viernes, 5 de agosto de 2016

LA GUERRA DE LAS DOS JUANAS Y LA LEONA DE BRETAÑA (TERCERA PARTE)

Detenía el relato en la segunda parte en agosto de 1343. El el rey francés Felipe VI Valois (1293-1350) había ordenado la ejecución sumaria de quince nobles acusados de traición aunque no hubiera pruebas concretas contra ellos ni se les permitiera defenderse durante el juicio en el que se los condenó a muerte. La pena fue ejecutada el 2 de agosto de aquel año y entre los nobles decapitados se encontraba Olivier IV Clisson (hacia 1300-1343), un noble bretón que había combatido junto a Felipe VI durante los primeros combates de la  Guerra de los Cien Años que enfrentaba al rey francés y a Eduardo III de Inglaterra (1312-1377). A pesar de ello, el rey sospechó de Olivier temiendo que se aliara con el rey inglés, y eso supuso la perdición del noble bretón. Pero no se limitó a ejecutarlo, sino que se ensañó con su cuerpo, algo que no era habitual cuando se trataba de un miembro de la nobleza,  y vimos como su cabeza fue enviada a la capital del ducado de Bretaña, Nantes, y allí expuesta en lo más alto de un asta como escarmiento y advertencia para todo aquel que pensara unirse al rey inglés. Entre los testigos de aquella humillación se encontraba la esposa de Olivier,  Jeanne de Belleville (hacia 1300-1359) , a la que a partir de ahora me referiré por el nombre que adoptó al casarse, Jeanne de Clisson , y sus dos hijos varones, Olivier (1336-1407), de siete años de edad, y Guillaume (1338-1345) de apenas cinco años de edad. El historiador y antropólogo español Germán Vázquez Chamorro en su obra "Mujeres piratas"  dramatizaba así la escena "La dama ordenó a los infantes que miraran la demacrada  faz de su padre. Los niños, reprimiendo el llanto, alzaron la vista y juraron solemnemente  que dedicarían su vida a la venganza ." No sabemos si la escena se desarrolló así, pero Jeanne de Clisson no estaba dispuesta a dejar pasar la ejecución de su esposo y el posterior ensañamiento sufrido por su cadáver por orden del rey  sin tomar venganza por lo que juzgaba una injusticia cometida por el monarca francés. 




Miniatura iluminada de la que no he podido precisar a que crónica pertenece pero que cuenta la historia de Jeanne de Clisson (Belleville antes de casarse)  y donde la vemos retratada como mujer de armas y con un barco al fondo, pues durante un buen tiempo ejercería como corsaria en las costas de Bretaña y en las aguas del Canal de la Mancha acosando el comercio de las naves francesas como parte de su venganza contra el rey Felipe VI Valois y el duque Carlos de Blois , contando con el apoyo del rey Eduardo III de Inglaterra . En el texto que acompaña la imagen se puede leer:
"Jeanne de Belleville , esposa del Señor de Clisson, Olivier IV , y madre de Olivier V de Clisson, Condestable de Francia . Ella se hizo corsaria para vengar la muerte de su bien amado esposo acusado falsamente de felonía y condenado a la decapitación por el rey de Francia Felipe VI de Valois"
Tal vez pueda ser considerada la primera corsaria de la historia, al menos de la que tenemos noticias ciertas  
(Imagen procedente de   http://www.letelegramme.fr/ )




