jueves, 17 de diciembre de 2015

DE CARTAS, SELLOS Y BUZONES: LA VIDA EN PAPEL Y PALABRAS (PRIMERA PARTE)

¿Recordáis la última vez que se os aceleró el corazón cuando llamó el cartero a vuestra casa?¿o el temblor de vuestra mano  al recoger del buzón esa carta escrita con una letra que era más que unas letras, era el rostro, la voz, el alma que había detrás de ellas?¿o  cómo parecía detenerse el tiempo mientras leíais su contenido?Me temo que los lectores más jóvenes del Mentidero ni siquiera hayan olvidado esas emociones por la sencilla razón de que no las han conocido y yo mismo, que estoy instalado en eso que llamamos eufemísticamente mediana edad ,  apenas he disfrutado de esa sensación más allá de mis años de infancia y adolescencia antes de que la irrupción de la telefonía móvil y , por encima de todo, la entrada de Internet en nuestras vidas transformara la vida cotidiana y , entre ellas, a las cartas y al arte de escribirlas. Antes incluso de que surgiera Internet ya existía el correo electrónico , pero fue la expansión de la Red lo que hizo que al mismo tiempo se difundiera el uso de las cuentas de correo electrónico hasta convertirlas en una herramienta omnipresente tanto en la vida profesional como en la personal. Sus ventajas frente al correo ordinario, ese que va escrito a mano en una hoja, que a su vez metemos en un sobre y al que pegamos un sello para echarla en un buzón , son evidentes y se resumen prácticamente en una , su inmediatez. No hay que esperar dos o tres días a que llegue a su destino ni otros dos o tres días a que el receptor del correo escriba su respuesta y nos la envíe por el mismo procedimiento. En el correo electrónico basta con pulsar el botón de enviar y al segundo siguiente su destinatario ya la estará leyendo y nos podrá contestar. Es como mantener una conversación telefónica pero sin escuchar la voz de nuestro interlocutor. ¿Qué sentido tienen en ésta época las cartas tradicionales?¿es el correo electrónico igual que el tradicional excepto por su inmediatez?¿podemos transmitir nuestros pensamientos y emociones de la misma forma?


Vermeer, Johannes - The Loveletter.jpg
"La carta" obra realizada hacia 1669 por el pintor barroco neerlandés Johannes Vermeer (1632-1675) En ella el pintor holandés representa a una joven que está tocando el laúd  y que por la calidad de su ropa suponemos que es de buena posición, y a su criada, a la que vemos de pie esbozando lo que parece una sonrisa mientras entrega a su señora una carta . La joven la mira con aire interrogante a la sirvienta mientras interrumpe su interpretación al laúd y sostiene con la derecha la carta ¿quién se la ha mandado?¿cual es su contenido? Todo apunta a que se trata de una carta de amor  por los símbolos que contiene el cuadro, como el propio laúd que en el siglo XVI y XVII era un símbolo del amor carnal , o las zapatillas que podéis ver en la parte inferior abandonadas en el suelo, símbolo de un amor ilícito. Durante siglos las cartas han sido portadoras de noticias , de sentimientos y emociones . Como escribió el poeta británico Wystan Hugh Auden (1907-1973)
"Lo romántico del correo y de las noticias que trae, las posibilidades transformadoras de la correspondencia, sólo la llegada de una carta nos despierta una fe que nunca se agota"
Y eso le lleva a preguntarse a Simon Garfield
"¿Debería nuestra historia, lo que es la prueba de nuestra existencia personal , residir en un servidor (el correo electrónico) o más bien donde siempre lo han hecho, esparcida en nuestras posesiones físicas"
No se trata de oponerse al correo electrónico, eso es imposible y además no tendría sentido porque es una herramienta muy eficaz, pero ¿es necesario que abandonemos las cartas tradicionales para nuestras comunicaciones más personales?¿No estaremos renunciando a una forma diferente y hermosa de comunicarnos con los demás)
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org)

