sábado, 1 de junio de 2013

EL ESPÍRITU DE MARÍA ANTONIETA

¿Cuántas veces habré escrito ya en el Mentidero sobre la crisis económica y el deterioro de los derechos de los ciudadanos desde que comencé a redactarlo en noviembre del año 2010? Nunca es mi intención hacerlo pues lo que me mueve a escribir es la historia , los descubrimientos científicos, el arte , aquello que nos descubre nuevos horizontes, que enriquece nuestras vidas con belleza , con armonía , con todo  aquello que hace que la vida sea valiosa y muy hermosa. Pero nadie puede permanecer ajeno al mundo que le rodea, a la realidad cotidiana, a los problemas que pueden afectar a personas cercanas a ti o a otras muy lejanas pero que comparten contigo una humanidad común. Cada vez que vuelvo a estos temas políticos y económicos conservo la esperanza de no sentirme obligado a escribir de nuevo sobre ellos en una próxima ocasión y espero que así sea en algún momento, pero hoy retomo estos temas a raíz de las últimas propuestas o recomendaciones que el Banco de España, el banco nacional del país desde donde escribo, España, hizo pública ayer. No lo traería aquí si se tratara nada más que de un problema nacional, porque me gusta escribir sobre aquello que nos puede interesar a todos con independencia de donde residamos, pero creo que estas propuestas forman parte de un tipo de política que se está extendiendo por muchos países que intentan conservar un sistema económico que cada vez muestra una menor capacidad para sobrevivir de forma eficiente, pero que tiene muchos defensores interesados en mantener al enfermo con respiración artificial porque mientas pueden seguir beneficiándose de él aunque sea a costa del bienestar de millones de personas.
 
El gobernador del Banco de España, Luis Miguel Linde, anunciaba el 31 de mayo de 2013 que habría que introducir nuevas reformas en nuestro sistema laboral para poder solucionar el dramático problema del desempleo en España que afecta a seis millones de españoles , alrededor de un 27% de la población en edad de trabajar y que incluso en una Europa en crisis son números escandalosos que convierten a España en una nación líder en esta triste estadística. ¿Cuál es la solución que propone el gobernador del banco de bancos? Pretende favorecer la contratación de los desempleados permitiendo que se contrate por debajo del Salario Mínimo Interprofesional, que en el caso de España está establecido en los 645 euros , una cifra que ya es por naturaleza demasiado baja para asegurar una mínima calidad de vida al que depende de ella para salir adelante. Para que un lector de otra nación pueda hacerse una idea de lo que ese dinero significa, el alquiler de un piso en Madrid suele ser superior a esa cantidad aunque se trate de un pequeño apartamento de un dormitorio y si tienes una hipoteca es muy probable que la mensualidad a pagar sea igual o superior a esa cifra. Pero claro, con pagar eso, no se cubre la comida, ni la ropa o el transporte, por no hablar de lo que se están convirtiendo en lujos , como ir al cine, al teatro, a cenar fuera o a algo tan vital como ir al dentista. Uno de los presuntos éxitos de los gobiernos europeos es lo que denominan "moderación salarial", es decir, trabajar más por menos dinero , ya que dicen que eso nos permite competir con otras naciones en alza como China, pero el progresivo empobrecimiento de las familias lo que está trayendo  es un retraimiento del consumo que ahoga cada día más a nuestras sociedades. En una sociedad de consumo se da la paradoja que si la única forma que encuentran de maximizar sus beneficios es reducir el salario a los trabajadores, estos trabajadores no te podrán comprar tus productos ¿a quién se los venderás? 

File:MW map EUR July 2011.png
Este mapa con los salarios mínimos en diferentes países de Europa en el año 2011, el último año que he encontrado representando con estadísticas, procede de la página de la Oficina de Estadística Comunitaria, Eurostat. El importen que pone en el Salario Mínimo de España  es de 748 euros por el criterio diferente que aplica Europa para contabilizar el salario mínimo en doce pagas en lugar de catorce. Pero mirad los grandes desequilibrios entre los salarios mínimos entre los 1758 euros de Luxemburgo, los 1444 euros de Bélgica, los 1435 euros de Bélgica o los 1365 euros de Francia con los apenas 123 euros de Bulgaria, los 158 euros de Rumanía o los 566 euros de Portugal. Un continente dividido en dos bloques , con una desigualdad creciente y que aún podría ser mayor si en países como España se aplicase la eliminación del salario mínimo que permitiría contratar a un trabajador por cualquier salario, aprovechando la desesperación de muchas personas que necesitan el dinero para lo más básico, comer. En el caso de Alemania no existe un salario mínimo establecido por la ley  (Imagen procedente de http://epp.eurostat.ec.europa.eu )     
 
