martes, 5 de marzo de 2013

LOS TRIBUNOS DE LA PLEBE Y LA PRIMERA HUELGA DE ROMA ¿UN NUEVO MONTE SACRO?

 
No se puede utilizar lo que sucedió hace dos mil quinientos años ,en lo que entonces era una pequeña ciudad de la península italiana, para aplicarlo en nuestro tiempo pero he querido traer hoy esta historia que parece adecuada para las turbulencias sociales que estamos viviendo hoy en el mundo y en particular en Europa. A pesar de la diferencia de tiempo que nos separa de los habitantes de la antigua Roma, pues de esta ciudad os voy a escribir, eran personas iguales a nosotros, con pasiones, problemas, desengaños, ambiciones, sueños y rebeldías como en cualquier otra sociedad humana. Pero vamos a ponernos en situación, tomemos nuestra máquina del tiempo y viajemos hacia el pasado , hasta el año 509 a.C. ¿Por qué esta fecha? La ciudad  de Roma había sido fundada por los hermanos gemelos Rómulo (hacia 771 - 717 a.C) y Remo(hacia 771- 753 a.C), figuras legendarias cuya realidad histórica es difícil de determinar. No repetiré aquí la historia que ya conté en su momento sobre la leyenda de Roma y que el lector interesado puede encontrar en este enlace :
Sí voy a recordar que la fecha legendaria de la fundación de la ciudad fue el 753 a.C , una fecha que se utilizaría en el futuro como el año 1 en su historia, y a partir de entonces   en el calendario romano todas las fechas  irían siempre acompañados por las palabras Ad Urbe Condita, es decir , "desde la fundación de la ciudad".

Rómulo fue el primer rey de la ciudad y durante los dos siglos y medio siguientes se sucederían seis reyes más, Numa Pompilio (716-674 a.C), Tulio Hostilio (674-642 a.C), Anco Marcio (642-617 a.C), Tarquinio Prisco (617-579 a.C), Servio Tulio (579 - 535 a.C) y Tarquinio el Soberbio (535-509 a.C). Todas las fechas que os doy son aproximadas porque en la historia de los reyes de Roma es difícil separar la historia de la leyenda. Las biografías de  estos reyes también la cuento en el enlace que os he dejado más arriba, pero si os fijáis la fecha del final del reinado de Tarquinio el Soberbio es el año 509 a.C para nosotros y esa es la fecha que había elegido para viajar en el pasado, porque Tarquinio fue el último rey de Roma, un rey despótico y tirano que se había ganado la animadversión de los romanos. Su final se vería precipitado por una acción de su hijo Sexto, que fue la gota que colmó el vaso de la indignación de los romanos. El hijo de Tarquinio, Sexto Tarquinio, habría violado a la esposa de su primo Lucio Tarquinio Colatino. Esta era Lucrecia, que según relata el historiador Tito Livio, que nos ha transmitido esta historia, era una mujer honesta y bella , que fue violada una noche por Sexto mientras ella creía que yacía con su marido. Una vez descubierta la verdad y no pudiendo soportar el deshonor decidió quitarse la vida pero no antes de contarles todo lo sucedido a su esposo y a su padre y pedirles que la vengaran para a continuación hundirse el puñal en su pecho y darse muerte mientras, siempre según Tito Livio (59 a.C- 17 d.C), gritaba "¡Ninguna mujer quedará autorizada con el ejemplo de Lucrecia para sobrevivir a su deshonor!"

