apenas cuatro días antes que otra mujer,  Dolores Aleu Riera. Al margen de María Isidra Quintina, que obtuvo su doctorado por concesión real y no superando exámenes académicos,  Martina Castells se convirtió  así en la primera mujer en alcanzar el doctorado en España . Se especializó en pediatría y trabajó en el Hospital Militar de Reus aunque no pudo ejercer durante demasiado tiempo porque murió  con treinta y  un años el 21 de enero de 1884 debido a complicaciones en su embarazo.
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org ) 








La lucha entre los partidarios de Isabel II y los defensores de Carlos María Isidro  sería el origen de cuatro décadas de guerras civiles intermitentes que la historia ha dado el nombre de Guerras Carlistas , la primera de las cuales se desarrollaría entre 1833 y 1840, la segunda entre 1846 y 1849 y una tercera entre 1872 y 1876. En medio de esta constante inestabilidad política, en 1868  estalla una revolución liderada por los militares  contra las políticas reaccionarias del gobierno que acaba con la marcha al exilio en Francia  de la reina Isabel II el 30 de septiembre de 1868 . Tras la marcha de la reina y el triunfo de la Revolución, que pasaría a la historia con el nombre de La Gloriosa,  quedaba ahora la incógnita del régimen político que adoptaría España, una república o una monarquía. Finalmente se decide mantener la monarquía pero serán las Cortes las que elijan al nuevo monarca entre un candidato ajeno a la dinastía de los Borbones. De ésta forma salió elegido por las Cortes  el noble italiano Amadeo de Saboya (1845-1890), hijo del rey de Italia Vittorio Emmanuele II (1820-1878). La elección no fue aceptada por los carlistas que en 1872 iniciarían la última de las guerras carlistas que concluiría con su derrota cuatro años más tarde. El 2 de enero de 1871  el nuevo monarca juraba la Constitución en las Cortes e iniciaba su reinado que , sin embargo, y a pesar de su intención de lograr que la monarquía constitucional se estabilizara en España, estará marcado  por la inestabilidad y las sucesivas crisis de gobierno  lo que unido a la guerra carlista y la falta de apoyos en el Parlamento, condujo a Amadeo  a abdicar el 11 de febrero de 1873 abandonando a continuación España  donde ese mismo día los diputados reunidos en las Cortes proclamaban la Primera República Española  que era anunciada con estas palabras "La  Asamblea Nacional reasume todos los poderes y declara la República como forma de gobierno de España  dejando a las Cortes Constituyentes  la organización de esta forma de gobierno"  Pero la vida de la República sería breve y marcada, una vez más, por la inestabilidad  , sucediéndose  los gobiernos al mismo tiempo que hay tres conflictos abiertos, la tercera guerra carlista,  una guerra en Cuba contra los cubanos que exigían la independencia de la isla , conflicto iniciado en 1868 y concluido en 1878 que por ello sería conocido como Guerra de los Diez Años, y por último la llamada  Sublevación Cantonal,  impulsada por aquellos que exigían una República Federal antes incluso de que se aprobara una nueva constitución.










San Millán de la Cogolla
Fotografía de la localidad riojana de San Millán de la Cogolla donde ejercía como médico rural Leandro Lejárraga , un riojano casado con la madrileña Natividad García . Fue aquí, donde el 28 de diciembre de 1874, un día antes de que el ejército volviera a pronunciarse a favor de la monarquía en la persona de Alfonso XII,  nacía  María de la O. Lejárraga
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org )