Pero no queda ahí la recomendación de Linde, pues también propone que estos trabajadores no estén amparados por los convenios colectivos que las empresas y los sindicatos firman para establecer unas reglas en la relación entre empresa y trabajadores. Quedarse fuera del convenio colectivo es lo mismo que dejar al trabajador inerme e indefenso ante el empresario, porque ¿qué fuerza puede tener un empleado de una empresa frente a su director o frente al presidente de la misma? Si tanto trabajadores como empresarios fueran todos personas justas, bondadosas y ecuánimes no habría problema, pero el mundo no es perfecto y si no hay límites para el que ostenta el poder antes o después terminará abusando de él . Los convenios colectivos sirven como límites a ese poder y junto a la legislación laboral fijan las reglas del juego para que esta relación laboral sea lo más justa posible. Pero el Banco de España considera que estos convenios perjudican la creación de empleos así que mejor ir marginándolos poco a poco.  Y hay una tercera recomendación, las modificaciones que quieren introducir a la edad de la jubilación pues consideran que es insostenible el actual sistema debido al aumento de la esperanza de vida y pretenden acelerar la ampliación de la edad de retirarse hasta los sesenta y siete años y , probablemente, no sea más que el primer paso para seguir alargándola en el futuro. Tendría una cierta lógica sino fuera porque el problema para financiar en España y en otros países las jubilaciones no es el incremento de la edad, sino el elevado desempleo , lo que provoca que millones de personas no paguen sus cotizaciones con las que se financian las pensiones actuales, y que una persona con más de cuarenta  o cuarenta y cinco años de edad que pierda su empleo tiene muy pocas opciones de hallar otro empleo. ¿Qué solución las dan?¿es la solución que todo el mundo gane una miseria para que así tengan trabajo pero no un medio para vivir con dignidad?
 
Después de cinco años de crisis es curioso como hemos ido olvidando que esta larga crisis empezó siendo un problema de la banca y del sistema financiero, que llevó a algunos políticos como el entonces presidente de la República Francesa, Nicolás Sarkozy(1955) a pedir la reforma del sistema capitalista . Eran los primeros momentos de la crisis bancaria en 2008, cuando el sistema financiero mundial amenazaba con quedar colapsado y el presidente francés decía solemnemente que había que "refundar el capitalismo" y añadía que  "La crisis financiera por la que pasamos no es la crisis del capitalismo, es la crisis de un sistema que se ha alejado de los valores del capitalismo, que en cierto modo los ha traicionado".  Hacía referencia a lo que algunos denominan capitalismo salvaje que consisten en no respetar ninguna regla  y  no aceptar regulaciones del estado, ya que consideran sus partidarios que eso significa  limitar el libre funcionamiento del sistema que tiene suficientes herramientas para autorregularse. Seguía Sarkozy su discurso diciendo que "Hay que refundar el capitalismo sobre bases éticas, las del esfuerzo y el trabajo, las de la responsabilidad, porque hemos pasado a dos dedos de la catástrofe.No podemos gestionar la economía del siglo XXI con los instrumentos del siglo XX" y concluía afirmando que "La autorregulación para resolver todos los problemas, se acabó; le laissez faire, c'est fini" y hacía un "llamamiento a Europa a reflexionar sobre lo que está sucediendo"  afirmando que "La competencia es un medio, no un fin". Desde entonces hasta ahora ha habido propuestas de cambio desde las propuestas del decrecimiento económico defendido por economistas como el francés Serge Latouche (1940)  que explica el decrecimiento como la teoría que "tiene como meta, sobre todo, insistir fuertemente en abandonar el objetivo del crecimiento por el crecimiento " o la economía del bien común del economista austríaco Christian Felber (1972) .