En estos momentos seguían vigentes la Tregua de Malestroit firmada el 19 de enero e ese mismo año entre los representantes de los reyes de Francia e Inglaterra que detenía el conflicto de la Guerra de Sucesión de Bretaña que enfrentaba  por el ducado de Bretaña desde 1341 al candidato apoyado por el rey francés , su sobrino  Carlos de Blois (1319-1364), esposo de Jeanne de Phentièvre (1324-1384), y el candidato aliado con el rey inglés, Jean de Montfort (1295-1345) , casado con Jeanne de Montfort (hacia 1295-1374)  y hermanastro del fallecido duque de Bretaña Juan III el Bueno (1286-1341) .  Antes de la firma de la tregua, en noviembre de 1341 Jean de Montfort había sido derrotado por las fuerzas combinadas de Carlos de Blois y del duque Juan II de Normandía (1319-1364), hijo del rey de Francia, y en noviembre de ese año Jean de Monfort era detenido y encarcelado en París. A lo largo de 1342 su causa había sido defendida por su esposa , Jeanne de Montfort, con acciones tan audaces como la quema del campamento de Carlos de Blois que la tenía asediada en la localidad de Hennebront y vimos como a partir de entonces fue conocida como Jeanne "la Flamme" , "la llama".  La  firma de la Tregua de Malestroit había puesto fin , al menos de momento , al conflicto, aunque Jean de Montfort siguió en prisión pues su liberación no se produciría hasta el 1 de  septiembre de 1343 bajo  la promesa de que permanecería en las plazas que tenía todavía en su poder en Bretaña sin intentar ningún otro movimiento  . Para entonces su esposa  había perdido el control de las fuerzas en Bretaña y eran sus ingleses los que dominaban la situación . La propia Jeanne de Montfort se retira a Inglaterra para estar junto a sus hijos, Jean de Monfort (1339-1399) y Jeanne de Bretaña (1341-1399) .  Hora es que  regresemos al lado de Jeanne de Clisson . El político , académico y escritor francés Armand Désiré de la Fontenelle (1784-1847) escribe que "tan pronto como la noticia del suplicio de Olivier de Clisson se extendió por el ducado de Bretaña , sus numerosos amigos se reunieron  y fueron a ofrecer sus servicios a Jeanne de Clisson, su viuda. Esta mujer estaba dotada de un gran carácter y en lugar de entregarse al un dolor estéril , el deseo de vengar un ultraje tan cruel la inspiró una resolución extraordinaria". Al frente de los partidarios de su esposo, unos cuatrocientos hombres según Germán Vázquez ,se dirigió contra la fortaleza de Château Thebaud, gobernada por un partidario de Carlos de Blois y del rey de Francia, Galois de la Heuse (fechas desconocidas) . 




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Grabado de Carlos de Blois contenido  en la obra "Historia de Chatillon"  del geógrafo e historiador André du Chesne (1584-1640).  Era el aspirante al ducado de Bretaña que tenía el apoyo del rey francés Felipe VI de Valois, que además era su tío. Escribe Germán  Vázquez Chamorro en su obra "Mujeres piratas"   que era un hombre tan piadoso que
"Se colocaba un cilicio  cuando entraba en combate"Se ganaría por esa piedad el sobrenombre de "el Santo" e incluso llegaría a ser canonizado por la Iglesia, si bien luego el proceso fue anulado aunque se mantendría su beatificación. Como veremos un poco más adelante, su piedad religiosa no le impidió masacrar a los habitantes de la ciudad de Quimper después de su conquista en 1344 . Su esposa, Jeanne de Phentièvre , sostendría su causa cuando en 1347 Carlos de Blois cayó cautivo de los ingleses . A partir de ese momento la Guerra de Sucesion de Bretaña se convertiría en la Guerra de las Jeanne (Juanas) , pues con Carlos de Blois prisionero en la Torre de Londres y Jean de Montfort muerto, eran Jeanne de Montfort y Jeanne de Phentièvre las que continuaban la guerra.  
(Imagen procedente de https://en.wikipedia.org )