Esta inestabilidad  desembocaría en una nueva intervención del ejército que precipitará  la disolución de la Primera República y la restauración de la monarquía en 1875  en la persona del hijo de Isabel II, que reinaría con el nombre de Alfonso XII (1857-1885) después de ser proclamado  el 29 de diciembre de 1874 como monarca por el general Arsenio  Martínez Campos (1831-1900) en Sagunto , pronunciamiento al que se unieron ese mismo día la mayoría de mandos del ejército . Apenas dos semanas después Alfonso XII hacía su entrada en Madrid  recibido entre las aclamaciones de los ciudadanos. Apenas un día antes del pronunciamiento del general Martínez Campos, el 28 de diciembre de 1874 nacía en la población riojana de San Millán de la Cogolla  nuestra protagonista, hija del médico titular de San Millán, Leandro Lejárraga, y de la esposa de éste, Natividad García . No he encontrado las fechas de nacimiento de sus padres pero si el texto de su partida de bautismo  "En la villa de San Millán de la Cogolla, correspondiente a la provincia de Logroño y obispado de Calahorra y la Calzada, a 31 de diciembre de 1874: Yo, don Fray Antonio Arce, cura ecónomo de la parroquial de la misma, bauticé solemnemente a una niña, que nació el día 28 del mismo mes y año a las cinco de la tarde , a la que puse por nombre María de la O. , hija legítima de don Leandro Lejárraga y doña Natividad García, ésta natural de Madrid  y aquel de Tormantos( una pequeña localidad de La Rioja), y vecinos de ésta de San Millán"  Ese es el nombre de nuestra protagonista, María de la O., aunque a partir de ahora la llamaré  María Lejárraga  si bien en muchos lugares todavía la encontraréis como María Martínez Sierra que son los apellidos que adoptó al casarse y a los que luego no renunciaría.  Su familia no era rica pero tenían una situación económica desahogada. No permanecerían demasiado tiempo en San Millán de la Cogolla. No se si fueron directamente a  Madrid desde San Millán, pero si que el siguiente lugar donde los vamos a encontrar será en el pueblo de Carabanchel, hoy un barrio de Madrid y entonces una localidad independiente de la capital donde su padre ejerce como médico después de obtener plaza en 1880.









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Fotografía del docente y pedagogo español Fernando de Castro Pajares (1814-1874)  que en 1870 crearía la Asociación para la Enseñanza de la Mujer . En España durante el siglo XIX seguía dominando la idea de que la educación de las niñas debía limitarse al ámbito privado, es decir, que debían ser las propias familias las que se encargaran de su educación, algo que sólo estaba al alcance de las familias de la aristocracia o de amplios recursos económicos que podían permitirse pagar maestros e institutrices para su formación  .  Pero incluso en estos casos la formación se interrumpía hacia los quince años , cuando se acercaban a la edad de contraer matrimonio, y la enseñanza que recibían iba dirigida principalmente a la formación de la joven para su futura vida de casada, lo que incluía cocina, costura, bordado  , leer y escribir y algunas nociones de geografía, historia o música pero sin profundizar demasiado en ello ya que no se esperaba que fuera a necesitar esos conocimientos. Con la Asociación para la Enseñanza de la Mujer , Fernando de Castro esperaba poder ofrecer a las jóvenes la posibilidad de recibir una auténtica formación académica.  
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org )







