lunes, 5 de agosto de 2013

JESSE OWENS Y LUZ LONG: AMISTAD EN TIEMPOS DE ODIO

El escritor italiano Alberto Moravia decía que "La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso, hay que salvarla como sea". Al igual que sucede con el amor el concepto de amistad es difícil de definir con palabras , ¿cómo describir porque unas determinadas personas entre tantas a las que conocemos a lo largo de nuestra vida adquieren esa categoría especial a la que damos el nombre de amigo, una persona que sin ser de nuestra familia se convierte en un hermano con el que compartimos la vida, al que abrimos nuestra alma, en el que confiamos sin temer la traición?. Si el amor puede debilitarse por la ausencia, la distancia, la separación, la verdadera amistad no sufre por ello y aunque dos amigos no se hayan visto durante años , cuando se reencuentran la amistad fluye de nuevo de la misma forma que lo haría si se vieran todos los días. Los miembros de una familia están unidos por los lazos de la sangre y los vínculos establecidos por los usos sociales, pero no significa que entre ellos haya amistad , como decía el filósofo griego Demetrio de Falero "Un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo será siempre un hermano". Ninguno de nosotros ha podido elegir a su familia pero nuestros amigos , aquellos que forman nuestro mundo personal, los vamos eligiendo a lo largo de la vida y en cierta forma nos definen como somos. La sabiduría popular lo explica con un famoso dicho "Dime con quién andas y te diré quién eres", nuestros amigos son un reflejo de nuestra personalidad, de nuestra forma de vivir , de amar , de nuestros sueños y esperanzas.


La amistad es sin duda una forma de amor, diferente al amor sentimental y creo, desde mi punto de vista, que superior a éste, porque el amor entre amantes suele buscar la posesión de la otra persona, la reciprocidad de ese amor, hay un interés detrás de ese sentimiento, pero el amor entre amigos es desinteresado, no busca nada , no exige nada y si el amigo nos pide ayuda se la ofreceremos no porque esperemos obtener una ventaja de esa ayuda, sino porque es nuestro amigo. Así de sencillo, así de hermoso y de inexplicable es el acto más desinteresado de la naturaleza humana, la amistad , que el filósofo Aristóteles definía  con estas palabras que creo que son la mejor forma de describir lo que es esa extraña unión entre dos personas que un día se encontraron y cuyos caminos sólo separará la muerte o la traición  "La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas". Y nunca brilla más ni parece más admirable la amistad como en aquellos tiempos oscuros donde es desplazada por el odio y la violencia , enemigos de cualquier sentimiento que haga más noble al alma humana. Es entonces cuando la amistad adquiere toda su fuerza, todo su sentido y toda su grandeza. "La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido." decía el gran poeta de India, Rabindranath Tagore,  y quizás uno de los ejemplos más hermosos y luminosos fuese la amistad que surgió entre dos hombres en el momento más insospechado, cuando todo les empujaba al odio, al enfrentamiento, y que, sin embargo, darían un ejemplo al mundo de como las personas pueden situarse por encima de las ideologías, de la política, de las ambiciones, para unirse a través de la amistad, una fuerza a la que nada ni nadie puede combatir porque surge de lo más verdadero de nuestra naturaleza.


Una fotografía tan sencilla como esta tomada en el año 1950 en Carolina del Norte nos describe la situación de la población de raza negra en Estados Unidos hasta la década de los sesenta, cuando el Movimiento por los Derechos Civiles de Estados Unidos, con personalidades tan destacadas como Martin Luther King, lograron ir reduciendo gradualmente este segregacionismo racial donde , como en la imagen, había hasta una fuente para los blancos y otro para la gente "de color" como reza el letrero sobre la fuente. La Guerra de Secesión entre 1861 y 1865 había terminado con la esclavitud pero los negros seguían siendo ciudadanos de tercera (Imagen procedente de http://www.taringa.net ) 