Una forma muy esquemática pero clara para que podáis situar la larga historia de Roma desde su nacimiento en el año 753 a.C, cuando fue fundada por Rómulo y Remo, pasando por la instauración de la República en el 509 a.C después de derrocar al último de los siete reyes romanos, Tarquinio el Soberbio, un régimen que se prolongaría hasta el 27 a.C cuando César Augusto(63 a.C-14 d.C) inició el principado que iba a convertirse en Imperio después de derrotar a Marco Antonio(83-30 a.C) en la última de las guerras civiles que habían convulsionado la República durante todo el siglo I a. C . Desde ese momento el Imperio que había convertido el Mediterráneo en un mar de su propiedad, el "Mare Nostrum" o "Mar Nuestro", sería gobernado por un emperador, una figura que los primeros republicanos habrían mirado con espanto porque representaba el despotismo que había causado la caída de Tarquinio el Soberbio. En el año 395 fallecía Teodosio I el Grande (347-395 d.C) , el último de los emperadores de un Imperio unido y a partir de entonces quedó dividido en Imperio Romano de Occidente e Imperio Romano de Oriente. Fue la época en la que las invasiones de los pueblos germánicos comenzaron a asolar la periferia del Impero y pronto se asentaron dentro de sus fronteras pueblos como los visigodos . En el año 476 caía el último de los emperadores romanos de occidente, Rómulo Augústulo(461- hacia 476), mientras que el Imperio Romano de Oriente iba a sobrevivir otros mil años con el nombre de Imperio Bizantino , hasta la caída de su capital, Constantinopla, en manos del Imperio Otomano en el 1453.  (Imagen procedente de http://historiasegundoeso.files.wordpress.com )  
 
 Al día siguiente se produjo una sublevación del pueblo de Roma dirigida por un sobrino de Tarquinio el Soberbio, Lucio Juno Bruto que causó la expulsión del rey y el final de la monarquía en Roma en el 509 a.C. Se fortaleció el Senado y se nombraron dos cónsules que a partir de entonces se irían turnando anualmente en la máxima magistratura de Roma. Los dos primeros cónsules serían el propio Lucio Juno Bruto y Lucio Tarquinio Colatino, el esposo de Lucrecia. Comenzaba una nueva etapa en la historia de Roma, la República. Como sucede siempre que un nuevo régimen inicia su andadura, el pueblo estaba entusiasmado y todo eran esperanzas en un futuro mejor. Uno de los dos cónsules, Lucio Tarquinio Colatino, renunció al cargo, otros dicen que fue apartado por Lucio Juno Bruto,  y fue sustituido por Publio Valerio(560-503 a.C). Como Lucio Juno Bruto murió aquel mismo año, el 509 a.C, Publio Valerio quedó como único cónsul y estaba tan reciente la figura del monarca, que muchos temieron que Valerio quisiera convertirse en un nuevo rey. Pero no fue así, sino que tomó una serie de medidas muy populares que le sirvieron para ser elegido cónsul en cuatro ocasiones y ganarse el sobrenombre de Publícola, que significaba "Amigo del Pueblo".  Entre aquellas nuevas leyes sobresalían dos dirigidas a proteger al pueblo. Así nos lo cuenta el periodista y escritor italiano Indro Montanelli(1909-2001) en su "Historia de Roma"  señalando que una de aquellas leyes "condenaba a pena de muerte a quienquiera intentase adueñar de un cargo sin la aprobación del pueblo" y otra que "permitía al ciudadano condenado a muerte el recurso de apelación a la Asamblea". Leyes que suponían un importante avance para la sociedad romana y una barrera para prevenir el gobierno de un tirano.

Creo que estos esquemas, aunque sencillos, nos sirven para tener una idea general sobre como era la sociedad romana de aquel tiempo. En este caso vemos el esquema correspondiente a la sociedad romana en tiempos de la monarquía, desde el 753 a.C hasta el 509 a.C. Una economía basada en la agricultura, la ganadería y , cuando comenzó a prosperar la ciudad, también en el comercio. Cuando Rómulo la fundó constituyó un órgano de gobierno, el Senado, formado por los Pater, los padres de Roma, en un número de cien. De ellos descendían los conocidos como Patricios, la nobleza de Roma, y el Senado era el órgano consultado por el rey para tomar sus decisiones, aunque el control de la justicia, el ejército y también el cargo del Sumo sacerdote quedaba en manos del monarca si bien eran los patricios los que finalmente ocupaban estas responsabilidades. Este sistema funcionó sin complicaciones durante las primeras décadas, pero a medida que más gente llegaba a Roma los patricios se convirtieron en una minoría privilegiada que observaba con desprecio a aquellos recién llegados, unos advenedizos, la plebe, que hasta la reforma de los Comicios Curiados realizada por el rey Servio Tulio durante su gobierno entre el 579 y el 535 a.C, no tenían representación alguna en el gobierno de la ciudad. Y después de esta reforma, aunque ya estaban representados, en realidad su voz no tenía fuerza alguna ya que los patricios se habían asegurado de tener la mayoría y contaban con el Senado para vetar cualquier iniciativa de los plebeyos que pudiera suponer un recorte de sus privilegios. Como escribía el autor argentino Arturo Jauretche(1901-1974)  "Ignoran que la multitud no odia, odian las minorías, porque conquistar derechos provoca alegría, mientras perder privilegios provoca rencor." y los patricios no estaban dispuestos a ceder ninguno de sus privilegios a aquellos a los que despectivamente calificaban de "fedex", es decir, "heces" (Imagen procedente de http://www.molinfan.com )   
 
