lunes, 6 de octubre de 2014

HISTORIA DE LAS REINAS DE ESPAÑA: LAS MUJERES DE FELIPE II. ISABEL DE VALOIS (SEGUNDA PARTE)

Detenía ayer este relato en el año 1559, cuando después de décadas de guerra que habían comenzado sesenta y cinco años antes en una sería de conflictos conocidos como las Guerras Italianas ya que el escenario de estos enfrentamientos fue principalmente Italia, los reinos de España y Francia decidían sentarse una vez más a negociar pero en esta ocasión para lograr un acuerdo que fuera duradero. Es el 3 de abril de 1559 y nos encontramos en la pequeña aldea de Cateau-Cambresis situada en la región que hoy se conoce como Norte-Paso de Calais, al norte de Francia muy cerca de su frontera con Bélgica. En los últimos dos años los ejércitos del rey español Felipe II (1527-1598) habían logrado dos victorias decisivas sobre las tropas francesas del rey Enrique II (1519-1559) el 10 de agosto de 1557 en la batalla de San Quintín y el 13 de mayo de 1558 en la batalla de Gravelinas. También estaba presente la reina Isabel I de Inglaterra (1533-1603) que firmaría otro tratado independiente con Francia. En su biografía sobre Felipe II, el historiador británico Henry Kamen (1936) escribe sobre el documento firmado por los monarcas que sería conocido como la Paz de Cateau Cambrésis "Fue uno de los tratados decisivos en  la historia Occidental. La paz volvió a Europa. La enemistad entre los Valois de Francia y los Habsburgo de  fue enterrada" Francia renunció de manera definitiva a sus ambiciones sobre Italia y devolvió al duque de Saboya, Manuel Filiberto de Saboya (1528-1580), aliado leal de España , general de los ejércitos de los Habsburgo y primo de Felipe II, los territorios de Saboya y Piamonte y además, para sellar la amistad entre Saboya y Francia se acordó el matrimonio entre Manuel Filiberto y la hermana de Enrique II, la duquesa de Berry, Margarita de Francia (1523-1574). De forma progresiva Francia iría devolviendo todas las demás plazas que todavía retenía en Italia. 

Este mapa muestra las posesiones de Felipe II que formaban el llamado Camino Español, una sucesión de territorios pertenecientes a España que permitían a los ejércitos españoles trasladarse desde Italia hasta los Países Bajos  pisando siempre terreno español . El primero en utilizarlo fue Fernando Álvarez de Toledo , el duque de Alba, en 1567 cuando se dirigía a tomar posesión de su nuevo nombramiento como gobernador de los Países Bajos, y seguirían utilizándolo tropas españolas hasta el año 1622. El Franco Condado, cuya soberanía española había sido confirmada en el acuerdo de Paz de Cateau-Cambresis , se encuentra donde veis las ciudades de Besançon y Breisach. (Imagen procedente de  http://es.wikipedia.org )


En cuanto a España, Francia reconoció el derecho de Felipe II sobre el territorio del Franco-Condado , de gran valor estratégico porque permitía comunicar las posesiones españolas en Italia con los Países Bajos españoles y también se acuerda la restitución de las plazas que Francia había ocupado en el Flandes español al mismo tiempo que España devolvía a Francia algunas de las plazas ocupadas durante los dos últimos años en el norte del reino francés. Llegaron igualmente a un acuerdo en materia religiosa para detener el avance de la herejía protestante en Europa. De la misma forma que un matrimonio había sellado el acuerdo entre Saboya y Francia otro matrimonio garantizaría el éxito de este tratado de paz entre España y Francia, el matrimonio de Felipe II con la joven hija de Enrique II, Isabel de Valois (1546-1568), que en estos momentos tiene sólo trece años de edad por los treinta y dos de su futuro esposo.  Este enlace no había entrado en las negociaciones iniciales ya que el rey español estaba casado con la reina María I de Inglaterra (1516-1558) por lo que en las negociaciones previas a la Paz de Cateau Cambrésis se había previsto que este matrimonio fuera entre Isabel de Valois y el único hijo de Felipe II, el príncipe  Carlos de Habsburgo (1545-1568) , pero la repentina muerte de la reina María I el 17 de noviembre de 1558 cambió los planes y por decisión del rey Felipe II la joven Isabel se convertiría en su tercera esposa. Ya vimos ayer que la constitución física de Carlos, heredero de la corona española, era frágil y sobre su  carácter corrían muchos rumores por Europa que hablaban sobre comportamientos extraños y crueles, tal vez síntoma de algún desequilibrio mental como el de su bisabuela, la reina Juana I de Castilla (1479-1555), la llamada Juana la Loca y , como escribe el doctor y escritor  español  Enrique Junceda Avello(1926) en su obra "Ginecología y vida íntima de las reinas de España "  con este matrimonio Felipe II tal vez pretendía "ampliar la linea sucesoría  de la monarquía española , que sólo disponía del enclenque  príncipe don Carlos".