María Lejárraga siempre tendrá un recuerdo agradecido para sus padres, como escribiría muchos años después al rememorar su vida con un lenguaje florido  "Aquí humanamente quiero  hacer un alto, para agradecer al destino - escribía María  Lejárraga sobre sus padres -  el haber nacido del amor de un hombre y de una mujer  de tan noble espíritu , de tan refinada cultura, tan enamorados de la tierra  y tan sencillamente capaces de andar por las nubes, por todas las nubes que nacen en las cumbres  y de ellas se desprenden ,desgarrándose, desordenadas y armoniosamente. Y también agradezco a mi buena suerte el haber nacido  del conyugal abrazo  cambiado en la hora prima de un amor. Primogénita, casi hermana, casi cómplice de los que me engendraron . Lectores ambos apasionados, me enseñaron a leer tan pronto que no recuerdo cuando aprendí.Pienso que he leído toda mi vida."  Cuatro años antes de su nacimiento  se daban en España los primeros pasos para impulsar la educación de la mujer de la mano del pedagogo Fernando de Castro Pajares (1814-1874) que creaba en 1870 la Asociación para la Enseñanza de la Mujer . Ya dos años antes  Fernando de Castro pronunciaba un discurso en la Universidad Central de Madrid donde afirmaba la necesidad de "fomentar la creación de asociaciones que funden la enseñanza en las clases obreras y la propaguen hasta en las más retiradas aldeas, abrir cursos especiales destinados a completar la educación de la mujer" con el objetivo de "mejorar el estado intelectual y moral de nuestro pueblo , mejora sin la que , creedme, la libertad perece"  El objetivo de esta Asociación para la Enseñanza de la Mujer  era "contribuir al fomento de la educación e instrucción de la mujer en todas las esferas y condiciones de la vida social" Era un primer paso para ofrecer educación académica a las mujeres, en particular a las mujeres pertenecientes a familias de clase media que no tenían medios económicos suficientes para pagar a una institutriz que se encargara de la formación de sus hijas como podían permitirse las familias más pudientes. Era la mejor educación a la que podía aspirar una mujer española en la segunda mitad del siglo XIX. 











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Fotografía de María Lejárraga tomada a finales del siglo XIX , probablemente cuando ya estaba trabajando como maestra en Madrid, ejerció la docencia entre 1897 y 1907, y por la misma época en que conoció, lo haría en 1897, a quien iba a convertirse en su primer novio y su esposo Gregorio Martínez Sierra (1881-1947) , un encuentro que marcaría la vida de ambos Sobre la joven  María Lejárraga escribe Rosa Montero que
"Era una chica morena de aspecto agradable, aunque probablemente ella se sintió fea y sobre todo distinta: era culta,escribía , amaba el teatro, hablaba idiomas , tenía estudios superiores y trabajaba"  
No era lo que entonces se esperaba de una señorita, pero por fortuna para ella sus padres no la privaron de una buena enseñanza . Fue una mujer inteligente, moderna , luchadora contra las injusticias sociales y defensora de los derechos de los más débiles, incluyendo la reivindicación de los derechos de las mujeres, cualidades que contrastan con  la extraña relación de dependencia emocional que mantendría con su esposo Gregorio Martínez como veremos en la segunda parte
(Imagen procedente de https://agustinaperez.wordpress.com )





Mientras se desarrolla el proyecto de Fernando de Castro y , como ya hemos visto, se doctoraban las primeras mujeres en la universidad española,   María Lejárraga  realiza sus estudios en casa  con su madre como maestra  . Dentro de la Asociación  para la Enseñanza de la Mujer  se van integrando diferentes Escuelas. La primera de ellas fue la Escuela de Institutrices, creada incluso un año antes que la Asociación. Ya en 1878 se creaba la Escuela de Comercio y sería en ella donde comenzaría María su formación académica a los trece años de edad. El expediente académico de María será impecable, con una media de sobresaliente. Domina la mitología clásica, muestra una gran sensibilidad musical, conoce a fondo los clásicos españoles y franceses ,  se instruye en arte  y domina el francés y lee con fluidez en inglés y alemán. Es precisamente hacia los doce o trece años cuando tiene lo que se podría definir como su primera experiencia política. Según ella misma nos cuenta "Fue entre los doce y los trece años  cuando, por azar, conocí a Pablo Iglesias  (se refiere al fundador en 1879 del Partido Socialista Obrero  Español , Pablo Iglesias Posse (1850-1925))  Entonces escuché  por primera vez la tremenda palabra: socialismo. Pero a decir verdad confundía la idea  que pudiera  expresar con la idea de República  ya que una de las canciones que el futuro abuelo nos enseñaba (no se en este punto a quien se refiere ¿a su padre?), y sobre la cual nos desgañitábamos con mayor entusiasmo y desafinación decía  "La República es la aurora ansiada cuya luz nos llena el corazón" Muchas décadas después María Lejárraga tendrá una activa participación en la Segunda República Española, pero para eso todavía faltaban muchos años.Terminados sus estudios en la Escuela de Comercio continuaría su formación  en la Escuela Normal de Maestras de Primera Enseñanza    creada en 1858  dentro de las medidas de la ley de educación conocida como Ley Moyano por el político que la impulsó, Claudio Moyano  (1809-1890), que tenía como objetivo reducir las elevadas tasas de analfabetismo de la sociedad española