Pero el entusiasmo por la recién nacida  República no tardó en enfriarse, porque las enormes desigualdades sociales que existían en Roma seguían presentes y parecía que nadie tenía intención de corregirlas. El máximo órgano de gobierno era el Senado , que según nos cuenta de nuevo Tito Livio  habría sido creado por Rómulo, formado por cien hombres, los pater o padres,pues se les consideraba los padres de Roma, que tenían que ser mayores o "senes" de donde procede la palabra Senado . Durante la monarquía el rey era aconsejado por el Senado, cuyos componentes tenían que ser todos mayores de cuarenta años , además de formar parte de las familias descendientes de los pater, y también por  los Comicios Curiados. Vuelvo a las palabras de Indro Montanelli  que nos describe como estaba organizada la sociedad romana y en que consistían los Comicios Curiados   "La ciudad estaba dividida en tres tribus: la de los latinos, la de los sabinos y la de los etruscos. Cada tribu estaba dividida en diez curias o barrios. Cada curia , en diez gens o manzanas de casas , y cada una de éstas, en familias. Las curias se reunían generalmente dos veces al año , y en estas ocasiones celebraban el comicio curiado, que , entre otras cosas, se ocupaba también de la elección del rey cuando moría" Como vemos el Senado y los Comicios Curiados eran dos órganos creados para limitar el poder del rey, pero ahora que no había rey ¿quién les limitaba a ellos? Pero antes de seguir vamos a ver cuales eran las clases sociales en aquella Roma republicana.


Aunque este mapa es posterior a la época que estoy relatando, ya que pertenece al final de la primera guerra que Roma mantuvo contra la tribu latina de los samnitas entre el 343 y el 341 a.C, nos sirve para conocer como estaban distribuidos entonces los territorios en la península de Italia, ya que el territorio de Roma no había variado demasiado desde la caía de la monarquía. En el 509 a.C Roma era poco más que la ciudad y un pequeño territorio a su alrededor, mientras que al norte se encontraban los etruscos y por el este y el sur se hallaba presionada por la Liga Latina, formada por una treintena de tribus con las que Roma mantendría constantes enfrentamientos hasta el siglo I a.C . Cuando Roma derrocó al último monarca tuvo que enfrentarse primero al ataque del rey etrusco Lars Porsena , al que tuvo que restituir todos los territorios que los reyes romanos le habían arrebatado en el pasado y Roma tardaría más de un siglo para recuperarse de aquella pérdida que también tuvo consecuencias sociales porque muchas familias perdieron las tierras en las que vivían, causando una aguda crisis económica que sería una de las causas de las crecientes protestas de los plebeyos contra los patricios (Imagen procedente de http://www.prisonfreak.com )   
 