Al parecer Galois no estaba al tanto de lo que había sucedido  con Olivier de Clisson porque sólo eso explica lo que a continuación nos cuenta Germán Vázquez  "La condesa se presentó  ante el castillo  con cuatrocientos hombres de armas  y solicitó a su capitán (Galois) pasar la noche  en su interior a lo que éste accedió  ordenando bajar el puente levadizo. Al instante cuarenta jinetes, encabezados por la condesa, entraron al galope en la fortaleza y les siguieron el resto de los hombres" Ya podéis imaginar lo que sucedió a continuación  "el lugar quedó reducido a piedras calcinadas y cadáveres mutilados" Pero no dio muerte a todos, ya que dejó a algunos soldados de la guarnición con vida para que pudieran contar lo que allí había sucedido, entre ellos el propio Galois de la Heuse . Cuando las noticias de la toma de Château Thebaud  y la masacre de sus defensores llegó a oídos de Carlos de Blois quiso reunir a sus hombres para acabar con Jeanne de Clisson  pero, como nos cuenta el monje e historiador francés Dom Lobineau (1667-1727) en su obra "Historia de Bretaña "  Jeanne escapó y "se lanzó al mar con su tropa y comenzó a vengar la muerte de su marido atacando los intereses comerciales de muchos comerciantes franceses" Ya sabemos que el Canal de la Mancha era el lugar de paso de diferentes rutas comerciales ideal para practicar la piratería como estaba haciendo ahora Jeanne, perjudicando el comercio de los partidarios de Carlos de Blois y del rey francés. En los meses siguientes  se suceden sus acciones y la alarma llega hasta la corte de Felipe VI Valois "El rey Felipe -sigue contándonos Dom Lobineau - después de ser informado  de los desórdenes que cometía  ésta nueva pirata, la expulsó del reino  y confiscó sus bienes"  Ésto sucedió en diciembre de 1343  y Jeanne de Clisson tuvo que buscar refugio en Inglaterra donde se encontró con Jeanne "la Flamme" de Monfort, también refugiada, como sabemos,  en el reino de Eduardo III.   




BREVE RESUMEN DE LA GUERRA DE LOS CIEN AÑOS 

Por desgracia no he podido encontrar ningún reportaje en castellano de la Guerra de Sucesión de Bretaña  pero este documental de poco más de diez minutos  nos permitirá obtener una visión de conjunto de la Guerra de los Cien Años   dentro de la cual la Guerra de Sucesión de Bretaña fue uno de sus conflictos derivados, alimentados por el enfrentamiento entre el rey Eduardo III de Inglaterra y el rey Felipe VI Valois de Francia.







Una vez allí, el rey inglés la ayudó a armar tres naves  para seguir atacando los barcos de Carlos de Blois y de Felipe VI ahora contando con  licencia del rey inglés. es decir ejerciendo de corsaria.  Durante meses las naves de Jeanne de Clisson seguirían practicando el corso  y poco a poco fue naciendo su leyenda, pues las acciones de Jeanne eran conocidas en puertos de toda la costa atlántica europea  y comenzaron a referirse a ella como la Leona de Bretaña.  Pero regresemos a  Bretaña donde en 1344, a pesar de la Tregua de Malestroit, se estaban reanudando las hostilidades. Jean de Montfort había recuperado la ciudad de Vannes, la misma donde en 1342 había perdido la vida tratando de conquistarla  Roberto III de Artois (1287-1342). Carlos de Blois reaccionó y para impedir la comunicación entre Vannes y Brest, que estaba en manos inglesas, decidió ocupar una localidad intermedia , la ciudad de Quimper  a la que puso sitio en marzo de 1344. Dos meses  después, el 1 de mayo, Quimper se rendía y la población fue masacrada, estimándose hoy entre 1400 y 2000 los muertos civiles en la ciudad. Los prisioneros ingleses fueron retenidos para pedir un rescate por ellos, pero los bretones fueron enviados a París para ser ejecutados acusados de traición. Ante la violencia empleada por los partidarios de Carlos de Blois muchos de los que hasta entonces habían apoyado la causa de Jean de Montfort fueron abandonando la lucha considerando que era inútil seguir combatiendo y que la causa estaba perdida. Cada vez más solo, Jean de Montfort decidió abandonar Bretaña para reunirse con su esposa e hijos en Inglaterra  en marzo de 1345.  Allí se puso al servicio de Eduardo III y con su apoyo regresó a Bretaña  y trató , sin conseguirlo, tomar Quimper, la ciudad que el año anterior había conquistado Carlos de Blois. Durante el asedio cayó enfermo y se retiró a Hennebront, donde tres años antes había resistido valientemente un largo asedio su esposa Jeanne de Montfort, y fue aquí donde el aspirante a duque de Bretaña exhalaba su último suspiro el 25 de septiembre de 1345.