Pero antes de seguir tenemos que viajar al año 1913 , pues fue entonces cuando nacieron nuestros dos protagonistas. Primero vamos a dirigirnos al estado norteamericano de Alabama, a la pequeña localidad de Oakville, donde el 12 de septiembre de 1913 nacía el  más joven  de los diez hijos que tuvieron el matrimonio formado por Henry Cleveland Owens y Mary Emma FitzGerald . Le pusieron por nombre James Cleveland Owens y familiarmente le llamarían JC. Era una familia negra en uno de los estados más racistas de Estados Unidos, cuando aún faltaban cuatro décadas para que Martin Luther King(1929-1968) y otros líderes negros lograran acabar con la segregación racial que impedía estudiar a los negros en las mismas escuelas que los blancos , compartir un banco en la calle o un asiento en el autobús. El pequeño Jesse pasaría buena parte de su infancia en Oakville hasta que su padre decidió que era el momento de buscar un  hogar mejor para su familia donde el racismo no fuera tan intenso, y no fue el único en hacerlo porque entre 1910 y 1930 más de un millón seiscientos mil negros abandonaron los estados del sur de los Estados Unidos, tradicionalmente los más racistas y donde tenía mayor vigor la segregación racial, para buscar nuevas oportunidades en  las zonas industriales del norte y el centro de los Estados Unidos, un movimiento que fue conocido como la Gran Migración y que aún sería mayor en una segunda etapa  que se prolongó entre 1940 y 1970, en la que se trasladaron más de cinco millones de ciudadanos negros.


La familia de Owens se estableció en la ciudad de Cleveland, la segunda ciudad en importancia del estado de Ohio y situada a orillas del lago Erie y allí su padre entraría a trabajar en una fábrica de acero. Fue aquí donde el pequeño James Cleveland Owens pasaría a ser conocido como Jesse . El primer día de clase en su nueva escuela en Cleveland, el maestro le preguntó su nombre para presentarlo a todos sus compañeros y el pequeño respondió con su fuerte acento sureño con las siglas de su nombre, que como hemos visto era la forma en que le llamaba su familia, J(que se pronuncia figuradamente como jei) C(si en inglés), por lo que el profesor y sus compañeros le llamarían a partir de entonces Jesse. Durante los años siguientes, al mismo tiempo que estudiaba, Jesse Owens tuvo que compaginar sus estudios con diferentes trabajos ya fuera como dependiente en tiendas de comestibles, ayudante de zapatero o cargando mercancías en camiones. Pero también fue en estos años cuando comenzó su pasión por el deporte animado por su entrenador en el instituto, Charles Riley , cuyo apoyo sería básico para que Owens se animara a seguir entrenando durante sus años de estudio en la Fairmount Junior High School. A continuación Jesse prosiguió sus estudios en la East Technical High School , que en 1908 se había convertido en la primera Trade School de la ciudad, una especie de formación profesional de la época donde a los estudiantes se les enseñaba las habilidades necesarias para desempeñar un determinado trabajo y que también iba a convertirse en una importante institución deportiva de cuyas aulas saldrían futuros campeones olímpicos, y el más destacado de ellos iba a ser nuestro protagonista.


Fotografía de Jesse Owens cuando competía por la Universidad Estatal de Ohio con la que obtendría ocho medallas de oro, cuatro en 1935 y cuatro en 1936 en los NCAA, los juegos universitarios de Estados Unidos, una hazaña que nadie repetiría hasta que en 2006 lo logró Xavier Carter (1985) aunque sólo en ese año y no en dos consecutivos como Jesse Owens . Owens se había decidido por esta Universidad porque le garantizaron el trabajo y el apoyo económico para su familia aunque él tendría que seguir compaginando los entrenamientos, los estudios y el trabajo para poder financiarse sus estudios (Imagen procedente de http://www.jessewoens.com )