Retrato de Carlos de Habsburgo, hijo primogénito de Felipe II, realizado en 1564 por el pintor español Alonso Sánchez Coello (hacia 1531-1588), cuando el príncipe tenía diecinueve años. Ayer veíamos otro retrato hecho seis años antes. Justo en 1564 llegaba a España el nuevo embajador del Sacro Imperio Románico Germánico, Adam von Dietrichstein (1527-1590) que escribía al emperador Maximiliano II  describiendo con estas palabras al príncipe heredero español "Los cabellos castaños y lacios, el mentón un poco largo, la cara muy pálida. Uno de sus hombros más largo que el otro. Su pecho hundido, hay una pequeña protuberancia en la espalda a la altura del estómago. Su pierna izquierda es mucho más larga que la derecha. Es débil de piernas. Su voz es delgada y aguda, experimenta incomodidad cuando comienza a hablar, y las palabras salen dificílmente de su boca" (Imagen procedente de   http://es.wikipedia.org )


El 15 de junio llegaron a París el duque de Alba, Fernando Álvarez de Toledo (1507-1582) y el conde de Egmont (1522-1568) como embajadores de Felipe II , que se encontraba en aquel momento en Gante (Bélgica), para formalizar el matrimonio que se celebraría siete días después, el 22 de junio , por poderes en la catedral de Nôtre Dame, ocupando el puesto de Felipe II el propio Duque de Alba. Como parte de la ceremonia y de acuerdo a la tradición, aquella noche "el duque de Alba - nos lo cuenta Enrique Junceda - una vez llegado a la alcoba regia, hizo una reverencia (a Isabel de Valois) y en presencia de los invitados a la ceremonia tomó posesión simbólica del real tálamo, colocando un brazo y una pierna sobre la cama, para retirarse a continuación" Era una forma simbólica de consumar el matrimonio aunque los dos esposos estuvieran separados por cientos de kilómetros. Los días siguientes fueron de fiestas y celebraciones en París y el propio monarca francés decidió tomar parte en un torneo de justas a la manera de los caballeros medievales que iba a tener lugar el 30 de junio. Aquel día el monarca tenía como rival en el torneo al conde de Montgomery (hacia 1530-1574) , capitán de la guardia escocesa  del rey. Allí estaba, sobre su caballo, con un yelmo de oro , batiéndose contra el joven conde de Montgomery de apenas 28 años de edad, mientras que el rey tenía ya cuarenta. La mala suerte hizo que cuando las lanzas de los dos caballeros impactaron con los escudos, una astilla  de la lanza penetrara en el yelmo del rey atravesándole uno de sus ojos. En la caída sufrió además una fractura craneal pero sería  la herida del ojo la que le causaría la muerte entre grandes dolores y sufrimientos doce días después , el 10 de julio de 1559,  después de haber exonerado de toda culpa al conde de Montgomery. 

Archivo:Nostradamus by Cesar.jpg

Retrato del médico  Michel de Nôtre-Dame "Nostradamus" , realizado por su hijo César Nostradamus en 1614 , casi medio siglo después de la muerte del autor de las célebres cuartetas proféticas que aún hoy siguen apasionando a los amantes de lo oculto. Cuando el monarca francés Enrique II le preguntó la razón de la oscuridad del lenguaje empleado en sus cuartetas . Nostradamus respondió al monarca en una carta donde justificó ese hermetismo "Para conservar el secreto de estos acontecimientos, conviene empleare fases y palabras enigmáticas en si mismas, aunque cada una responda a un significado concreto" y afirmaba el origen divino de estas visiones "Visiones que Dios me ha dado a conocer a través de la revolución cósmica" Será en la primera edición de las cuartetas donde aparecería la célebre cuarteta en la que profetizaba la muerte del  rey francés Enrique II (Imagen procedente de  http://es.wikipedia.org ) 

Aunque sea apartarme por un momento del objeto de este relato no me resisto a contaros  la historia sobre la profecía de la muerte de Enrique II. Desde 1544 el médico Michel de Nôtre Dame (1503-1566) , al que seguro que conocéis mejor con el nombre de Nostradamus, había entrado en la corte francesa al servicio de la esposa deL rey , Catalina de Médici (1519-1589). Como vimos ayer, la reina se hallaba desesperada porque después de más de diez años de matrimonio no había dado un hijo al rey y habían llegado  a sus oídos noticias de que Nostradamus era el creador de una pócima para curar la infertilidad. Estaba elaborada con orina de cordero,sangre de liebre, la pata izquierda de una comadreja sumergida en vinagre,cuerno de ciervo en polvo, estiércol de vaca y leche de burra. Casi mejor que no tratemos de imaginar el sabor de semejante preparado, pero lo cierto es que en 1544 Catalina tendría a su primer hijo,el futuro rey Francisco II y al que le seguirían otros nueve hijos más. A partir de aquel momento Nostradamus se convertiría en uno de los hombres de confianza de la reina francesa. Unos años mñas tarde ,en 1555, Nostradamus publica la obra que le convertiría en el profeta mas conocido de la historia, "Profecías o Las Verdaderas centurias astrológicas y profecías".Esta primera edición constaba de cuatro volúmenes, también llamados centurias, que serían completados tres años después, en 1558, con otros seis volúmenes que contenían en total mil profecías  escritas en forma de cuartetas , estrofas formadas por cuatro versos, sin seguir un orden cronológico y escritas en un lenguaje oscuro que hacía casi imposible su interpretación.Será en la primera edición de las cuartetas donde aparezca una que le daría gran fama hasta su muerte, una cuarteta en la que profetizaba la muerte de Enrique II con estas palabras "El joven león dominará al viejo/En campo bélico, por duelo singular/En jaula de oro le saltará los ojos/Dos clases una, luego morir con muerte cruel" (Centuria I, cuarteta 35). Como acabamos de ver , el rey encontró la muerte por un joven caballero (el joven león), en una justa (duelo singular), cuando la lanza atravesó su yelmo dorado (la jaula de oro), hiriéndole en un ojo (le saltará los ojos)..