VÍDEOS SOBRE LA ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN DE CHRISTIAN FELBER

Os incluyo este vídeo de una entrevista a Christian Felber en la que explica los pilares de la economía del bien común, basado en la idea de repartir la riqueza maximizando el bien común y poniendo límites a los beneficios de las empresas, proponiendo un camino intermedio entre el capitalismo y el comunismo, entre la propiedad pública y la propiedad privada. Yo mismo no estoy de acuerdo con todas sus propuestas, pero creo que es una buena propuesta para debatir sobre ella y que surjan nuevas ideas. Lo importante es que no nos quedemos con la respuesta que hoy nos dan "No hay otra salida" . ¿Las hemos buscado? La economía del bien común es una de ellas , el decrecimiento económico es otro y seguro que somos capaces de hallar otros caminos , pero para eso hay que empezar a hablar de ello , lo que no se está haciendo



 
 
Según Felber la economía actual se basa en la competencia y el afán de lucro , principios que casi siempre han movido al ser humano en sus empresas, sean estas de la naturaleza que sean pero Felber considera que esos principios van en contra del bien común y la sociedad lo percibe así pero no sabe hacia donde dirigirse.Felber propone otras medidas como limitar los salarios máximo al igual que los mínimos, establecer límites al patrimonio que se puede acumular, eliminar las contribuciones empresariales a los partidos políticos  y otras medidas dirigidas a un reparto más justo de la riqueza entre la mayor parte de la población. En definitiva, crear una economía más humana, donde el éxito económico se mida en función del beneficio para la sociedad y el bienestar común. Felber no afirma que esto sea la solución a todos los problemas, ni tampoco Latouche ve la decrecimiento económico como la medicina que sanará nuestros males económicos y sociales, pero si un paso para pensar de una forma diferente, para abrirnos a ideas que configuren otra forma de organización de nuestras sociedades hacia un mundo diferente que tendrá que enfrentarse a retos distintos tanto por los avances tecnológicos ,con la irrupción de la robótica en la vida cotidiana que transformará obligatoriamente la sociedad y el concepto de trabajo tal y como lo concebimos, hoy como por el progresivo cambio del clima que también alterará la realidad económica de muchas naciones . El propio Latouche escribe "El decrecimiento, como tal, no es verdaderamente una alternativa concreta; sería, más bien, la matriz que daría lugar a la eclosión de múltiples alternativas. Evidentemente, cualquier propuesta concreta o contrapropuesta es a la vez necesaria y problemática"
 
Pero ¿dónde están ahora las palabras de Nicolás Sarkozy?¿se debate en el Parlamento Europeo, en el Congreso Norteamericano o en el Partido Comunista Chino conceptos como decrecimiento económico o economía del bien común?¿algún gobierno ha puesto sobre la mesa qué sucederá cunado la robótica sustituya a millones de personas en sus puestos de trabajo?¿alguno de estos gobiernos ha tratado de sacar a debate la necesidad de cambiar un sistema basado en maximizar los beneficios y explotar los recursos como si tanto unos como otros pudieran ser ilimitados?¿no quieren debatir en los foros públicos que una sociedad del siglo XXI no puede seguir funcionando con los criterios económicos y sociales del siglo XIX? No, nada de esto se debate en las cumbres internacionales, sino que se trata de perpetuar un sistema que sigue beneficiando a unos pocos mientras sectores cada vez más amplios de la sociedad se empobrecen . El año pasado  la Organización para el Desarrollo y el Consumo (OCDE) hacía público un estudio con datos recogidos hasta el año 2008 en el que ponía de manifiesto que la desigualdad social en los países occidentales no había dejado de crecer en las últimas tres décadas y en un artículo que escribí el año pasado recogía las declaraciones del presidente de la OCDE, el mexicano José Ángel Gurría(1950) , en las que declaraba "El contrato social se está empezando a deshacer en muchos países. La incertidumbre y los miedos a la exclusión han alcanzado a la clase media en muchas sociedades, la gente siente que está sufriendo una crisis de la que no son responsables, mientras esos con altos ingresos resultan perdonados. Tratar la cuestión de la justicia es una condición sine qua non para el restablecimiento de la confianza".