Este es un mapa actual de Bretaña que nos sirve para ver la situación de algunas ciudades estratégicas y que explican la importancia que Carlos de Blois daba a Quimper.  Justo debajo del número 56  podéis ver la ciudad de Vannes, que Jean de Montfort tomó en 1344 después de ser liberado de su prisión en París y contando con la ayuda inglesa. Los ingleses también poseían el importante enclave de Brest (que podéis ver a la izquierda cerca del número 29) y la ciudad de Quimper se encontrara entre ambas. Esa fue la razón de que Carlos de Blois se dirigiera hacia ella y la tomara a sangre y espada el 1 de mayo de 1344 causando la muerte de entre 1400 y 2000 civiles.  y cortando la comunicación directa por tierra entre Vannes y Brest    (Imagen procedente de www.frenchpropertysearch.com )






  De nuevo le correspondía a Jeanne "la Flamme" ponerse al frente de lo que quedaba del partido de los Montfort para defender los derechos de su hijo Jean de Montfort(1339-1399)  aunque en realidad su autoridad había quedado disminuida porque ahora eran los ingleses los que se ocupaban de las acciones militares. Jeanne iría quedando relegada y su figura fue diluyéndose lentamente. Hay diferentes versiones de lo que sucedió en los años siguientes, pero parece que el rey Eduardo III confinó a Jeanne  en el castillo de Tickhill en el condado de York . Se habría alegado para este confinamiento que  Jeanne había perdido la razón, aunque no hay una prueba documental que confirme este hecho y es probable que el rey inglés sólo quisiera apartar a una mujer tan notable como Jeanne de Montfort de la acción pues  sería mucho más sencillo manejar al pequeño Jean de Monfort de apenas seis años de edad, que a su intrépida madre. Si obtenían la victoria en la Guerra de Sucesión, el ducado de Bretaña quedaría bajo la tutela del rey inglés hasta que Jean alcanzara la mayoría de edad. Pero ahora tenemos que dejar a Jeanne de Montfort en su casi cautiverio inglés, para volver junto a Jeanne de Clisson, la Leona de Bretaña, que seguía acosando en este año de 1345 las costas francesas al frente de sus tres naves y , curiosamente y a diferencia de Jeanne de Montfort que siempre había buscado la protección de sus hijos en Inglaterra, acompañada en todo momento por sus dos hijos varones, Olivier y Guillaume. Los franceses se vuelcan en su persecución  y dan con las naves  comandadas por Jeanne , lo que parece que podría haber ocurrido en diciembre de 1345, aunque las versiones difieren en este punto. Sobre lo que sucedió a continuación  vuelvo a las palabras de Germán Vázquez  Chamorro  "Lucharon durante horas. Los hombres de Jeanne rechazaron  desesperadamente todos los intentos de abordaje hasta que al caer la noche , los piratas supervivientes,  como respondiendo a una señal oculta, se rindieron"  Lo hacían para distraer a los franceses, porque al mismo tiempo que se rendían , seis remeros , una mujer y dos niños se alejaban en un bote de la nave. Eran Jeanne de Clisson con sus dos hijos pequeños


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Recreación artística  de Jeanne de Montfort o Jeanne "la Flamme" la mujer que mantuvo viva la causa de los Montfort  tanto en vida de su esposo  como después de la muerte de éste en 1345, cuando defendió los derechos de su hijo, el futuro duque Jean de Montfort (1339-1399) aunque el rey inglés se cuidó de apartarla del escenario de la guerra  pues le era más sencillo manipular a un niño pequeño como entonces era su hijo Jean de Montfort, que tratar de controlar a la indomable Jeanne de Montfort. Sobre ella escribe el jurista e historiador bretó  Bertrand d´Argentré (1519-1590) en su obra  "Historia de Bretaña"
"Jeanne de Montfort podía balancearse sobre cualquier caballo  con muchísima mayor destreza que cualquier caballerizo mayor . En medio de una multitud de hombres de armas, podía golpear como el más valeroso de los maestres de campo. Combatía en tierra y en el mar, y sabía  todo sobre trazar un plan de batalla , sostener un sitio, negociar con príncipes, y organizar todas las necesidades para la guerra. Podía atacar y defender una fortaleza y soportar la mayor de las penalidades"
Viviría lo suficiente para ver a su hijo convertido en el nuevo duque de Bretaña
(Imagen procedente de www.annebonnypirate.com)     
   