Mientras estudiaba en la East Technical ya dio muestras de su capacidad atlética igualando nada menos que el record de las cien yardas, que son equivalentes a 91 metros, y también igualando el record del mundo de salto de longitud , saltando 7,56 metros  , durante el transcurso del Campeonato Nacional de High School que se celebró en Chicago en 1933 cuando Jesse tenía veinte años. Apoyado en sus resultados deportivos diferentes universidades de la nación tratan de convencerle para que se matricule en ellas pero finalmente se decide por la Universidad Estatal de Ohio porque le prometen buscar trabajo a su padre de forma que su familia no tenga que pasar por más estrecheces económicas. Fue durante su época en la Universidad cuando comenzó a ser conocido como "Buckeye Bullet", que literalmente significa "la bala del castaño de indias", y que imagino que haría referencia a su velocidad y al color de su piel, aunque no he encontrado el verdadero significado de la expresión. Durante los dos años siguientes, 1935 y 1936, ganaría ocho títulos en los  National Collegiate Athletic Association (NCAA), una competición en la que toman parte más de mil doscientas instituciones universitarias de Estados Unidos. Sólo en una ocasión más, ya en el año 2006, otro atleta lograría igualar esta marca de cuatro medallas de oro en un campeonato de la NCAA, pero Jesse Owens lo logró dos años de forma consecutiva. Sin embargo, hay cosas que no cambiaban en la vida de Jesse a pesar del éxito deportivo, porque al contrario que otros deportistas blancos él no recibió una beca por lo que tuvo que compaginar sus estudios y los entrenamientos con el trabajo, además tampoco podía dormir en el mismo hotel que sus compañeros y debía acudir a los que estaban reservados sólo para negros y lo mismo sucedía en los restaurantes. Una cosa era aplaudir sus éxitos en la pista y otra sentarse en la misma mesa que un blanco, al menos esa era la forma de pensar en un tiempo donde en Estados Unidos ser negro era ser ciudadano de tercera.


A pesar de convertirse en cuádruple campeón olímpico Owens tuvo que pasar muchos años desempeñando todo tipo de trabajos para sobrevivir , uno de ellos fue en una gasolinera a la que corresponde esta fotografía que según he encontrado en una de sus biografías fue tomada el 1 de agosto de 1935, unos meses después de batir tres records del mundo en una reunión atlética en Ann Arbor. Años más tarde la federación de atletismo de Estados Unidos le sancionaría por tratar de ganar dinero como atleta lo que iba en contra del deporte aficionado que entonces era el dominante en el atletismo.  (Imagen procedente de http://www.biography.com ) 


A pesar de ello Jesse no dejaba de progresar como atleta y el 25 de mayo de 1935 durante una reunión atlética en la ciudad de Ann Arbor, en el estado de Michigan,  lograba una proeza que nunca ha podido ser ni siquiera igualada, porque en un mismo día batió tres records mundiales, el de salto de longitud, que estableció en 8,13 metros, el de las 220 yardas, que sería equivalente a los 200 metros lisos, que dejó en 20,3 segundos y el de las 220 yardas vallas , que estableció en 22,6 segundos. Ese mismo año se casaba con  Minnie Ruth Solomon(1915-2001) a la que había conocido a los quince años de edad mientras estudiaba Fairmount Junior High School . Ahora vamos a dejar a Owens para viajar al año 1931. Fue en mayo de aquel año cuando la capital de Alemania, Berlín, fue elegida como sede de los Juegos Olímpicos de 1936. Era un gran acontecimiento porque apenas trece años antes Europa había estado bañada en sangre durante la Gran Guerra, que luego sería conocida como Primera Guerra Mundial, y las potencias vencedoras, Francia, Reino Unido, Estados Unidos, habían impuesto unas muy duras condiciones de paz a Alemania en la firma del Tratado de Versalles. Entre otras cosas fue apartada de las siguientes ediciones de los Juegos Olímpicos de Amberes de 1920, París 1924 y Amsterdam 1928, por lo que elegirla como sede para la organización de los juegos parecía un paso en el camino de una reconciliación definitiva. Sin embargo, ya entonces estaba en auge una figura política que cambiaría dramáticamente la historia de Alemania y del mundo, Adolf Hitler (1889-1945), que al frente del Partido Nazi alcanzaría el poder en 1933 y que no iba a dudar en emplear los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 como una plataforma de propaganda para el régimen nazi y uno de los pilares del régimen nazi era la exaltación de la superioridad de la raza aria, por lo que era indispensable el éxito de los deportistas alemanes.