Dibujo anónimo de la "Historia de Catalia de Médici y Enrique III"  del siglo XVI que recoge el momento en que el caballero escocés conde de Montgomery rompe la lanza contra el yelmo del rey,la figura que podéis ver más cerca de nosotros a caballo ,  hiriéndolo mortalmente. Aunque el rey exoneró a Montgomery de toda culpa en su muerte, ya que fue accidental, Catalina de Médici nunca perdonaría al noble escocés  y años después , durante las guerras de religión , Catalina lograría su venganza  cuando Montgomery fue capturado y ella ordenó su decapitación , la confiscación de sus bienes y privó a sus descendientes de sus título nobiliarios (Imagen procedente de http://es.wikipedia.org)
   

El rey había muerto y le sucedería en el trono su hijo mayor con el nombre de Francisco II (1544-1560). Cuando Felipe II se enteró de la noticia quedó consternado y aunque envió a su médico de confianza, el belga Andrés Vesalio (1514-1564) no pudo llegar a tiempo. Pero la vida seguía, después de concluir sus asuntos en Flandes, Felipe II abandonaba Bruselas y regresaba a España en septiembre de 1559  y se dispuso a recibir a su joven esposa que no dejaría París hasta el 1 de enero de 1560.  El encuentro entre los dos esposos tendría lugar unas semanas más tarde  en el Palacio de los Duques del Infantado, en la ciudad de Guadalajara , a unos sesenta kilómetros de Madrid. Enrique Juncela cita las palabras del historiador y aventurero francés Pierre de Bourdeille, señor de Brantôme(1540-1614) que nos relata sobre aquel primer encuentro que "la belleza morena de la reina  se detuvo ante don Felipe , a lo que este alegremente le preguntó "¿Qué miráis?¿Por ventura si tengo canas?" También nos deja Brantôme esta descripción de la reina "Su rostro era dulcísimo , y sus ojos y cabellos negros formaban tal contraste con la blancura de su tez, y la prestaban tal encanto, que yo he oído decir en España no osar los caballeros mirar a ella por temor a quedarse enamorados"  El 2 de febrero se celebró una misa para ratificar el matrimonio oficiada por el cardenal arzobispo de Burgos Francisco de Mendoza (1508-1566). No hubo noche de bodas porque Isabel todavía era demasiado joven y no había tenido la menarquía, es decir, su primera regla, por lo que el monarca debía esperar para poder consumar el matrimonio, lo que no empañaba la alegría de Felipe que junto a su nueva esposa viajó a Toledo donde se realizaron numerosos festejos para celebrar el matrimonio.

Retrato de Isabel de Valois atribuido a la pintora italiana Sofonisba Anguissola (1532-1625) a la que la uniría una gran amistad. Escribe el historiador británico Henry Kamen en su libro biográfico del monarca español "Felipe de España" que la joven reina "Trató de reproducir la alegría  de la corte renacentista francesa. Disfrutaba de las fiestas, los bailes, las máscaras, los bufones, los espectáculos, las excursiones a los palacios , las comidas campestres. Isabel contribuyó a la vida cultural de la corte con su amor por la música, las escenificaciones y el arte. Extendió su patrocinio a pintores como Alonso Sánchez Coello y Sofonisba Anguissola"  Según las crónicas de sus contemporáneos la belleza de Isabel conquistaba a todo aquel que osaba mirarla. Una de las características físicas que más llamaban la atención en aquel tiempo era su altura, 1,60 metros, tan sólo dos centímetros menos que Felipe II. Aunque hoy nos parezca poca altura, en el siglo XVI era una talla más que notable para una mujer (Imagen procedente de http://es.wikipedia.org)) 

 Fue entonces cuando la conoció el príncipe Carlos, que habría sido su esposo de no haber muerto María I de Inglaterra . Escribe el doctor y escritor español  Pedro Gargantilla en su obra "Enfermedades de los reyes de España " "¿Qué sintió en aquel momento el pequeño príncipe de catorce años al encontrarse con su madrastra (Isabel de Valois), tan sólo un año más joven que él? Suponemos que la dulzura y la belleza de Isabel debieron  encandilarle y no sería difícil pensar que surgió en él un sentimiento de envidia y de rencor hacia su padre."No sabemos si esto fue así o no, queda dentro del terreno de la especulación histórica aunque bien podría haber sucedido , pero volvamos con los recién casados. Durante su estancia en Toledo Isabel enferma de viruela , al menos eso cuentan los cronistas de la época  que también afirman que volvió a sufrir de ellas en 1561. La viruela tenía una tasa de mortalidad muy elevada y entre sus síntomas estaba una fiebre muy elevada, dolores musculares y de cabeza y vómitos. Después de estos síntomas comenzaban a aparecer erupciones en la piel en forma de manchitas rojas empezando por la boca y la lengua que luego se extienden por las extremidades. Las manchas rojas de la boca  y la lengua se hacen llagas mientras que en el resto del cuerpo se forman abultamientos llenos de líquido y firmes al tacto. Dos semanas después de la aparición de estas pústulas se forma una costra sobre ellas  que luego comienzan a desprenderse. Cuando se sobrevivía a la viruela las pústulas solían dejar una profunda huella en el rostro del enfermo. En el caso de Isabel podría haberse tratado de la llamada Viruela Menor, que tiene un índice de mortalidad  mucho más bajo y unos síntomas más leves que la otra variedad de la enfermedad , la Viruela Mayor. 