"La barca erró por las frías aguas del Atlántico durante seis largos e interminables días -sigue contándonos Germán Vázquez - La desdichada tripulación no tenía agua ni alimentos y las ráfagas  de frío viento se convertían en una horrible tortura  al chocar con la ropa empapada. " La fiera corsaria conocida como "la Leona de Bretaña"  era hora  "una pobre náufraga  que abrazaba contra ella a sus dos hijos tratando de darles algún calor. Un intento inútil. En algún momento de la travesía Guillaume murió"  Guillaume, el pequeño de los dos hijos varones de Jeanne, encontraba la muerte con apenas siete años de edad. Después de siete días navegando a la deriva llegaron por fin a la costa con la suerte de que fueron recogidos por partidarios de Jeanne de Montfort que les dieron protección. Después de enterrar a su hijo  Jeanne , herida por la muerte de Guillaume, debió reflexionar que era el momento de dejar aquella venganza que había conducido a la muerte prematura de uno de sus hijos y que , de seguir así, podía terminar con el linaje Clisson.  Germán Vázquez se pregunta, y es probable que también lo haya hecho  el lector a estas alturas, la razón por la cual Clisson se hacía acompañar por sus hijos en estas expediciones corsarias en lugar de dejarlos en lugar seguro en Inglaterra como en su momento había hecho Jeanne de Montfort . No podemos conocer las razones que la llevaron a actuar así, pero parece que Jeanne pensó que aquel era el momento de detenerse y así lo hizo. Regresó a Inglaterra con su hijo mayor Olivier, entonces de nueve años de edad y abandonó para siempre las armas, aunque , sin embargo , hay versiones que apuntan que  Jeanne , la Leona de Bretaña, siguió en activo . Pocos datos fiables tenemos de los siguientes años de su vida. En algún momento contrajo nuevo matrimonio con un caballero inglés, Walter Bentley (fechas desconocidas) que tomaría parte en la Guerra de Sucesión de Bretaña  y Jeanne habría regresado con él a Bretaña donde la Leona de Bretaña moriría en 1359.




El rey Eduardo III de Inglaterra (a la derecha vestido de rojo<) contando los muertos después de la victoria inglesa en la Batalla de Crecy el 26 de agosto de 1346 con la que Inglaterra tomada de nuevo la iniciativa en la Guerra de los Cien Años y  demostraba la superioridad de los arqueros ingleses sobre la caballería francesa, aquellos caballeros de pesadas armaduras que como si se trataran de blindados medievales habían dominado los campos de batalla hasta entonces. Algo estaba cambiando en la guerra . Muchos miembros de la nobleza francesa cayeron o fueron capturados aquel día  
(Imagen procedente de https://fr.wikipedia.org)




Mientas, sin cerrar la Guerra de Sucesion de Bretaña  se reanudaba la Guerra de los Cien Años  y el 26 de agosto de 1346 se libraba una de las batallas más conocidas del conflicto, la batalla de Crecy . No se trata en este artículo de relatar la Guerra de los Cien Años pero al menos si quiero contaros que en ella se enfrentó un ejército de entre 10.000 y 15.000 ingleses liderados en persona por el rey Eduardo III y por su hijo Eduardo de Woodstock (1330-1376) , donde el grueso de la infantería inglesa estaba formado por arqueros que empleaban el long bow, un gran arco que podía tener entre uno y dos metros de largo y con un alcance que podía superar los 220 metros. Aunque las fuerzas francesas, comandadas por el rey Felipe VI de Valois, eran superiores, con estimaciones que oscilan entre los 24.000 y los 33.000 hombres con doce mil de ellos parte de lo más granado de la caballería francesa. Pero en contra de lo que hasta entonces había sucedido en los campos de batalla de Europa, la infantería inglesa, y en particular sus arqueros, se mostraron superiores a la caballería francesa . El cronista flamenco Jean Le Bel(hacia 1290-1370)  escribiría en su obra "Crónicas verdaderas" hacia 1352 que  "los arqueros eran tan certeros  disparando que cuando los caballos sintieron las flechas con lengüeta algunos no siguieron adelante . Otros saltaron en el aire como si se hubiesen vuelto locos , otros daban sacudidas horribles , y otros giraron la grupa hacia el enemigo, sin tener en cuenta a sus jinetes, debido al dolor de las flechas" Al igual que hay dificultades en saber el número de tropas que participaron en la batalla las hay a la hora de establecer las bajas, pero hoy se calculan las bajas francesas en al menos doce mil hombres , por no más de unos mil doscientos ingleses. De haber sido derrotado, Eduardo III habría  visto muy complicado seguir tratando de defender sus pretensiones al trono francés, pero una victoria tan aplastante le permitió moverse con cierta libertad en suelo francés, capturando al año siguiente la vital plaza de Calais, con lo que Inglaterra tendría un puerto seguro donde desembarcar más tropas y suministros. 