Hace unas semanas cayó en mis manos un magnífico libro que es más que un ensayo sobre la historia de las cartas y del correo y su influencia en la historia de la humanidad, un auténtico canto de amor a la comunicación epistolar, a esas cartas  que a veces tardaban semanas y meses en llegar a su destinatario y que lo hacían casi como un milagro después de pasar de mano en mano en una auténtica odisea, esas cartas con letras borrosas por una lágrima , de hojas perfumadas, de escritura cálida o fría, pausada o apresurada , de un papel que había estado entre las manos de esa persona que nos amaba en la distancia y que al tenerla entre las nuestras es como si pudieras tocarla, sentirla junto a ti. El libro se titula "Postdata: curiosa historia de la correspondencia"  del escritor británico Simon Garfield (1960)  en el que voy a basar este relato. Es evidente que el correo electrónico se ha impuesto por muchas razones, sobre todo porque es más eficaz y práctico , no se trata  de denostarlo  o ir en contra de él, porque eso no tendría hoy ningún sentido, pero tal vez deberíamos mirar atrás antes de olvidarnos del hermoso arte de escribir cartas. Como escribe Garfield " Los mensajes de correo electrónico son un dedo que nos tamborilea en el hombro  para avisarnos de algo, pero las cartas  son caricias y siempre se quedan merodeando para ser redescubiertas" ¿No os sucede eso con las fotografías digitales ? Por supuesto yo uso una cámara digital , pero durante años tuve esas cámaras que hoy casi nos parecen prehistóricas, a las que había que cambiar el carrete y que de vez en cuando nos jugaban una mala pasada y tus fotografías se velaban. Hoy sigo mirando de vez en cuando esos viejos álbumes en los que fui poniéndolas  como antes había hecho mis padres y mis abuelos . Si embargo, las fotografías digitales apenas las veo, están en el ordenador, en su carpeta correspondiente pero  es como si no fuera lo mismo, me falta la sensación de tener la fotografía entre mis manos. 


Estatua en bronce que con el título de "Hermes atándose la sandalia" fue realizada por el escultor francés François Rude (1784-1855) y puede contemplarse en el Museo del Louvre. Dentro de la mitología griega Hermes , hijo de Zeus y de la titán Maya,  era el dios protector del comercio , de los ladrones, de los mentirosos y, pero si lo traigo aquí es porque era también el mensajero de los dioses , al que podríamos calificar como el cartero del Olimpo , aunque no entregaba cartas sino que memorizaba los mensajes . Los romanos lo adoptarían con el nombre de Mercurio  con funciones similares . Tanto entre los griegos como entre los romanos las cartas ya iban a jugar un papel muy importante en la comunicación, ya no sólo a nivel oficial y estatal como había sucedido en Egipto o en Mesopotamia, sino que también sería utilizada para asuntos particulares lo que habría un nuevo tiempo de evolución en el correo y las cartas
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org

Esas viejas fotografías son parte de mi biografía, de nuestras vidas,, al igual que las cartas lo han sido durante siglos.  La novelista británica Virginia Woolf (1882-1941)  escribía que "las épocas en que no se escribieron cartas ni biografías son un páramo en el tiempo" Garfield, y yo con él, se pregunta qué quedará de nuestros correos electrónicos , de nuestras imágenes digitales. ¿Habéis dedicado alguna vez tiempo a releer antiguos correos electrónicos de hace dos , tres o cuatro años?Yo al menos no, pero si guardo en un cajón algunas de las pocas cartas que escribí o recibí hace años, cuando todavía era un adolescente al que en ocasiones la llama del amor le hacía perder la cabeza y escribir verdaderos disparates. Algunas de esas cartas nunca llegaron a su destinataria porque no me atrevía echarlas al buzón y ahí las conservo y al releerlas sonrío y me trae a la memoria quien una vez fui y lo  mismo sucede cuando releo alguna de aquellas felicitaciones de Navidad con sus pueblos nevados y sus Papa Noel saludando en su trineo ocultando en su interior un "Te quiero mucho y te deseo una Feliz Navidad" o esas postales que te llegaban desde el otro extremo del mundo y que te mostraban como ,a pesar de la distancia, quien te escribía seguía acordándose de ti. Ya se que lo mismo se puede hacer hoy , basta con adjuntar  un archivo de imagen o de sonido al correo y lo recibirás al instante. Lo se y es difícil explicar la diferencia porque no es algo material , se traduce en palabras que comunican sensaciones intangibles, que no se pueden tocar sino sentir, y que en cierto modo , al menos a mi, solo consigue transmitirme esa sencilla hoja emborronada con una escritura a la vez casi ilegible pero única, un trozo de vida en papel y palabras. ¿Qué sabríamos hoy de tantas historias de amor, de tantos pensamientos ocultos, de tantos conocimientos que nos han llegado del pasado si no fuera por las cartas? Pero no quiero agota la paciencia del lector, si no lo he hecho ya, y  es hora de que nos adentremos en la historia de la epistografía, término griego que significa literalmente "escritura de cartas", el arte de escribir cartas. 