El coeficiente de Gini fue creada por el economista italiano Corrado Gini(1884-1965) para medir el grado de desigualdad dentro de la sociedad , correspondiendo el valor 0 a la perfecta igualdad, donde todos tienen los mismos ingresos,  y el 1 a la máxima desigualdad, donde una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno. Teniendo en cuenta que ni el valor 0 ni el 1 parecen posibles, la tendencia que ha advertido la OCDE es que durante los últimos treinta años este coeficiente ha ido creciendo, es decir, cada vez hay más gente que tiene menos ingresos que se van concentrando en una minoría, aumentando así la desigualdad social. Europa , Canadá  o Australia se encuentran entre las zonas donde la desigualdad es menor, pero este mapa corresponde al año 2009 (no he podido encontrar un gráfico más moderno) pero después de cinco años de crisis en países como en el que vivo, España, esta desigualdad no hace más que crecer con medio millón de familias que en estos momentos no tienen ningún ingreso (Imagen procedente de http://museointernacionaldechile.cl )
 
Ha habido movimientos que trataron de protestar en las calles , como el inspirado por la obra del diplomático Stéphane Hessel (1917-2013) , "Indignaos" , pero al final el miedo y la angustia de la gente por su futuro es más fuerte que esa indignación y gradualmente va cediendo en sus derechos laborales, sanitarios, educativos , en todas aquellas conquistas sociales que no eran ni son privilegios, sino que eran el resultado del esfuerzo de generaciones de trabajadores por lograr un futuro mejor, más justo, más igualitario y con una mayor calidad de vida para toda la población. Cada vez parece más asentada la idea de que una educación universal y gratuita, una asistencia sanitaria universal y gratuita, un salario  digno, el derecho a una jornada laboral que permita conciliarla con una vida privada son lujos reclamados por una sociedad que se ha hecho vaga e indolente, que estaría mal acostumbrada. La búsqueda de la justicia social , de una sociedad del bienestar, es una vieja aspiración del ser human. La preocupación por los más desfavorecidos ya existía en un tiempo tan alejado de nosotros como el 1800 a. C , cuando en Mesopotamia se redactaba el código de leyes más antiguas del que tenemos noticias, el Código de Hammurabi redactado precisamente durante el reinado de Hammurabi(hacia 1796-1750 a.C), sexto monarca de Babilonia.  En este código legislativo  se incluían leyes que obligaban al dueño de esclavos a pagar de su bolsillo las consultas médicas de sus esclavos. Y siglos después, en la Atenas del siglo V a.C la asamblea de ciudadanos atenienses elegía a una serie de médicos para atender a los ciudadanos sin recursos , y esta misma asamblea costeaba sus dispensarios y sufragaba las medicinas de los que no podían pagarlas.
 
Muchos siglos después el rey francés  Luis XIV (1638-1715) creaba los primeros hospitales gratuitos para personas sin recursos y también fondos de ayuda para la vejez y aquellos que estuvieran inválidos y no pudieran trabajar. Eran los primeros pasos hacía lo que hoy llamados Estado del Bienestar, pero también había entonces críticos como Adam Smith (1723-1790), autor de "La riqueza de las naciones" y  uno de los pioneros de la ciencia económica, o Thomas Malthus(1766-1834), conocido por sus ideas sobre los peligros del crecimiento de la población y la escasez de recursos, afirmaban entonces que esas ayudas que querían implantarse para los más desfavorecidos lo que hacían era aumentar la pobreza y convertirse en un refugio para los vagos, aunque Adam Smith también estaba en contra de la explotación de los trabajadores en trabajos alienantes, agotadores y que no le permitían desarrollarse como persona ni prosperar económicamente. A él se deben estas palabras "Ninguna sociedad puede ser próspera ni feliz si la mayor parte de sus miembros son pobres y miserables"  ¿Qué respondería a esta frase alguien como el gobernador del Banco de España? ¿Qué diría alguien que considera beneficioso para la sociedad que se pueda contratar a la gente por una miseria ?¿de verdad 647 euros es una cantidad tan alta que una persona no merece que le paguen como mínimo eso?¿Esto es lo que buscan con la larga crisis, crear trabajadores esclavos para el beneficio de unos pocos?  Trabajo si, por supuesto, pero en condiciones dignas que permitan a la gente vivir, porque vida sólo hay una y no debemos conformarnos con sobrevivir, sino que hay que vivirla en plenitud y con estas normas sólo unos pocos viven, y muy bien , mientras la mayoría malvive.