Fotografía de Jesse Owens junto a su esposa Minnie Ruth Solomon, a la que conocería cuando él tenía quince años y ella trece. Se casaron en 1935 y permanecerían juntos hasta la muerte de Owens en 1980 (Imagen procedente de http://library.osu.edu )  


Para la promoción y el éxito de estos juegos Hitler contaba con ayudantes como el ministro de propaganda Joseph Goebbels (1897-1945), que además era amigo personal de Hitler y sabía utilizar los nuevos medios de comunicación para exaltar los beneficios y logros del nazismo aunque fuera a través de la mentira , como demuestra esta cita atribuida a él en la que afirma que "Una mentira repetida mil veces se convierte en una realidad" . Otro de los personajes destacados en los Juegos sería el arquitecto Albert Speer(1905-1981), considerado el primer arquitecto del Reich, que se encargaría de dar la forma definitiva al estadio olímpico de Berlín, el Olympiastadion , aunque el autor del diseño original fue el arquitecto Werner March (1894-1976) pero aquel diseño no había sido del gusto de Hitler que lo calificaría de "Retrete Moderno", y también estaba la cineasta Leni Riefensthal (1902-2003), que sería la directora de la película de los Juegos, titulada "Olympia", que se convertiría en el primer documental realizado de unos Juegos Olímpicos y en la que además utilizaría una serie de nuestras técnicas cinematográficas que convertirían a "Olympia" en una obra maestra del cine documental, por supuesto, todo ello al servicio de la propaganda nazi pero también un testimonio impagable de lo que sucedió aquel verano de 1936 en el Estado Olímpico de Berlín. Los Juegos tendrían lugar entre el 1 y el 16 de agosto de 1936 y en ellos tomarían parte cuarenta y nueve naciones y un total de cuatro mil sesenta y seis atletas. Entre ellos se hallaba Jesse Owens que formaba parte del equipo de Estados Unidos mientras que en el de Alemania se encontraba un joven atleta de veintiún años, rubio, un metro ochenta y cuatro de altura , es decir, el prototipo de la raza aria que promovía el partido nazi, y que desde 1933 había ganado consecutivamente por tres veces el campeonato alemán de salto de altura y ahora estaba impaciente por medir sus fuerzas con el campeón del mundo , Jesse Owens. Se llamaba Carl Ludwig "Luz" Long (1913-1943) y sería el otro gran protagonista de esta historia.





Karl Ludwig Luz Long había nacido el 27 de abril de 1913 y además de dedicarse a su gran pasión por el atletismo también tenía una segunda vocación, la abogacía. Estudió leyes en la Universidad de Leipzig y en 1936, el año de los Juegos Olímpicos , ingresó en el club de la universidad, el   Leipziger Sport Club, cuyas siglas lleva en su camiseta , LSC, en esta fotografía. Durante seis años consecutivos, entre 1933 y 1938, sería campeón de Alemania de salto de longitud y después de retirarse en 1938 comenzó a ejercer como abogado en Hamburgo. Pero el comienzo de la Segunda Guerra Mundial y la animadversión de las autoridades nazis que no le perdonaron sus gestos de amistad hacia Owens durante los Juegos Olímpicos, sellarían su destino. Un ario prototipo como él, rubio, alto, ojos azules, no podía ser derrotado por un negro y además mostrar su amistad ante todo el mundo. Fue enviado al frente mientras otros deportistas de élite tuvieron el privilegio de no ir a la guerra , y allí encontraría la muerte en 1943.(Imagen procedente de http://www.dnn-online.de ) 