Este es el aspecto que ofrecen las pústulas de la viruela que son las responsables de las características cicatrices que dejan marcados el rostro y el cuerpo una vez superada la enfermedad. Esta foto corresponde a una niña de Bangladesh  tomada en  1973. Después de una intensa campaña de vacunación a nivel mundial la viruela ha quedado erradicada y el último caso de viruela contraída de forma natural se produjo en 1977  en Somalia (imagen procedente de  http://es.wikipedia.org

Escribe Enrique Juncela que "Siguiendo los consejos de su madre (se refiere a Catalina de Médici)  para evitar que la enfermedad la dejase huella en su bello rostro  y perjudicara su felicidad y vida conyugal, la embadurnaron la cara con clara de huevo o con leche de burra" y además "para el cuidado de los ojos  se empleó sangre de paloma y nata" Aunque como os contaba los cronistas indican que recayó en la enfermedad en 1561 la viruela sólo se puede contraer una vez , quedando a partir de ese momento inmunizados de por vida, por lo que podría ser que esa recaída del año 1561 se debiera a otra enfermedad como el sarampión o la varicela que tiene síntomas similares a la viruela en su forma más leve. Mientras, todos estaban con el alma en vilo esperando que a Isabel le llegara la primera regla  y su aya Luisa de Bretaña, baronesa de Clermont Lodeve, escribe a Catalina de Médici que "Los médicos le ordenan comer, al principio de cada comida, ciruelas de Tours y baños para hacerle venir  las reglas" No es probable que estos remedios le adelantaran su primera menstruación, pero tuvieran algún efecto o no, lo cierto es que el 11 de agosto de 1561 Isabel por fin la tuvo .Tal vez os sorprenda que sepamos este dato pero es que en aquella época esto era algo de interés nacional y era de conocimiento público. Había pasado casi un año y medio desde que se celebrara el matrimonio y Felipe II había calmado sus deseos con Eufrasia de Guzmán, que a su vez había sido dama de honor de  su hermana Juana de Austria(1535-1573). Pero ahora que Isabel entraba en edad fértil ya era la hora de iniciar relaciones sexuales con el rey , aunque en un principio estas no fueron demasiado placenteras como cuenta el embajador francés en España a Catalina de Médici en una carta  que recoge Enrique Juncela en su libro "La constitución del rey  causa grandes dolores a la Reina, que necesita de mucho valor para evitarlo".

Para que tengáis una visión de los dominios sobre los que gobernaba Felipe II tanto en Europa como en otros continentes, desde las colonias americanas hasta las nuevas colonias en Asía, islas Filipinas, y luego todas las que añadió a partir de 1580 cuando se convirtió en el nuevo rey de Portugal uniendo a España el imperio portugués que abarcaba gran parte de la costa africana , Brasil, puertos en India que convertían el Imperio del monarca español en el primer imperio global (Imagen procedente de http://globalhisco.blogspot.com.es )

Tanto el doctor Enrique Juncela como  el doctor Pedro Gargantilla ,en cuyas obras me estoy apoyando en este relato, aventuran la hipótesis de que Isabel de Valois padeciera dispareunia,  término médico que hace referencia al coito doloroso , cuyo origen podría tener diferentes causas , o bien el tamaño reducido de la vagina de Isabel, una deficiente lubricación vaginal o algún tipo de infección genital.  No creáis que estas relaciones sexuales entre el rey y la reina eran algo tan sencillo como ir al dormitorio juntos y hacer el amor, estaba rodeado de un protocolo que establecía los pasos a seguir y que nos describe el doctor Pedro Gargantilla "La reina era avisada de la llegada inmediata del rey, preparada adecuadamente  por sus damas de palacio , sobre todo con perfumes adecuados para la ocasión y aleccionada para que fuera condescendiente  con las obligaciones propias del caso. "  La iniciativa para mantener relaciones siempre tenía que partir del rey y una vez terminado el lance amoroso "Los criados abrían la puerta de la cámara y las damas de palacio regresaban para preparar a la reina para el baño y el sueño. El rey se despedía con un saludo ceremonioso" Ese mismo año de 1561 el príncipe Carlos sufriría un grave accidente . Nos lo cuenta Henry Kamen en su biografía sobre Felipe II "El 19 de abril , mientras  trataba de entrar a algún aposento de su casa en Alcalá, con el propósito de ver a una doncella de servicio, cayó por los peldaños y se golpeó la cabeza. Lo encontraron sangrando e inconsciente" Los médicos le trataron con casi el único remedio que utilizaban para todas las dolencias, sangrándolo, una práctica cuyo resultado más habitual era el progresivo debilitamiento del paciente. Dos semanas después, el 5 de mayo , entraba en coma . Nos cuenta Henry Kamen que "un noble italiano que estaba presente  dio cuenta de la gran aflicción del rey y de sus ojos llenos de lágrimas, mientras pasaba las horas al lado del lecho de su hijo y heredero"

Retrato de Felipe II del año 1564 realizado por la pintora italiana Sofonisba Anguissola de la que ya os he hablado antes. En este retrato podemos ver sus ojos azules, el pelo rubio , la tez muy clara, el labio inferior más grueso , una característica propia de los Habsburgo, un prognatismo (adelantamiento de la mandíbula) menos acusado que en su padre . Sobre su carácter escribían los embajadores según nos cuenta Henry Kamen que "Sus hábitos de vida son de un carácter tranquilo y casi siempre estaba melancólico" pero también  que "Es incontinente con las mujeres, gusta de disfrazarse por las noches y se divierte con toda clase de juegos" aunque con los años su carácter se volvió cada vez más circunspecto. Y añadían que "Es más inclinado a la dulzura  que a la cólera, y con los embajadores y las demás personas  muestra una bondad singular. A veces dice agudezas de modo muy gracioso y oye con gusto chistes. Pero a la hora de comer , aunque sean admitidos los bufones a su presencia , no se abandona a la risa como en su habitación, donde su alegría no tiene límites" (Imagen procedente de  http://es.wikipedia.org)   