Luis XVI despidiéndose de María Antonieta antes de ser llevado a la guillotina. Tanto los monarcas como la aristocracia francesa, al igual que en otras partes de Europa, ignoraban las condiciones de vida de su pueblo y no supieron rectificar sus políticas. Lo mismo le sucedería en el siglo XX al zar de Rusia Nicolás II (1868-1918) . Por fortuna hoy no creo que pudiera repetirse estos estallidos de violencia, pero la paciencia de los ciudadanos tiene un límite . No deberían repetir la pregunta de María Antonieta (aunque probablemente nunca la dijo) "¿No tienen pan? Pues que coman bollos "  (Imagen procedente de http://teo-teoblog.blogspot.com )

No tengo nada contra la riqueza, me parece bien que quién ocupa un cargo de responsabilidad tenga un sueldo muy superior al empleado si así lo ha merecido por su esfuerzo, inteligencia y profesionalidad, pero eso no puede ir en detrimento de millones de personas . El gobernador del Banco de España ha ingresado durante su primer año de trabajo más de ochenta mil euros. Ni me parece bien ni mal, pero qué fácil es dar consejos a los demás para que trabajen por menos de seiscientos euros cuando uno gana más de ochenta mil euros. ¿Cómo va a explicárselo al padre de familia que tiene que pagar una hipoteca, la comida de sus hijos y los gastos de la casa con ese dinero?¿Ha probado él a vivir con ello? Declaraciones como esta recuerdan la célebre anécdota, probablemente falsa pero demostrativa del desconocimiento de la realidad del pueblo por las clases dirigentes, atribuida a la reina francesa María Antonieta(1755-1793) cuando el pueblo de París se concentraba ante las puertas de su palacio pidiendo pan. La reina preguntó que querían aquellos hombres y cuando le dijeron que reclamaban pan exclamó "Si no tienen pan, que coman bollos" . Tal vez nunca pronunció la reina aquellas palabras pero si es verdadera la ignorancia absoluta de la realidad del pueblo sobre el que gobernaban y que finalmente ,debidamente alentado por aquellos que siempre sacan provecho de estos períodos de crisis, desembocó en una revolución popular que cambiaría con el tiempo la faz de Europa. ¿Se han convertido nuestros dirigentes en los sucesores de María Antonieta?¿Tanto se han alejado de la realidad cotidiana de los griegos, portugueses , españoles y de el resto de naciones europeas que no saben el malestar , la angustia y la animadversión que se está acumulando en el seno de nuestras sociedades?

Es fácil recomendar paciencia y resignación cuando uno mismo no se ve afectado por las leyes y normas que dictan, por sus malas decisiones, por sus políticas mediocres que arruinan el espíritu con el que se creó la Unión Europea , dividiendo a los pueblos en lugar de unirlos. Escribía William Shakespeare que "No ha habido todavía un filósofo que haya sufrido pacientemente un dolor de muelas" y no creo que si ellos sufrieran el dolor de muelas que ahora están sufriendo nuestras sociedades siguieran diciendo lo mismo. Piden paciencia mientras cada nueva ley arrebata a la sociedad un nuevo derecho , haciéndonos sentir como si hubiéramos usurpado unos privilegios que durante unas décadas habíamos gozado sin merecerlo y ahora hubiera llegado el momento de que las cosas volvieran a su sitio y nosotros a ocupar el puesto que merecemos, el de trabajadores resignados a vivir para trabajar y no a trabajar para vivir.  El 19 de septiembre de  1868 un grupo de generales españoles firmaba el Manifiesto Político de Cádiz  en el que exigían a la reina Isabel II (1830-1904)  que restableciera las libertades y el sufragio universal después de un período de políticas reaccionarias dirigidas contra los liberales. En aquel manifiesto se podía leer esta frase "La paciencia de los pueblos tiene su límite en la degradación" . Creo que esta frase sigue conservando todo su significado ciento cincuenta años después y no deberían ser olvidadas por los que nos gobiernan que, en definitiva, son los representantes de los pueblos que libremente les votaron y a los que deben responder antes que nadie. No colmen la paciencia de los pueblos, conozcan sus problemas, sus necesidades y no resuciten el espíritu de María Antonieta.
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