Durante los meses anteriores Hitler había ordenado que se retiraran de las calles cualquier señal o cartel que contuviera mensajes discriminatorios hacia los judíos, que en 1935 ya habían sufrido una severa represión en Alemania, pero ahora se trataba de ofrecer la mejor imagen posible del régimen e incluso se seleccionó a la luchadora de esgrima judía Helene Mayer(1910-1953), aunque había emigrado ya a Estados Unidos huyendo de la política antisemita del partido nazi, que además ganaría una medalla de plata. El día 1 de agosto de 1936 más de ciento diez mil espectadores asistieron a la inauguración de los Juegos Olímpicos y escucharon emocionados como el director y compositor alemán Richard Strauss (1864-1949) dirigía a un coro de tres mil cantantes que entonaron el himno de Alemania y el himno del partido nazi después de que acompañado por el sonido de decenas de trompetas hiciera su entrada en el estadio Adolf Hitler. Mientras el equipo de la cineasta Leni Riefensthal se afanaba en tomar imágenes de todo lo que sucedía ,las delegaciones de las diferentes naciones desfilaron por el estadio y la mayoría de ellas realizaron el saludo nazi al pasar frente al lugar donde se hallaba Hitler, excepto algunas como Estados Unidos o el Reino Unido. Si Hitler quería un éxito publicitario lo estaba teniendo y si además iba acompañado por los éxitos de los atletas alemanes la satisfacción del líder nazi no podía ser más completa. Sorprendió a los miembros del Comité Olímpico cuando él mismo entrego la primera medalla de oro a un atleta alemán, pero no lo hizo cuando los vencedores no fueron  alemanes. Cuando los miembros del Comité insistieron a Hitler que lo hiciera con todos o con ninguno Hitler optó a partir de entonces por no entregar las medallas a ninguno de los vencedores.


INAUGURACIÓN DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE BERLÍN DE 1936  


Fragmento de la película "Olympia" de Leni Riefensthal con la inauguración de los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 , el desfile de las delegaciones de las diferentes naciones, muchas de ellas haciendo el saludo nazi a Hitler  y la entrada de la llama olímpica en el  Olimpiastadion




Las competiciones se sucedían y los atletas alemanes seguían acumulando medallas , hasta convertirse en los grandes triunfadores de los juegos con treinta y tres medallas de oro y un total de ochenta y nueve medallas , dejando muy atrás a Estados Unidos, la segunda en el medallero, con un total de cincuenta y seis medallas. Pero todo quedaría eclipsado por el gran héroe de los juegos, aquel joven negro de veintidós años llamado Jesse Owens. El día 3 de agosto obtenía la primera medalla de oro en los cien metros lisos con un tiempo que era record del mundo, 10,3 segundos. Aunque después se diría que Hitler se negó a saludarle ya hemos visto que desde el primer día no volvió a saludar a ningún atleta vencedor, si bien no es difícil imaginar que no le haría mucha gracia que un negro, una de las consideradas razas inferiores por los nazis, se convirtiera en campeón olímpico derrotando a los alemanes, y no hay que olvidar que en esta carrera el segundo clasificado también fue el atleta de raza negra Ralph Harold Metcalfe (1910-1978). Jesse Owens contaría después en su autobiografía "La historia de Jesse Owens" publicada en 1970,   que se encontraría con el dirigente nazi cuando el atleta se dirigía al estudio de uno de los medios que estaba trasmitiendo los juegos para entrevistarle "Hitler tenía una cierta hora para ir al estadio y otra hora para dejarlo. Sucedió que tuvo que dejar el estadio antes de la ceremonia de victoria después de los cien metros . Pero antes yo estaba de camino a una entrevista y pasó cerca de su estudio. El agitó la mano hacia mí y  le devolví el saludo.Pienso que los reporteros tuvieron mal gusto al criticar al hombre del momento en Alemania" Así que , aunque de lejos, Hitler saludó a Owens , aunque el arquitecto Albert Speer relataría que Hitler atribuía las victorias de los atletas de raza negra a que su fuerza procedía del hecho de tener una naturaleza más primitiva.