Se recurrió incluso a los efectos milagrosos del cuerpo del fraile franciscano Diego de Alcalá (1400-1463), un santo local que Felipe II hizo traer a la habitación de su hijo poniéndolo en el lecho donde yacía Carlos , dejando que el cráneo de fray Diego de Alcalá reposara sobre las rodillas de enfermo al tiempo que su mano tocó el rostro de Carlos. , desde luego toda una terapia. Finalmente los médicos del príncipe recurrieron al bálsamo preparado por un médico morisco valenciano , es decir un musulmán bautizado, y fuera por la propia constitución de Carlos, por el efecto milagroso del cuerpo de fray Diego de Alcalá ,por los efectos del bálsamo del médico morisco ,o incluso de una trepanación que le habría practicado Andrés Vesalio, el príncipe se recuperó y ya podía caminar por su propio pie a mediados de mes de junio.  Pero parece que la dolencia tuvo sus efectos sobre el comportamiento de Carlos, que si no había sido demasiado normal hasta entonces a partir de ese momento cada vez fue más extraño y extravagante como refiere el embajador veneciano Paolo Tiépolo (1523-1585) en una carta escrita en 1563 "Cuando las personas que le parecen de escasa consideración  se presentan ante él , manda que les den palos y latigazos y no hace mucho que se empeño del modo más absurdo en que habían de castrar a uno" y en 1564 Pierre de Bourdeille, señor de Brantôme, al que ya he citado antes, escribía que el príncipe "amenazaba,pegaba e insultaba , hasta el punto de que Ruy Gómez (se refiere al príncipe de Éboli, Ruy Gómez de Silva (1516-1573) favorito del rey Felipe II y primer mayordomo del príncipe Carlos) no le podía sufrir"  Felipe II decidió buscar una esposa para su hijo con la esperanza de que el matrimonio pudiera mejorar su estado y se barajaron diferentes candidatas, pues no iban a faltar ofertas para el heredero de la primera potencia del mundo en aquel momento. 

Retrato de Ana de Austria, hija mayor del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico que fue candidata a casarse con el príncipe Carlos, realizado por Alonso Sánchez Coello . Cuando el joven  vio un retrato de Ana (no este que es muy posterior) dio que estaba de acuerdo con aquel matrimonio que, sin embargo , nunca llegaría a llevarse a cabo , aunque Ana se convertiría igualmente en reina de España cuando Felipe II la eligió como su cuarta esposa (Imagen procedente de http://es.wikipedia.org)   

Entre los nombres que se barajaron estaban los de la reina de Escocia, María I de Escocia(1542-1587), a la que conoceréis mejor como María Estuardo  pero la favorita en 1564 era Ana de Habsburgo (1549-1580), la hija mayor del emperador del Sacro Imperio Maximiliano II (1527-1576), a su vez primo de Felipe II . Como veis todo quedaba en casa. Irónicamente Ana se convertirá años después en la cuarta esposa de Felipe II, parece que todas las elegidas como futuras esposas de Carlos estaban destinadas sin embargo a casarse con su padre.  En cuanto a la relación de Carlos como su madrastra Isabel de Valois por esta época nos cuenta Henry Kamen que "el príncipe desarrolló un cariño por la reina que se tradujo  en la adquisición de costosas joyas  para ella" . ¿Estaba enamorado de Isabel?  No sería nada extraño teniendo en cuenta que eran de edades parejas y que Isabel era una joven de gran belleza como ya hemos visto. Pero dejemos ahora a Carlos para volver al lado de Isabel de la que en 1562 sus damas de honor creyeron que estaba embarazada por algunos síntomas que presentaba aunque luego quedó desmentido. La ansiedad se apoderaba de la madre de Isabel, Catalina de Médici, que la escribía cartas con consejos para quedar embarazada , pero hubo que esperar hasta  mayo de 1564  para que la buena noticia se pudiera confirmar pero junto con la alegría por el embarazo a la Corte  al rey le sobrevino la inquietud por el delicado estado de salud de Isabel, que sufría de vómitos , dolores de cabeza y desmayos , que suelen ser habituales en los primeros meses de embarazo pero que en la joven reina se presentaban con más intensidad de lo habitual  acompañados de intensas fiebres.¿El remedio que prescribieron los médicos de la Corte? Ya lo podéis imaginar, la consabida sangría que nada  lograba. 

Situado donde hoy se encuentra el Palacio Real de Madrid, en la Plaza de Oriente, desde el siglo IX se había levantado allí lo que primero fue una fortaleza musulmana y con  el paso de los siglos se fue ampliando hasta convertirse en la residencia real oficial cuando Felipe II convirtió a Madrid en la capital del reino en 1561. Sería aquí donde pasaría gran parte de su tiempo Isabel de Valois y su familia. El Palacio sería destruido por un incendio en la Nochebuena de 1734 que lo destruyó casi por completo y fue entonces cuando se diseñó el nuevo Palacio Real que podemos contemplar hoy en Madrid (Imagen procedente de http://es.wikipedia.org )