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Portada  de la obra "Cuentos breves. Lecturas recreativas para niños" publicado por María Lejárraga  en 1899  Fue su primera obra y la última durante muchos años en ser publicada con su nombre. Ya entonces hacia dos años que conocía a Gregorio , tiempo en el que le ayudó a publicar hasta cuatro libros  que llevarían el nombre de Gregorio en la portada pero que probablemente salieron de la pluma de María.  Sólo era el comienzo de lo que iba a suceder a lo largo de casi cincuenta años.
(Imagen procedente de http://mujeresquehacenlahistoria.blogspot.com.es )







El objetivo de María  es completar su formación para obtener el certificado de profesora de idiomas . En 1897 , con veintidós años de edad, obtienen plaza como maestra en Madrid y es también durante ésta época cuando nace en ella la conciencia sobre la injusticia social  que seguía dominando la sociedad española. Ideas como la igualdad, la extensión de la educación a las clases sociales menos favorecidas,  la defensa de los derechos de la mujer o la justicia social  marcarán en el futuro su pensamiento político. Pero  si el comienzo de su carrera profesional como docente será algo importante en la vida de María , dedicándose a ello durante los próximos diez años, algo más iba a suceder en 1897 que marcaría el resto de su vida porque fue en el verano de aquel año  cuando conoció en Carabanchel  a un joven, madrileño, siete años menor que María . Se llamaba Gregorio Martínez Sierra (1881-1947) y según Rosa Montero era el hijo de un vecino de la familia,  y lo describe como "un chico feísimo, cabezón, sin barbilla , las orejas desparramadas y todo el aspecto de un ratón". También era un joven tímido , agnóstico, mientras que María era católica, con una inferior formación intelectual que ella , además de imaginativo y creativo. Pero tal vez lo esencial es que al igual que a María a Gregorio   le apasionaba  el mundo del teatro , la literatura y la poesía . Según la escritora española   Antonina Rodrigo (1935), autora en 1992 de una biografía sobre María titulada "María Lejárraga: una mujer en la sombra" , María y Gregorio  "se atraen en un primer momento no por su físico , sino por su intelecto, por sus sueños de ser escritores, de ser autores de obras de teatro. Era un flechazo literario"  Siendo ya novios  María publicará en 1899 su primer libro "Cuentos breves. Lecturas recreativas para niños" Entonces no podía imaginarse que no volvería a publicar con su nombre. También en estos años colabora con Gregorio publicando otros cuatro libros todos ellos con el nombre de él como autor, aunque la colaboración de ella había sido más que una colaboración, probablemente casi todo lo escrito en esos libros   era obra de ella. No sería más que un  adelanto de lo que vendría después. Por fin, en 1900,  cuando María tiene veinticinco años y Gregorio diecinueve, contraen matrimonio.  Escribe Rosa Montero que  "cuando llegaron a su casa , se abrazaron y exclamaron  "¡Ya no nos manda nadie!". Pero lo que María vivía entonces como una liberación sería algo muy diferente en el futuro, y eso será el argumento de la segunda parte de ésta historia de una de las grandes ignoradas de nuestra literatura, María Lejárraga 



Enlace con la segunda parte de "·María Lejárraga, la escritora en silencio"  
http://chrismielost.blogspot.com.es/2017/03/historias-de-impostura-maria-lejarraga_9.html

Enlace con la tercera  parte de "María Lejárraga, la escritora en silencio"

http://chrismielost.blogspot.com.es/2017/03/historias-de-impostura-maria-lejarraga_12.html


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