VICTORIA DE JESSE OWENS EN LOS CIEN METROS LISOS OLIMPIADA DE BERLÍN




Un día después, el 4 de agosto, era él concurso de salto de longitud y los dos máximos favoritos eran Jesse Owens, que tenía el record del mundo en su poder, y el campeón  alemán Luz Long. Primero había que clasificarse para la final y se estableció como marca para lograrlo 7,15 metros. En su primer salto Luz Long logró un gran salto superando el record olímpico. Owens se sintió presionado y arriesgó demasiado en sus dos primeros saltos que fueron declarados nulos por los jueces  que , probablemente, si tenían alguna duda sobre la validez del salto optaban por declararlo nulo presionados por los nazis que no verían con buenos ojos otra victoria de un atleta de raza negra. Sólo le quedaba una oportunidad y si volvía a realizar un salto nulo quedaría eliminado. Entonces sucedió algo que Owens no olvidaría jamás y que significaría el comienzo de la amistad entre dos hombres que desafiarían las ideologías políticas de su tiempo. Luz Long se aproximó a Owens y le dijo que por las condiciones de la pista , que eran favorables para un buen salto, no arriesgara tanto, iniciara el salto veinte centímetros antes y asegurara la marca mínima para clasificarse. Owens siguió el consejo de Luz y logró clasificarse en su último salto para la final. A partir de aquel momento veremos a los dos hombres sonrientes y juntos a lo largo de la competición de salto de longitud al tiempo que Luz irritaba con su conducta a los jerarcas nazis. Cuando llegó la hora de la final Luz hizo otro gran salto, alcanzando los 7,87 metros con lo que se ponía al frente de la longitud pero Owens lo superaría  con un salto de 8,06 centímetros que le daría la victoria.


Una fotografía que daría la vuelta al mundo, Luz Long y Jesse Owens juntos durante el concurso de salto de longitud y que, sin duda, pondría al borde de un ataque de ira a los jerarcas nazis. Un ario confraternizando con un negro que además le iba a derrotar en la final contando además con los consejos del propio Long. Sobre aquellos dirigentes hoy la historia ha puesto el cartel de criminales de guerra, mientras que Owens y Luz Long son el símbolo de como la amistad puede elevarse por encima de cualquier obstáculo, un símbolo de esperanza en un tiempo de oscuridad como eran los que se avecinaban para el mundo. (Imagen procedente de http://www.berlin.de )


El estadio, abarrotado de espectadores, aclamaba al atleta estadounidense coreando su nombre "Jesse Owens" y se abalanzaban a pedirle autógrafos. Luz aún tendría un nuevo gesto con su nuevo y gran amigo, agarrando el brazo de Jesse e izándolo para proclamarle como vencedor. Luego en el pódium Jesse escucharía el himno estadounidense  al tiempo que saludaba a su bandera con el saludo militar, mientras Luz, como estaban obligados todos los atletas alemanes, realizaba el saludo nazi.  Pero Luz había quedado marcado para los jerarcas nazis que no olvidarían su actitud y se lo harían pagar unos años más tarde. Los Juegos continuaron y Owens obtendría dos nuevas medallas de oro , una el cinco de agosto en los doscientos metros lisos y otra el nueve de agosto en el relevo de 4x100, aunque  en este caso fue la discriminación de los  dos únicos  atletas judíos del equipo estadounidense, Marty Glickmann(1917-2001) y Sam Stoller (1915-1985), lo que le permitió formar parte del equipo. Avery Brundage (1887-1975), entonces presidente del comité olímpico de Estados Unidos y que entre 1952 y 1972 sería presidente del Comité Olímpico Internacional, quiso evitar una situación embarazosa a Hitler teniendo que contemplar a dos judíos ganando una medalla de oro, por lo que fueron apartados del equipo y uno de los sustitutos fue Jesse Owens. Estados Unidos ganó la medalla de oro y Jesse Owens su cuarto título olímpico , convirtiéndose en el rey de los Juegos. En cuanto a Luz competiría también en la prueba de triple salto pero con un resultado discreto, ocupando el décimo lugar. Los Juegos concluyeron  y Jesse Owens y Luz se despidieron pero no dejarían de escribirse durante los años siguientes, llamándose mutuamente "hermano", y no dejaban de mencionarse el uno al otro en las entrevistas que concedían.