Pierre de Bourdeille escribe "Toda la corte, todo el pueblo de España, rompían los caminos con las procesiones y las idas y venidas que hacían a las iglesias y a los hospitales para implorar por su salud" y añade que el monarca "está casi continuamente con ella, y nada se hace sin su intervención, lo cual muestra bien claramente que nada le interesa tanto como la salud de ella y de lo que lleva en su seno" Sólo el doctor Vincent Montguyon, del que Juncela nos indica que es de origen italiano a pesar de su nombre francés,  considera que no hay que practicarla sangrías porque la debilitaría poniendo en peligro la vida de la madre y de su futuro hijo , pero finalmente se impone el criterio de los demás médicos y es sangrada .Después de practicarle la sangría Isabel abortó expulsando el feto, mejor dicho los fetos porque estaba embarazada de gemelos,  tal vez muertos desde hacía varios días. Su estado no deja de empeorar y escribe Juncela que el 19 de agosto "Desahuciaron a la enferma  y de modo unánime optaron por dejarla morir en paz" aunque Montguyon todavía no se rendía y contra el criterio de sus compañeros, y tras apelar a la ayuda del duque de Alba y a la camarera mayor de la reina, la condesa de Ureña, para convencer a Felipe II,  logró que le permitieran tratar a la reina  con una purga de agárico , un tipo de hongo, y después de darle este remedio el estado de Isabel mejoró con rapidez  y salvó su vida. El embajador veneciano  en la corte se mostraba muy crítico con la actuación de los médicos españoles "Los médicos le han sacado aún dos veces sangre, no saben más remedio que este para todas las dolencias y han despreciado la mayor parte de ellos (se refiere  a los medicamentos enviados desde la corte francesa) , como grandes asnos que son , sin tener más que presunción y arrogancia"

El medico e historiador español Gregorio Maraón (1887-1960) pensaba que aunque la reina había salido con vida  de aquel trance "a buen seguro quedó lesionada , y ello influyó en el mortal accidente ulterior, o sea  el embarazo que le costó la vida" Escribe Enrique Juncela que después de este grave trance  Felipe II "decidió mantenerse fiel a su esposa " algo confirmado por el embajador francés en la corte española , Marquise de Crussol Saint-Sulpice, que escribe a Catalina de Médici que el rey  "había cesado en aquellos amores pasados que mantuvo fuera de casa" lo que también se apoya en las propias palabras de rey  "Lo que se hizo en proveer la salud de la Reina fue lo que se debía, y aún me pareció a mí poco, según lo que la quiero" El deseado hijo seguía sin llegar lo que preocupaba a todos y  es de suponer que también a Felipe II, cada vez más inquieto por su hijo Carlos . Aunque desde 1564 le dejaba participar en las reuniones del Consejo de Estado y, como escribe Henry Kamen , "el Príncipe era inteligente  y, por lo común, amable" lo cierto es que su comportamiento era cada vez más excéntrico como lo demuestra este episodio que nos relata Kamen en su libro "En una ocasión se encaprichó con un caballo que el rey apreciaba especialmente. Persuadió al caballerizo mayor del Rey , Antonio de Toledo, para que le permitiera montarlo. El caballo fue cruelmente montado y murió de sus heridas" Catalina de Médici ordenó enviar los restos incorruptos de san Eugenio, que se conservaban  en la iglesia de Saint Denis de París, a España  e Isabel no dudó en ir a ver al santo el 14 de noviembre de 1565 para solicitarle la gracia de quedar embarazada . La verdad es que parece que la visita al santo tuvo algún efecto pues quedó embarazada y el 12 de agosto de 1566 daba a luz a su primera hija a la que puso el nombre de Isabel Clara Eugenia (1566-1633) que en el futuro se convertiría en la hija favorita del monarca . Por supuesto su tercer nombre, Eugenia, era un homenaje a San Eugenio, el santo propiciador de aquel embarazo, al menos así lo creía Isabel.

Retrato de Isabel Clara Eugenia, la primera hija de Felipe II  e Isabel de Valois realizado por el pintor Juan Pantoja de la Cruz (1553-1608)  que se convertiría en la hija favorita del monarca español . El mismo día del parto Felipe II escribía lleno de alegría a su embajador en París, Francés de Alava "Ella y la Infanta  quedan buenas , bendito Dios, cuando ésta escribo, de lo cual os he querido avisar con este correo  para que lo digáis a la Reina su Madre (se refiere a Catalina de Médici) y al Rey Cristianísmo (el hermano de Isabel, el rey Carlos IX) y reciban de ello el contentamiento y alegría que esperaban con tanto deseo y que yo he recibido , que no puede ser mayor en el mundo" Años después Isabel Clara Eugenia  se casaría con el Archiduque Alberto de Austria (1559-1621) y se convertiría en la mejor gobernadora española de los Países Bajos (Imagen procedente de   http://es.wikipedia.org) 

El parto fue mucho más sencillo de lo que todos temían y la misma Isabel exclamó después de dar a luz "Gracias a Dios e parir no es tan trabajoso como yo creía" y en cuanto al rey, el embajador francés escribe a Catalina de Médici que "Felipe se portó muy bien , como el mejor y más cariñoso marido que pudiera desear, puesto que en la noche del parto estuvo cogiéndole todo el tiempo la mano, y dándole valor lo mejor que sabía y podía" Es Felipe II el que escribe personalmente a la madre de Isabel, Catalina de Médici con nuevas palabras que muestran su gran amor por Isabel "Como por la cosa que yo en esta vida yo más quiero  y amo, de que doy aviso a Vuestra Majestad (se refiere a Catalina de Médici)  por el contentamiento que recibirá de ello"  y añade "Yo estoy tan alegre al verla buena y haber tenido tan buen parto , que con esto todo lo demás tengo y tendré por muy bueno . Suplico a Vuestra Majestad que haga lo mismo y que la Reina lo entienda así, porque si fuese lo contrario, creo que le dará mucha pena , la cual sé que Vuestra Majestad no le desea dar." Con ello se refería Felipe II al hecho de que se tratara de una niña y no de un varón y no quería que Catalina de Médici se sintiera contrariada por ello ya que él se sentía muy feliz por el nacimiento de su hija. A pesar de lo bien que había ido el parto, la fiebre se apoderó de la reina poco después y el 23 de agosto el embajador francés, el señor de Fourquevaux,  escribía al hermano de Isabel, el rey Carlos IX (1550-1574), que había sucedido a su hermano Francisco II después del fallecimiento de este en 1560, que "La Reina, vuestra hermana, ha estado a un dedo de la muerte después del parto" Pero  Isabel se recuperó una vez más y lo hizo tanto que a primeros de febrero de 1567 Fourquevaux volvía a escribir a Carlos IX  anunciándole el nuevo embarazo de Isabel.