 Carta con escritura cuneiforme  sobre una tablilla de barro cocido y a su lado un sobre, también de arcilla. Mesopotamia fue la cuna de las primeras civilizaciones, donde nació la escritura y donde también encontramos las primeras cartas como ésta  datada en el siglo XV a. C. La mayoría de las cartas de ésta época que han llegado hasta nosotros hacen relación a temas comerciales y legales, pero también hay algunas cartas de contenido personal , Su contenido no era leído por el destinatario sino que era un escriba el que se encargaba de leer en voz alta el texto .Estas cartas , al igual que sucede con el resto de cartas a lo largo de la historia , sirven para acercarnos, mejor que cualquier otro documento, la realidad de sus sociedades  . Del blog "Bitácora de un bibliotecario" extraigo este fragmento de una carta que el rey de Babilonia Hammurabi I (que reinó entre el 1792 . C y el 1750 a. C) dirige a su hermana que, al parecer, le reprochaba que no le hubiera contado que se encontraba enfermo. El monarca responde 
"He leído la tablilla que me enviaste (el rey, a diferencia de la mayoría de sus súbditos, leía las cartas por sí mismo sin que tuviera que hacerlo un escriba) . En ella me escribiste "¿Por qué no me escribiste sobre tu enfermedad? "Hay personas para las cuales las enfermedades son tema de correspondencia con sus hermanos. En cuanto a mí, yo sólo escribo noticias alegres. Estuve enfermo , ahora ya esto bien"
¿A que no parece que nos separen de ellos casi 4000 años?
(Imagen procedente  de http://bitacoradeunbibliotecario.blogspot.com.es/)

Esa historia nos llevaría hasta la antigua Mesopotamia, donde nació la escritura y donde también encontramos los primeros ejemplos de correspondencia al igual que en el Egipto de los faraones. La escritura era entonces un conocimiento reservado sólo a unos pocos, los escribas, personas que recibían una profunda formación y que hacían de la escritura su profesión encargándose de redactar textos tanto comerciales como legales que son principalmente los que han llegado hasta nosotros en las tablillas de barro cocido en las que gravaban el contenido en escritura cuneiforme en el caso de Mesopotamia o jeroglífica en el Egipto de los faraones. Pero si abandonamos el terreno de estas primeras cartas comerciales y legales, la primera referencia literaria a las cartas la encontramos en una de las grandes obras de la literatura universal, "La Ilíada" del rapsoda griego Homero, que posiblemente viviera a lo largo del siglo VIII a. C. En esta obra en la que relata la guerra entre los aqueos y los troyanos frente a las murallas de Troya, asediada durante diez años por los aqueos, se encuentra en su Libro VI  esa primera mención a una carta que además es el detonante de un drama. Estamos en el reino de Preto y hasta allí llega el héroe Belerofonte, hijo del rey Glauco de Corinto. El rey Preto lo acoge con toda clase de honores, pero la fatalidad hace que la esposa de Preto, Antea, se enamore de nuestro héroe "La divina Antea - escribe Homero - mujer de Preto, había deseado con locura juntarse clandestinamente con Belerofonte" Pero éste la rechaza y ella, despechada, convence a su esposo  para que cause la perdición del héroe acusándolo de haber tratado de seducirla . Preto no se atreve a matarlo con sus propias manos pero le envía a las tierras de su suegro y  entrega una carta a Belerofonte para que se la entregue a su suegro, una carta que es en realidad su sentencia de muerte "Preto, haciendo mortíferas  señales en una tablilla, entregó los perniciosos signos con orden de que los  mostrase a su suegro" Y ya en la corte del suegro, el rey Janto, "quiso ver la nota que de su yerno Preto le traía" Después de abrirla y leer su contenido , Janto mandará a Belerofonte una sucesión de misiones casi suicidas para tratar de provocar su muerte , aunque el héroe sale con bien de ellas. 