En este mapa podemos ver la situación de la Guerra de los Cien Años en esta etapa inicial en la que coincidió con la Guerra de Sucesión de Bretaña. Vemos en el mapa señaladas con una estrella amarilla cinco batallas. La primera cronológicamente sería la de  Sluys, nombre holandés de la Batalla naval de La Esclusa el 24 de junio de 1340,  el primer gran enfrentamiento entre Francia e Inglaterra que acabó con una victoria aplastante de los ingleses. El 26 de agosto de 1346 , como acabamos de ver, de nuevo los ingleses obtendrían una aplastante victoria en la batalla de Crécy y eso les permitió un año después ocupar Calais y tener así una cabeza de puente para desembarcar más tropas y suministros. Diez años después de la victoria en Crécy, los ingleses repetirían victoria en la batalla de Poitiers el 19 de septiembre de 1356 donde además los ingleses tuvieron el premio de capturar al rey francés Juan II el Bueno (1319-1364), hijo de Felipe VI Valois muerto en 1350    
Luego, en Bretaña, vemos otra estrella amarilla que corresponde a la batalla de Auray, una batalla que pertenece a la Guerra de Sucesión de Bretaña  y se libró , como veremos más adelante , el 29 de septiembre de 1364 en la que las tropas inglesas y bretonas  derrotaron a Carlos de Blois que además murió en el combate . En el mapa también vemos en color rosado los territorios en poder inglés que seguían limitándose a la Guyena, las islas del Canal de la Mancha y ahora las cabezas de puente de Calais y Ponthieu      
(Imagen procedente de https://fr.wikipedia.org)




Mientras, Carlos de Blois también iba perdiendo terreno lentamente en Bretaña frente a los ingleses  y además había perdido todo apoyo popular debido al recuerdo de la masacre de Quimper de 1344, lo que hizo que muchos volvieran a apoyar al hijo  de Jeanne de Montfort, el joven Jean de Montfort (1339-1399) , aunque en realidad , dada su juventud , el apoyo era para las fuerzas inglesas que combatían en Bretaña. El 20 de junio de 1347  las tropas partidarias del joven Jean de Montfort  dirigidas por el inglés  Thomas Dagworth (1276-1352), integrada por unos tres mil hombres,  derrotarían a las tropas de Carlos de Blois   que dirigía a unos dos mil hombres, en la batalla de La Roche Derrien librada ante la ciudad de ese nombre que Carlos de Blois pretendía liberar de manos inglesas. Carlos de Blois fue capturado y enviado a Inglaterra, donde permaneció cautivo  en la Torre de Londres ,levantada en tiempos de Guillermo I el Conquistador (hacia 1028-1087), durante los siguientes cinco años (según otras fuentes ese tiempo fue de nueve años) En ese tiempo tuvo que ser la otra Jeanne de nuestra historia, Jeanne de Phentièvre , la que tuvo que tomar las riendas del partido de su esposo, Carlos de Blois  y mantener la guerra contra los ingleses y los partidarios de Jeanne de Montfort y su hijo Jean. Ahora propiamente se podía hablar de la Guerra de las dos Juanas, como sería popularmente conocida la Guerra de Sucesión de Bretaña, aunque ya sabemos que Jeanne de Montfort había sido apartada del mando por los ingleses. El conflicto entra en un largo período de equilibrio , en el que se abre negociaciones e incluso se llega a la firma del Tratado de Westminster el 1 de marzo de 1353  entre  el rey Eduardo III y el hijo y sucesor de Felipe VI Valois muerto en 1350, el rey Juan II el Bueno (1319-1364), que había luchado junto a Carlos de Blois cuando Juan era duque de Normandía. El acuerdo contemplaba el reconocimiento de Carlos de Blois como duque de Bretaña a cambio del pago de una importante suma de dinero y , sobre todo, de la firma de un tratado de alianza eterna entre Inglaterra y el ducado de Bretaña . Este acuerdo sería sellado con el matrimonio entre el hijo y heredero   de Carlos de Blois y Jeanne de Phentièvre  , el todavía niño Jean de  Chatillon (1345-1404) y la hija del rey de Inglaterra, Margarita de Inglaterra (1346-1361), pero el acuerdo finalmente no llegará a buen puerto y las negociaciones quedan de nuevo rotas. 