Retrato de Isabel Clara Eugenia (izquierda en la imagen) y de Catalina Micaela (derecha) realizado en el año 1570, cuando tenían respectivamente cinco y tres años de edad, por la pintora italiana Sofonisba Anguissola (Imagen procedente de http://es.wikipedia.org)

Nueve meses después , el 11 de octubre de 1567, Felipe II escribía a su embajador en París,  Francés de Alava(hacia 1518-1586) "Ayer, antes de medio día, fue Nuestro Señor servido de alumbrar a la Reina mi mujer de  otra hija,y con menos trabajo que suele, y así queda en muy buena disposición, y la Infanta recién nacida buena a la hora que ésta se escribe, que a mí me ha dado más contento que aquí podré encarecer, y porque sé el que recibirá el Rey su hermano y la Reina su madre os he querido avisar de ellos para que se lo digáis de mi parte y se alegren conmigo de esta buena nueva, pues les ha de caber tanta parte de contentamiento  que a mí me queda" La nueva Infanta fue bautizada con el nombre de Catalina Micaela de Austria (1567-1597), y aunque tal vez Isabel sentía cierta tristeza porque también fuera una niña y no el esperado varón, no era esto lo que sentía Felipe II que contaba al duque de Alba que "Me parece que me están muy bien (se refiere a sus hijas) y hasta tengo harta más causa de hallarme mejor con ellas que con el Príncipe"  Y no lo decía en vano porque para entonces la relación entre padre e hijo había tomado un giro dramático. Felipe II tenía previsto encargar a su hijo el gobierno de los Países Bajos españoles, pero cada vez era más evidente que el estado mental de Carlos no era el más adecuado para entregarle la responsabilidad de gobierno y menos de un estado tan complicado como los Países Bajos  que estaban viviendo una rebelión política y religiosa . Por eso el rey decidió que la elección más adecuada sería la del duque de Alba, Fernando Álvarez de Toledo, lo que indignó a Carlos . Escribe Henry Kamen que "en abril de 1567, cuando Alba se despedía del rey  en Aranjuez, Carlos irrumpió y protestó que debía ser él, y no Alba, quien  fuera a Bruselas. Amenazó abiertamente con matar al duque de Alba" 

La segunda hija de Felipe II  e Isabel de Valois, Catalina Micaela en otro retrato de Sofonisba Anguissola. Aunque su nacimiento pudo causar un cierto desencanto por tratarse de otra niña, Felipe II nunca mostró desaliento por no tener más hijos varones teniendo encuentra que su primogénito, Carlos, ya daba muestras que no podía ser su sucesor en el trono porque no disponía de las aptitudes mentales para poder hacerlo. Catalina Micaela se casaría en 1585 con el duque Carlos Manuel I de Saboya (1562-1630), y moriría a los treinta años de edad  el 6 de noviembre de 1597 al dar a luz al décimo de sus hijos   (Imagen procedente de   http://www.woman.es )

El rey lo calmó prometiéndole que pensaba viajar más tarde a los Países Bajos y que Carlos le acompañaría en este viaje pero posteriormente Felipe II canceló este viaje lo que ya sacó de quicio a Carlos que amenazó de muerte a su propio padre . Recoge Kamen las palabras del embajador francés al rey Carlos IX mostrando la gran tensión que había en la corte española "Si Dios no lo remedia podría suceder una gran desgracia" Pero Carlos no se detuvo en esta amenaza y en los meses siguientes fue más allá  y llegó a escribir a Juan de Austria(1547-1578), hermanastro de Felipe II, para que le ayudara  a escapar de la corte y buscar refugio en Italia para luchar contra su padre. Juan de Austria trató de convencer a Carlos para que desistiera de sus intenciones pero al comprobar que era imposible , fue a decírselo al rey  en el día de Navidad de 1567 y vuelvo ahora al relato de lo que sucedió  en palabras de Henry Kamen "Felipe II volvió a Madrid el 17 de enero. Antes de la medianoche del 18 de enero  reunió a los cuatro miembros del Consejo de Estado  y fue con ellos y con cuatro ayudantes a la cámara del Príncipe. El Rey iba revestido de armadura  y cubría su cabeza con un casco. Entraron en silencio y se apoderaron  de todas las armas del príncipe. El príncipe se despertó y preguntó "¿Quién es?" y cuando le respondieron que eran el Consejo de Estado y vio que uno de ellos era su padre inquirió "¿Vuestra Majestad ha venido a matarme?"  El rey lo tranquilizó, no iban a matarlo  pero el Rey le dijo que "a partir de entonces lo trataría como Rey y no como padre" A partir de aquel momento el príncipe Carlos quedaría encerrado y aislado en su habitación en la torre del Alcázar de Madrid, bajo la vigilancia constante de dos hombres. 