Histórica fotografía del pódium del salto de longitud de los Juegos Olímpicos de 1936. En lo más alto Jesse Owens saludando a la bandera de Estados Unidos , detrás de él y medalla de plata Luz Long haciendo el obligado saludo nazi que tenían que realizar todos los atletas alemanes y delante el saltador del Imperio Japonés , Naoto Tajima (1912-1990), medalla de bronce y luego medalla de oro en Triple Salto (Imagen procedente de http://www.exdya.com )


De regreso en Estados Unidos Jesse Owens participó en un desfile de la victoria por la Quinta Avenida de Nueva York , pero después de aquello todo volvió a su estado anterior. Owens , que durante los Juegos Olímpicos había podido compartir el hotel con sus compañeros blancos, veía como tenía que soportar de nuevo la segregación racial y se sintió herido, y con razón, por  no ser recibido por el presidente de Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt (1882-1945), que en aquel momento se hallaba en plena campaña electoral y probablemente no quiso perder votos en los estados del sur , los principales partidarios de la segregación racial y que verían con muy malos ojos que el presidente de Estados Unidos rindiera honores a un negro. Jesse Owens escribiría después "Cuando volví a mi país natal, después de todas las historias sobre Hitler, no pude viajar en la parte delantera del autobús. Volví a la puerta de atrás. No podía vivir donde quería. No fui invitado a estrechar la mano de Hitler, pero tampoco fui invitado a la Casa Blanca a dar la mano al Presidente." Además, como "premio" por sus éxitos deportivos los dirigentes del atletismo de Estados Unidos le prohibirían participar en competiciones de aficionados después de que Owens cobrara dinero de diferentes firmas comerciales para rentabilizar sus medallas. Tuvo muchos problemas para salir adelante y tuvo que esperar hasta el año 1955 para obtener un primer reconocimiento oficial cuando el presidente Dwigh D.Eisenhower (1890-1969) le nombró Embajador de los Deportes. Pero mucho antes de eso, el 1 de septiembre de 1939 estallaba la Segunda Guerra Mundial.


Fotografía tomada el 3 de septiembre de 1936 en la que Nueva York daba la bienvenida al cuádruple ganador olímpico Jesse Owens, algo casi impensable en una nación donde los negros seguían viviendo en la marginación . Sin embargo, pronto las hazañas de Jesse Owens caerían en el olvido y tuvo que esperar años antes de recibir los honores que realmente merecía. Años después Jesse Owens diría "Hitler no me desairó. Fue Franklyn Delano Roosevelt quién me defraudó. El presidente ni siquiera me envió un telegrama" Parece que los intereses electorales pudieron más que el apoyo a aquel hombre que había desafiado al racismo en la nación dominada por los nazis (Imagen procedente de blogs.diariovasco.com )