Por un lado teníamos a los patricios , una palabra que procede de pater o padre , los que vimos que formaron el primer senado durante el reinado de Rómulo, y que eran considerados como los "padres de Roma". Desde entonces aquellas familias se habían convertido en la nobleza de la ciudad, y en realidad en el origen del concepto de nobleza en nuestra cultura occidental, y sus apellidos se perpetuaban generación tras generación recordando al fundador de la familia. Así teníamos a los Julio, los Manlio, los Valerio, los Emilio, los Cornelio, los Horacio o los Fabio gozando de los privilegios y riquezas propios de los que se consideraban a sí mismos como los verdaderos padres de Roma y los dueños de la mayoría de las tierras que rodeaban la ciudad. Con el tiempo, a lo largo de los siglos VII y VI a. C fueron llegando a Roma gentes de fuera  atraídos por la prosperidad de Roma. Artesanos y mercaderes se establecieron en la ciudad y a su vez atrajeron aún a mas personas que no tardaron en superar abrumadoramente al número de patricios. Estos dieron el nombre a estos recién llegados de "Plebs", que puede traducirse como "Muchedumbre" o "Los que no forman parte de la gente", es decir, lo que nosotros conocemos como la plebe o los plebeyos. Como consecuencia del crecimiento de la población, durante el reinado de Servio Tulio (579-535 a.C) se había introducido una reforma en los Comicios Curiados dividiéndolos en cinco clases , y a la primera de ellas, la de los patricios, se le dio un total de noventa y ocho votos, mientras que entre las otras cuatro curias plebeyas no podían sumar más que noventa y cinco , por lo que no tenían forma de derrotar a los patricios.
 
A esto hay que añadir que si por alguna razón los Comicios Curiados sacaban adelante alguna ley que no gustara a los patricios, el Senado, en el que sólo podían entrar los patricios, tenía derecho de veto sobre cualquier ley aprobaba por la asamblea popular. Para acentuar aún más la desigualdad, en la República, al igual que antes en la Monarquía, sólo los patricios podían convertirse en magistrados, jueces o sacerdotes. Hay que decir que en esta época a los patricios se les unió una tercera clase, los "equites" o caballeros , que eran plebeyos que habían logrado hacerse ricos mediante el comercio o la industria y a los que los patricios les abrieron las puertas del Senado siempre y cuando reunieran una considerable fortuna. Más adelante se establecería que para entrar en el Senado había que disponer de una fortuna mínima de un millón sestercios, una considerable fortuna que dejaba el poder en manos de los más ricos.Así que la única forma de prosperar socialmente y que tus derechos fueran tenidos en cuenta en la Roma de estos primeros años de la República era pertenecer a una de las familias de la nobleza,los patricios, o formar parte de las familias ricas aunque no fueran nobles, los "equites". ¿Y la inmensa mayoría de los habitantes de Roma que no cumplían estos requisitos? Pues eran eso, plebe, a los que en ocasiones, despectivamente, los patricios llamaban "faex", que significa "heces". Pero pronto aquellos hombres despreciados por los patricios y los caballeros iban a ser imprescindibles para salvar a Roma. Nada más instaurarse la República, el antiguo rey Tarquinio el Soberbio, que era etrusco, buscó refugio en la ciudad etrusca de Clusium, la actual Chiusi en la Toscana, donde gobernaba el rey etrusco Lars Porsena. Por instigación de Tarquinio, Lars Porsena declaró la guerra a la nueva República de Roma que poco podía hacer para enfrentarse al ejército de Porsena y , aunque las versiones sobre lo que ocurrió son contradictorias, Porsena habría tomado la ciudad y sólo se habría marchado después de que Roma le restituyera los territorios que había arrebatado a los etruscos durante la época de los reyes.