"Belerofonte y Pegaso " obra del pintor ruso Aleksandr Ivanov (1806-1858) que representa a Belerofonte (desnudo y al lado del caballo alado  Pegaso, Hemos visto que este héroe de la mitología griega fue el protagonista del primer episodio en la historia de la literatura en el que una carta juega un papel en el desarrollo de la acción. Aunque la correspondencia que nos ha llegado de la antigua Grecia es bastante formal y le falta la calidez de las cartas que nos dejaron los romanos, Garfield recoge textos como el siguiente en el que un joven estudiante escribe a su padre al que reprocha que no responda a sus cartas ni va a visitarle.  Fijaos en lo formal que es su encabezamiento
"A su respetado padre Arión, Tonis le envía saludos. En breve diré que todos los días dedico una oración a los dioses ancestrales  de esta tierra en la que me encuentro  para que prospere , y con usted toda nuestra familia. Mire, esta es la quinta carta que escribo y no me ha contestado salvo una, ni siquiera para decir si está bien o no. Tampoco ha venido a verme. Me prometió que vendría , pero no lo ha hecho , y ni siquiera sabe si el maestro viene a impartirme clase o no. Haga el esfuerzo  de acudir a la mayor brevedad para que el maestro pueda venir a enseñarme, pues lo desea de buen grado. Acuda cuanto antes, antes de que se marche a las tierras altas. Envío muchos saludos para todos y cada uno de los miembros de nuestra familia y para mis amigos. Adiós , honorable padre mío, rezo por que le vaya bien durante muchos años y  también a mis hermanos. No se olvide de mis palomas"
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org ) 
Esta es la primera aparición de las cartas en la literatura , demostrando que ya era una práctica habitual en la Grecia del siglo VIII a. C cuando se estima que fue creada "La Iliada". Los primeros ejemplares de cartas del mundo griego que conservamos datan de unos siglos después, del siglo V a. C ,y se conservan en total unas dos mil cartas de ese período de la historia, el de la Antigua Grecia. Subraya Garfield que "la tasa de alfabetismo  en las ciudades griegas no llegaba al 50%, y era aún menor  en el caso de las mujeres, aunque los analfabetos muchas veces pagaban a escribas para que escribiesen en su nombre" y presenta en su libro algunos ejemplos de estas ventanas abiertas a la intimidad de la vida cotidiana  de hace más de dos milenios y entre ellas llama la atención, por la aparente ligereza que trata un tema hoy tan duro como el infanticidio , esta carta dirigida por un hombre llamado Hilaríón  a su esposa embarazada , de nombre Alis, en el siglo I a. C , donde veréis que la da el tratamiento de hermana y no de esposa pues esa era la fórmula convencional en la correspondencia de entonces "Hilarión a su hermana Alis, mucha salud, y a mis respetados Béroo y Apolonario. Ten sabido que seguimos  en este momento  en Alejandría. Te ruego y te suplico  que cuides del niño . Te enviaré mi sueldo  tan pronto lo reciba. Si por alguna razón  pares y es un varón, déjalo vivir; si es una hembra , líbrate de ella. Djiste a Afrodita "No me olvides" ¿Cómo podría olvidarte? Te pido por tanto que no te preocupes"  Señala Garfield que la correspondencia que ha llegado hasta nosotros de la Antigua Grecia adolecen de un excesivo formalismo y de falta de intimidad, de cierta ausencia  de calor humano, casi como si fueran documentos oficiales . Pero ello tiene una explicación, y es que las cartas no se abrían y leían en la intimidad como hacemos hoy sino que "Casi todas  las cartas se escribían -nos cuenta Garfield- para ser leídas en alto y la mayoría de las veces se dictaba  a un escriba" Así es difícil desnudar mucho el alma, sabiendo que no sólo la persona destinataria de la carta va a conocer su contenido. 