Luz Long, que había abandonado la competición para dedicarse a su otra vocación, el ejercicio de la abogacía, fue llamado a filas a pesar de tratarse de un atleta de elite que solían recibir un trato especial evitando ir al frente. Los nazis le estaban cobrando ahora su amistad con Jesse Owens y probablemente tenían la intención de que perdiera la vida en los combates. Durante cuatro años se mantuvo en el frente al tiempo que seguía la amistad en la distancia con Owens. Tal vez presintiendo que su muerte se hallaba próxima escribió una última carta a Owens "Mi corazón me dice que quizás esta sea la última carta que escriba en mi vida. Si así fuera , te ruego que hagas algo por mí. Cuando la guerra acabe , por favor, viaja a Alemania, encuentra a mi hijo y explícale realmente quién fue su padre. Háblale de los tiempos en los que la guerra no logró separarnos y dile que las cosas pueden ser diferentes entre los hombres de este mundo.Tu hermano, Luz". El presentimiento de Luz se cumplió y el trece de julio de 1943 moría en un hospital británico de campaña como consecuencia de las heridas recibidas tres días antes durante la ofensiva aliada para conquistar la isla de Sicilia . Muchos años después, en 1964, se convertiría en el primer deportista en recibir póstumamente la Medalla Pierre de Coubertin otorgada a aquellos que hayan mostrado su espíritu olímpico y deportivo durante la celebración de unos Juegos. Así moría, casi en el anonimato, aquel gran atleta y , sobre todo, una gran persona que se había sobrepuesto al ambiente racista de su tiempo, que no había temido desafiar a las autoridades nazis abrazando a Jesse Owens ante 110.000 espectadores.


BREVE REPORTAJE SOBRE LUZ LONG Y EL CONCURSO DE SALTO DE LONGITUD DE 1936
Podéis ver en este vídeo imágenes del concurso de salto de longitud, con el salto que dio la victoria a Jesse Owens con 8,06 metros, la celebración con su rival y amigo Luz Long y la reacción entusiasmada del público. Owens diría luego que nunca había firmado tantos autógrafos como en aquel día    




Jesse Owens no dudó en cumplir con la última petición de su amigo y cuando por fin pudo viajar a Alemania en 1951, seis años después del final de la guerra, buscó al hijo de Luz Long  para que supiera el gran hombre que había sido su padre y cuando lo encontró le dijo  "Nunca supe realmente si Luz, tu padre, creía en Dios, pero no me importa. Sólo sé con certeza que Dios creía en Luz, creía en tu padre" Jesse Owens moriría el 31 de marzo de 1980 a los sesenta y seis años de edad víctima de un cáncer de pulmón y de los tres paquetes de tabaco diarios que se había fumado a lo largo de más de tres décadas , y hasta aquel día no dejó de recordar a todo aquel que le quisiera escuchar la gran persona que fue Luz Long y la eterna amistad que les unió. Hoy el nazismo hace tiempo que desapareció de Alemania y el segregacionismo de Estados Unidos, pero Jesse Owens y Carl Ludwig Luz Long nos recuerdan el poder de la amistad incluso en los tiempos más oscuros, en aquellos donde el odio parece imponerse venciendo a la razón. Pero donde hay una amistad de verdad siempre hay un foco de resistencia frente al mal, ningún poder puede ahogar el más noble de los sentimientos humanos . El poeta estadounidense del siglo XIX Ralph Waldo Emerson escribió "Si sientes que todo perdió su sentido, siempre habrá un ¨te quiero¨, siempre habrá un amigo." y aquella amistad entre un alemán y un norteamericano de raza negra fue una luz de esperanza en medio de un tiempo de profundas sombras, un mensaje de esperanza que sigue conservando toda su fuerza setenta y siete años después de aquel concurso de salto de longitud que quedaría para siempre en la historia del deporte y la amistad entre los seres humanos, vengan de donde vengan , de cualquier color de piel, lengua, religión o nacionalidad. Como diría Jesse Owens, "Ni siquiera todas las medallas de oro fundidas podrían alcanzar el valor de mi amistad con Luz, una amistad de veinticuatro kilates" 




Quería terminar este artículo con la fotografía de Jesse Owens y Luz Long. No es la fotografía de un negro y un blanco, de un alemán y un norteamericano, de dos rivales , es la fotografía de dos seres humanos que por medio de la amistad demostraron que todas los obstáculos que los políticos, las ideologías, las religiones quieren levantar entre los hombres al final son derribadas por el sentimiento más noble del ser humano. Fueron dos campeones en el deporte y dos campeones como seres humanos cuya historia no debe ser olvidada nunca (Imagen procedente de generasizeru.com )



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