Miniatura conservada en la Biblioteca Nacional de Francia que representa el momento en que Carlos de Blois (a la derecha  vestido de rojo y dorado agarrado por varios soldados)  es capturado durante la batalla de la Roche Derrien el 20 de junio de 1347  por las tropas de Jean de Montfort y del capitán inglés Thomas Dagworth.  A partir de ese momento tendría que ser su esposa Jeanne de Phentièvre la que tuviera que liderar las tropas de su marido para seguir defendiendo sus aspiraciones al ducado de Bretaña
(Imagen procedente de https://fr.wikipedia.org )





A todo esto podemos imaginar que Jeanne de Montfort y su hijo Jean de Montfort tuvieron que sentirse traicionados por la actitud del rey de Inglaterra negociando la entrega del ducado de Bretaña a sus enemigos . Así llegamos al año 1362 , cuando el joven Jean de Montfort, con veintidós años, obtiene el permiso de Eduardo III para regresar a Bretaña  después de la muerte de su primera esposa, otra hija del rey inglés, María de Inglaterra (1344-1362), con la que se había casado en 1355 y con la que no tuvo hijos . El permiso se le otorga a cambio de prometer su alianza con Inglaterra  y no contraer matrimonio sin el permiso del rey inglés. Jean de Montfort no  tenía sentimientos de un profundo agradecimiento hacia el monarca inglés después de haber tratado de acordar la entrega del ducado de Bretaña a su gran rival , Carlos de Blois.  Trataría de llegar a un acuerdo con Carlos de Blois para poner fin definitivamente a la guerra que consistiría en dividir el ducado en dos mitades, correspondiendo la norte a Carlos de Blois, pero Jeanne de Phentièvre, que había luchado durante muchos  en solitario para defender los intereses de su esposo y de su hijo, no estaba dispuesta a aceptar esta solución pacífica del conflicto, quería todo  el ducado. En este punto sucede lo inevitable, se reanuda el conflicto . Se combate a lo largo de 1364  y en septiembre de ese año Jean de Montfort , con el apoyo del capitán inglés John Chandos (fecha desconocida - 1370), pone sitio a la plaza de Auray . Entre sus aliados se encuentra otro nombre que nos resultará conocido, Olivier V Clisson, el hijo de Olivier IV Clisson , ejecutado en aquel ya lejano 1343, y de Jeanne de Clisson , la Leona de Bretaña. . En ayuda de la ciudad acude Carlos de Blois apoyado por  uno de los más célebres militares franceses, Bertrand du Guesclin (1320-1380). Las fuerzas están parejas, los dos ejércitos rondan los cuatro mil efectivos, y ambos se enfrentarán el 29 de septiembre de 1364. en la conocida como batalla de Auray. La victoria sonreirá a Jean de Montfort  mientras que Carlos de Blois muere en el transcurso del combate .La orgullosa y decidida Jeanne de Phentièvre  trataría de resistir por espacio de unos meses mas, pero ya no podía hacer frente sola al empuje de las tropas bretonas e inglesas. 