Mucius Scaevola in the Presence of Lars Porsenna - Matthias Stom
"Mucio Escévola en presencia de Lars Porsenna" del pintor holandés Mathias Stom(hacia 1600-hacia 1652) representa uno de los episodios legendarios de la guerra entre Roma y el rey etrusco Lars Porsenna que, aunque es referido por el historiador romano Tito Livio, probablemente nunca tuvo lugar. Cuenta Tito Livio que cuando Roma se hallaba asediada por las tropas de Lars Porsenna y la caída de la ciudad parecía inminente, Mucio Escévola decidió penetrar en el campamento del monarca etrusco para darle muerte al amparo de la noche y vestido a la manera etrusca. Pero para desgracia de Escévola asesina a un hombre al que confundió con el monarca y antes de que pudiera escapar fue rodeado por los hombres de Porsenna que lo llevaron ante el rey . Le preguntan quién es y qué pretendía y Escévola se niega a responder pero para castigarse a sí mismo por el error cometido pone su mano derecha, con la que había dado muerte a aquel hombre por error, dentro de un brasero para que se queme mientras dice, según Tito Livio , "Poca cosa es el cuerpo, para quien sólo aspira a la gloria". Cuesta mucho imaginar que mientras las llamas devoraban su brazo tuviera la serenidad para pronunciar esas palabras, pero sigue Tito Livio contándonos que al ver esta muestra de valor e integridad el rey Lars Porsenna ordena que le sea perdonada la vida. Agradecido por este gesto del rey, Escévola cuenta al rey que "He venido aquí porque he jurado ante el padre Júpiter que mataría al jefe de este ejército que oprime a Roma" y añadiría "Trescientos jóvenes más están dispuestos a seguir mis pasos si yo no culmino mi misión". Después de esta nueva muestra de valor, Porsenna le deja en libertad y habría decidido firmar la paz con Roma pues no podría vencer a un pueblo que tenía al menos trescientos hombres con la misma determinación que Escévola . Probablemente poco parecido tiene esto con la realidad y Porsenna si logró conquistar Roma y arrebatarle la mayor parte de sus territorios, pero esta historia forma parte de la leyenda creada por los romanos sobre su pasado y daría origen a la expresión "poner la mano en el fuego por alguien". Escévola lo hizo por toda una ciudad, y esa es la escena que podéis ver en la obra de Mathias Stom sobre estas líneas (Imagen procedente de http://www.wikipaintings.com )
 
No acabaron aquí los males de la recién nacida República. Tarquinio el Soberbio no había recuperado el trono ya que Porsena sólo buscó su propio beneficio y no se preocupó de devolver el poder a Tarquinio como este había esperado, pero lejos de abandonar, ahora se puso al frente de la  Liga Latina, una coalición formada por una treintena de tribus latinas que también querían su trozo de pastel de la joven República, pero Tarquinio murió durante la guerra y aunque la guerra se prolongó durante cinco años, entre 498 y 493 a.C ,finalmente se firmó la paz entre Roma y la Liga Latina en el año 493 a. C , un tratado que comenzaba con estas palabras "Haya paz entre los romanos y todas las ciudades latinas mientras la posición del cielo y de la tierra siga siendo la misma" . Como suele suceder, a estas grandilocuentes palabras el tiempo se encargaría de desmentirlas, porque las guerras entre Roma y el resto de ciudades latinas no habían hecho más que empezar. Pero eso es otra historia que no vamos a recorrer hoy, porque ahora debemos regresar a Roma. Durante todos estos años de continuas guerras, primero contra Porsena, luego contra la Liga Italiana, la base del ejército romano había sido, como ha sucedido siempre a lo largo de la historia, aquellos a los que los patricios despreciaban tanto, la plebe. Pero si combatían aquellos hombres , que en su mayoría se dedicaban a la agricultura, no podían trabajar en sus campos y si no cultivaban tampoco podían pagar sus deudas con los dueños de las tierras que tenían arrendadas que eran, en efecto, los patricios. ¿Qué le pasaba a un plebeyo si no pagaba sus deudas con un patricio o un "equites"? Pues perdía su libertad y se convertía en un esclavo. Lo mismo les pasaba a los plebeyos que eran dueños de las tierras, unas tierras que a lo largo de las generaciones se había ido dividiendo entre los hijos hasta formar parcelas tan pequeñas que apenas daban para subsistir. Para que la familia sobreviviera mientras se ausentaba para defender a Roma, el plebeyo se endeudaba y al regresar se encontraban con que, después de arriesgar su vida en defensa de la República, no tenían con que pagar sus deudas y podían convertirse en esclavos o en mendigos.
 