Isabel de Valois, a la que Carlos siempre había demostrado un gran cariño, sintió mucha pena por la situación del príncipe y escribía el embajador francés que "No dejó de llorar en dos días" lo que suponía una tensión nerviosa nada buena para  la delicada salud de Isabel. En una carta enviada al papa Pío V (1504-1572) el rey explicaba que  el príncipe no estaba capacitado para gobernar los Estados, y aunque la mayoría de gobernantes europeos pensaban que se trataba de una forma de castigo, un escarmiento a Carlos,   en realidad Felipe II sabía que jamás podría confiar en su hijo pues su estado mental no iba a mejorar y así lo explica en otra carta al emperador Maximiliano II "Lo que se ha hecho no es temporal , ni para que en ello adelante haya de haber mudanza alguna" El estado mental de Carlos empeoró con su encierro  "Trató de matarse  dejando de comer varias semanas - escribe Kamen - Luego se tragó uno de sus anillos,creyendo que los diamantes  eran venenosos. Al aproximarse el verano  el príncipe Carlos se sometió a violentos cambios de temperatura  cubriendo su cama con hielo. Todo esto hizo su efecto. Cayó enfermo y murió en las primeras horas del 24 de julio de 1568 a los veintitrés años de edad" Según relataría  el secretario del Consejo de Estado, Antonio Pérez (1540-1611), el rey  Felipe II "lloró tres días por su hijo" Pero el dolor por la muerte de su hijo iba acompañado por la creciente inquietud por la salud de Isabel  En mayo de 1568 la reina presentaba síntomas de estar embarazada  pero iban acompañados de otros síntomas que nada tenían que ver con ese estado sino con una enfermedad y que se manifestaban en forma de fiebre elevada, sensación de ahogo y problemas respiratorios, desmayos y mal color de su pielYa no estaba junto a ella el mejor de los médicos que la había atendido en los años anteriores , Vincent Montguyon, que había muerto antes del nacimiento de Catalina Micaela, . En julio , coincidiendo con la muerte de Carlos, el estado de Isabel empeoró .Gabriel de Zayas (1526-1593), secretario del Consejo de Estado, escribe en una carta al duque de Alba que se encuentra en los Países Bajos, que a la reina "la venían unos desmayos , tales que unas veces le faltaban los pulsos, otras la acudía una dificultad de resuello hasta venir en peligro de ahogarse, otras unos entumecimientos en la cabeza,. Salían en su orina muchas arenas rojas". Como no podía ser de otra forma los médicos acudieron de nuevo a la práctica de sangrías en el mes de septiembre. 

Fotografía del Panteón de los Infantes del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial donde se entierra a los príncipes, infantes y a aquellas reinas que no han sido madre de reyes como fue el caso de Isabel de Valois cuyo cuerpo yace aquí.No había cumplido todavía los veintitrés años cuando murió la que fue conocida por sus súbditos como la Reina de la Paz porque con ella legó la paz con Francia después de más de medio siglo de guerras. Felipe II no volvería a amar a una mujer como amó a Isabel (Imagen procedente de  http://loshistoriadores.wordpress.com )

El cronista  Luis Cabrera de Córdoba (1559-1623)  escribe que a la reina  "sobre tantos accidentes enflaquecía su fuerza , sobrevino calentura maliciosa y aumentaron los  desmayos". Isabel sentía la muerte próxima  y pidió que su confesor, fray Diego de Chaves(1507-1592) , la administrara los últimos sacramentos . La mañana del 3 de octubre los médicos la practican nuevas sangrías en el pie y la ponen ventosas en la cara  además de un preparado  que al ingerirlo la causó fuertes vómitos . Horas después, la tarde del 3 de octubre Felipe II se sienta por un momento para escribir esta nota al duque de Alba "Habiendo abortado una niña de cuatro o cinco meses , hora y media antes que falleciese, recibió agua del Santo Bautismo, y se fue al cielo juntamente con su madre"  Cinco días después el embajador florentino Nobili culpaba de la muerte de Isabel a la ineptitud de los médicos en una carta dirigida a su señor el duque de Florencia, Cosme I de Médici (1519-1574) "Los médicos han asesinado expresamente a la reina, por haberla dado en la misma mañana de su muerte varias medicinas, y aplicándola infinidad de ventosas en la cara y sangrándola en el pie" De esta forma, el 3 de octubre de 1568, a los veintitrés años de edad, con la misma edad que el príncipe Carlos y apenas dos meses y medio después de la muerte de éste, fallecía en el Alcázar de Madrid Isabel de Valois dejando a Felipe II desconsolado y de nuevo viudo por tercera vez . Además tendría que soportar a partir de ahora los rumores sobre la muerte de su hijo, pues sus enemigos le acusaron de asesinato, alimentando la leyenda negra que ha sobrevivido hasta nuestros días.  Al rey no le quedaba más que la resignación "Pero en fin - escribe Felipe II - me conformo cuando más puedo con la voluntad divina que lo dispone todo como le place"  Y aquí acabo la historia de  Isabel de Valois , la tercera esposa de Felipe II, la mujer a la que más amó. Aún se casaría una cuarta vez, pero eso ya lo veremos en otro episodio de esta historia de las Reinas de España.

Juana de Castilla 1º Parte 
http://chrismielost.blogspot.com.es/2012/04/juana-i-la-desdichada-reina-de-castilla.html
Juana de Castilla 2º Parte: 
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Isabel de Portugal 1º Parte: 
http://chrismielost.blogspot.com/2014/05/historia-de-las-reinas-de-espana-isabel_13.html
Isabel de Portugal 2º Parte :
http://chrismielost.blogspot.com.es/2014/05/historia-de-las-reinas-de-espana-isabel_13.html
María Manuela  de Portugal: 
http://chrismielost.blogspot.com/2014/06/historia-de-las-reinas-de-espana-las.html

María Tudor de Inglaterra, 1º Parte
http://chrismielost.blogspot.com.es/2014/07/historia-de-las-reinas-de-espana-las.html
María Tudor de Inglaterra  2º Parte
http://chrismielost.blogspot.com.es/2014/07/historia-de-las-reinas-de-espana-las_22.html

Isabel de Valois 1º Parte
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