En julio de 1363 Carlos de Blois y Jean de Montfort  firmaban el Tratado de Évran  por el que pretendían poner punto final al largo conflicto dividiendo entre ambos el ducado de Bretaña tal y como podéis ver en el mapa sobre estas líneas . Pero la ambiciosa Jeanne de Phentièvre, esposa de Carlos de Blois, no estaba dispuesta a que su esposo cediera la mitad de un territorio por el que ella había luchado durante los años que él permaneció cautivo en la Torre de Londres. Así que la paz  no se llevó a efecto y se reanudó la guerra  
(Imagen procedente de www.bretagneweb.com)






Recreación de la Batalla de Auray el 29 de septiembre de 1364 recogida  en la "Compilación de las crónicas e historias de los bretones " del eclesiástico e historiador  Pierre Le Baud (1450-1505), el enfrentamiento clave de una guerra que se prolongaba ya veintitrés años . La victoria correspondería a Montfort y sus aliados mientras que Carlos de Blois encontraba la muerte en el campo de batalla. La  tenaz  Jeanne de Phentiévre mantendría  la resistencia unos meses más pero la victoria de la Guerra de las Juanas sería para  Jean de Montfort y su madre Jeanne "la Flamme" aunque ella nunca regresaría a Bretaña y moriría en Inglaterra.
(Imagen procedente de https://fr.wikipedia.org )



Finalmente se vio obligada a negociar y el 12 de abril de 1365 se firmaba el Tratado de  Guérande por el que Jeanne de Pnentièvre reconoce a Jean de Montfort como el legítimo heredero del ducado de Bretaña  y , por su parte, Jean de Montfort acepta  que Jeanne mantuviera en vida el título de duquesa de Bretaña aunque fuera nominalmente y que en caso de que él o alguno de sus sucesores muriera sin descendencia el ducado pasaría a un miembro de la familia Phentièvre. A pesar de que aún quedarían obstáculos por superar aquello significaba el final de aquel largo conflicto que se había prolongado durante veinticuatro años, desde la muerte del duque Juan III el Bueno aquel ya lejano 30 de abril de 1341. Jeanne de Montfort veía como su hijo se convertía en el duque Juan IV de Bretaña. Sin embargo Jeanne de Montfort nunca regresaría a Bretaña y se la menciona por última vez en un documento con fecha del 14 de febrero de 1374, por lo que se supone que debió morir alrededor de esa fecha. Así acababa la vida de una mujer indomable a la que el cronista Jean de Froissart(hacia 1337-1404)  describió  en sus "Crónicas" como una mujer que "tenía el coraje de un hombre y el corazón de un león". Muchos años antes, en 1359 , fallecía  la Leona de Bretaña, Jeanne de Clisson, sin saber que su hijo perdería uno de sus ojos en la batalla de  Auray  y que años después abandonaría la alianza de  los Clisson con Jean de Montfort y los ingleses, para aliarse con Francia, después de que los primeros incumplieran repetidamente su promesa  de devolverle la herencia que le había sido arrebatada. Haría fortuna al servicio de Francia , llegando a ocupar el cargo de Condestable de Francia, el equivalente al comandante general  del ejército francés aunque para ello se hubiera puesto al servicio de aquellos que habían sido los verdugos de su padre.  En honor de su madre crearía la Orden del Blanco Armiño. La última de las tres Jeanne en morir sería Jeanne de Phentièvre, que lo haría  el 10 de septiembre de 1384 después de una vida de lucha y ostentando orgullosa a la hora de su muerte el título de duquesa de Bretaña que había conservado en el Tratado de Guèrande., además de condesa de Phentièvre, condesa de Goëllo y vizcondesa de Limoges entre otros títulos. Y aquí concluye la historia de las tres Jeanne, o las tres Juanas,  tres mujeres que en un mundo de hombres tuvieron que tomar las riendas de sus destinos y luchar por ellas y sus familias sin que nadie pudiera doblegarlas. ¿Os acordáis de aquellas palabras de Honoré de Balzac con las que empezaba esta historia? "Quién puede gobernar a una mujer , puede gobernar una nación" Ningún hombre pudo gobernar a las Jeanne.


Enlace con la primera parte de  La guerra de las dos Juanas y la Leona de Bretaña 
http://chrismielost.blogspot.com.es/2016/08/la-guerra-de-las-dos-juanas-y-la-leona.html

Enlace con la segunda parte de  La guerra de las dos Juanas y la Leona de Bretaña 
http://chrismielost.blogspot.com.es/2016/08/la-guerra-de-las-dos-juanas-y-la-leona_3.html

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