DOCUMENTAL SOBRE EL  FUERTE  ROMANO DE VINDOLANDA

En este reportaje de diez minutos de duración podemos conocer el fuerte romano de Vindolanda descubierto casi por accidente en 1972 por el arqueólogo británico Robin Birley (1973) y en la que se hallaría una gran cantidad de objetos de la vida cotidiana de los soldados que además estaban en un gran estado de conservación, entre ellas las denominadas Tablillas de Vindolanda, una colección de cartas que abarcan desde felicitaciones de cumpleaños a solicitudes de alimentos. 





Otra particularidad que subraya Garfield es que de las cartas que han llegad hasta nosotros de la Antigua Grecia casi la mitad estaban escritas por mujeres, algo extraordinario teniendo en cuenta que la educación que recibía la mujer era inferior a la del hombre . Pero lo más llamativo es que no hay ni una sola carta de amor , tal vez porque las cartas no eran vistas como el medio adecuado para tratar cuestiones tan íntimas o , tal vez , porque  como señala el historiador John Muir  al que cita Garfield "no debemos pensar que nos encontramos ante personas cuya idea de la individualidad era exactamente igual a la nuestra"  En ese sentido sus cartas , que encontramos algo frías y formales, sería la traslación al papel de una forma diferente de entender las emociones y las relaciones personales. Otra cosa bien diferente serían las cartas de los romanos . Como escribe Garfield "Las carta griegas hunden sus raíces  en el teatro; las romanas en la taberna", unas formales, las otras cercanas . Simon Garfield  nos lleva ahora hasta el territorio de la provincia romana de Britania conquistada por Roma durante el gobierno del emperador Claudio (10 a. C- 54 d. C) aunque su dominio completo le supuso décadas a las legiones romanas. Durante el mandato del emperador Adriano (76-138) se construyó un muro defensivo que separaba el territorio controlado por las regiones romanas de las frías tierras donde habitaban los pictos y que eran casi las que hoy forman parte del territorio de Escocia. A lo largo del Muro se construyeron un gran número de  Castrum o fuertes donde había destacamentos romanos encargados de la defensa del muro . Uno de ellos era el castrum  de Vindolanda  que fue descubierto en 1972  por el arqueólogo británico Robin Birley (1935) que quedó sorprendido por lo bien conservados que estaban muchos de los objetos que durante dos milenios habían permanecido bajo tierra , desde  llaves a pendientes, de sandalias de cuero en las que se podía leer incluso el nombre del fabricante a pendientes de oro.


Estos fragmentos de las Tablillas de Vindolanda están catalogados como Tablilla 343
 cuyo contenido recoge Simon Garfield en su libro. Es una carta que un tal Octavio envía a su hermano Cándido para pagar un cargamento de trigo
"Octavio a su hermano  Cándido , salud. Te he escrito muchas veces que he comprado unos cinco mil modios de espigas de cereal , y necesito dinero para pagarlos. A menos que me envíes algo de dinero, al menos quinientos denarios, perderé el depósito que ya pagué  y seré deshonrado. Te pido, así pues, que me envíes algo de dinero cuanto antes"Hay problemas que se repiten una y otra vez a lo largo de la historia , y los problemas económicos están entre ellos como demuestra esta carta
(Imagen procedente de https://es.wikipedia.org

 Pero lo que interesa pera nuestra historia es que allí se encontraron también las que serían conocidas como Tablillas de Vindolanda , considerados los textos manuscritos más antiguos de Gran Bretaña , y que son unas finas tablillas de madera , tan finas que según Garfield en ocasiones no superan ni el milímetro de espesor, y del tamaño de una tarjeta postal de nuestros días, que estaban escritas con tinta de carbón.  Después de ser llevadas al Museo Británico para recibir un tratamiento adecuado para tratar de recuperar parte de la escritura borrada por el paso del tiempo y por la humedad del suelo,  se fue desvelando el contenido de alguna de ellas, como ésta , una carta personal escrita posiblemente por la esposa de un soldado destacado en el fuerte y que a pesar de los dos milenios que nos separan de ellos nos transmite una intimidad que la hace tan actual, a pesar de su brevedad, como si hubiera sido escrita ayer "Te he enviado  unos pares de calcetines  y dos pares de sandalias, y dos pares de calzones . Saluda a mis amigos  Elpis, Tétrico  y todos tus compañeros de rancho; pido a los dioses que todos disfrutéis de larga vida y la mejor de las fortunas"  Escribe Garfield "Las tablillas nos llegan adentro porque nos vemos reflejados en ellas. Todos seguimos necesitando ropa de abrigo, alimentos, alguien que vele por nuestra salud " Estas cartas son como un puente que salva el abismo del tiempo y nos conecta con aquellos seres humanos que vivían en una lejana frontera del Imperio Romano. En cuanto al transporte de la correspondencia entre fuertes como el de Vindolanda y ciudades importantes de la Britania romana, como Londinium, la actual Londres, parece que se realizaban por mensajeros a caballo que recorrían la amplia red de calzadas romanas , deteniéndose para descansar y cambiar de caballo  en establecimientos dispuestos a lo largo del camino, las fondas o Casas de Postas , que según nuestro Diccionario de la Lengua Española era la "Parada donde tomaban caballos de refresco los correos y los que viajaban en posta", y posta era a su vez "conjunto de caballerías que se apostaban en los caminos  a distancias de dos o tres leguas, para que los tiros, los correos pudiesen ser renovados"


Esta es la invitación de Claudia Severa a Lepidina para que asista a su cumpleaños cuyo texto recojo bajo estas líneas tomado del libro de Simon Garfield y que podría ser el primer texto manuscrito redactado por una mujer conservado de la época del Imperio Romano.
(Imagen procedente de cinabrio.over-blog.es
De estas casas de postas, que ya eran conocidas en el antiguo Imperio Persa, procede el término postal que hoy aparece indefectiblemente unido al correo. Antes de dejar las cartas de Vindolanda  quiero traeros aquí una felicitación de cumpleaños  escrita por una mujer llamada Claudia Severa, dirigida a otra , Lepidina, y aunque es de suponer que fuera grabada con la ayuda de alguien podría tratarse  del primer manuscrito conocido cuya autora es una mujer .. En la felicitación leemos  "Claudia Severa a su Lepidina, salud.El tercer día anterior al idus de septiembre, hermana, te envío una cordial invitación a la celebración de mi cumpleaños. Me harás muy feliz con tu presencia ,si vienes. Traslada  mi saludo a tu Cerial. Mi Aelio y mi hijo pequeño os envían saludos. Te espero, hermana. Adiós , hermana , alma mía  queridísima. Espero medrar, ave"  Es emocionante leer estas cartas redactadas hace dos milenios  todavía más porque quienes las escribieron eran personas como cualquiera de nosotros, no eran grandes personajes de su tiempo que pudieran esperare que sus escritos se conservaran  después de dos mil años , pero ,sin embargo, sus palabras sobre temas de la vida cotidiana han llegado hasta nosotros acercándonos el mundo en el que vivieron mejor de lo que a veces pueden hacerlo otros documentos históricos. Pero no sólo han sido las cartas de estas personas anónimas las que han salvado la barrera del tiempo desde Roma, porque también tenemos cartas de personalidades como el político, abogado y escritor Marco Tulio Cicerón (106-43 a. C), el filósofo Lucio Anneo Séneca (4 a. C- 65 d. C) o el escritor y científico Plinio el Joven (61-hacia 112) que nos dejaría una detallada descripción de la erupción del Vesubio en el año 79 y también una serie de preciosas cartas de amor . De ellas y de la evolución de la carta y la irrupción de nuevos inventos como el buzón y los sellos os hablaré ya en la segunda parte de esta historia  de vida en papel y palabras. 


Enlace con la segunda parte de "De cartas, sellos y buzones: la vida en papel y palabras"

http://chrismielost.blogspot.com.es/2015/12/de-cartas-sellos-y-buzones-la-vida-en_20.html


Enlace con la tercera parte de "De cartas, sellos y buzones: la vida en papel y palabras"
http://chrismielost.blogspot.com.es/2015/12/de-cartas-sellos-y-buzones-la-vida-en_23.html

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