Pero será mejor que nos lo cuente Indro Montanelli "Al final de aquella ruinosa guerra,  la plebe, que había proporcionado la mano de obra para llevarla a cabo, se encontró en condiciones desesperadas. Muchos habían perdido los campos, que ahora  estaban en manos del enemigo, y la mayoría , para mantener a la familia mientras estaban en filas, se habían cargado de deudas que ahora no podían pagar. Quien no las pagaba, se convertía automáticamente en esclavo del acreedor, el cual podía encarcelarlo en su bodega, matarlo o venderlo" y eso no era todo, añade Indro "Si los acreedores eran varios, estaban autorizados también a repartirse el cuerpo del desdichado, tras haberle degollado."  Parece que las cosas no llegaban hasta este último extremo, pero la ruina y la esclavitud si eran un final muy frecuente para los plebeyos que además no podían cambiar la situación ya que, como hemos visto, en los Comicios Centuriados, el nombre que recibían los Comicios Curiados durante la guerra,  la victoria estaba garantizada para los patricios. Esta era la situación en 494 a.C, cuando habían cesado las hostilidades con la Liga Latina y se iba a firmar la paz apenas un año más tarde,  cuando llegan a Roma rumores de una nueva amenaza, en este caso procedente de dos pueblos enemigos tradicionales de Roma, los ecuos y los volscos. Una vez más había que prepararse para la guerra , pero los plebeyos aprovecharon la ocasión para organizar lo que podríamos llamar como la primera huelga en Roma . Exigieron que las deudas fueran anuladas, que nadie pudiera perder su condición de hombre libre por ellas, que se les dieran nuevas tierras que compensaran las perdidas a manos de los enemigos y que les dejaran elegir a sus propios magistrados que les pudieran representar frente al senado, y ante el silencio e indiferencia del Senado ante sus peticiones se retiraron al Monte Sacro , situado a unos cinco kilómetros de la ciudad, y se negaron a empuñar una sola arma para defenderla al tiempo que amenazaban con fundar otra ciudad solo para los plebeyos.

Un cuadro que une dos épocas separadas por casi dos mil quinientos años. Representa a Simón Bolívar (1783-1830), líder del movimiento de independencia de América del dominio español, junto a quién fuera su mentor durante su juventud, Simón Rodríguez (1771-1854), con quién viajaría a Italia en 1805 . El 15 de agosto de 1805 habría subido a la cima del Monte Sacro y desde allí pronunciaría el que desde entonces fue conocido como Juramenteo del Monte Sacro donde Bolívar juraba liberar a América de los españoles, lo que demuestra que el valor simbólico de la acción de los plebeyos romanos cuando subieron al Monte Sacro para reivindicar sus derechos había sobrevivido al paso del tiempo, convirtiéndose en un ejemplo del poder de los pueblos frente a la tiranía. Mientras la plebe estaba reunida en el Monte Sacro acudió hasta ellos el cónsul  Agripa Menenio Lanato y, como nos cuenta Indro Montanelli, "les contó la historia de aquel hombre cuyos miembros , para fastidiar al estómago, se habían negado a procurarle comida: con lo que, habiéndose quedado sin alimento, acababan por morir ellos también, como el órgano del cual querían vengarse". Con ello quería decirles Agripa que si no se unían todos al final perecerían todos, pero los plebeyos no estuvieron dispuestos a ceder y finalmente lograron lo que querían forzando a los patricios a ceder concediéndoles lo que pedían en su protesta, la abolición de la esclavitud por deudas y una magistratura que representara sus intereses, los tribunos de la plebe (Imagen procedente de http://www.rtcv.net )
 
Es sencillo imaginar el sudor frío que corrió por las espaldas de los patricios en aquel momento. Con el enemigo a las puertas y los plebeyos en el Monte Sacro, ¿quién defendería la ciudad?¿quién protegería sus riquezas y privilegios? Entonces igual que hoy el dinero puede conseguir muchas cosas pero ni entonces detenía las flechas ni los filos de las espadas,  ni hoy protege de las balas. Así que los patricios, desesperados, se vieron obligados a enviar embajadas para negociar con aquellos a los que en tantas ocasiones habían despreciado, hicieron llamamientos a su sentido patriótico, a su deber hacia la ciudad, pero aquellos hombres no estaban dispuestos a derramar una gota más de sangre si no les reconocían sus derechos "Los plebeyos -escribe Montanelli- respondieron  que no había elección; o el Senado cancelaba las deudas , liberaron a quienes se habían convertido en esclavos porque no les habían pagado, y autorizaba a la plebe a elegir sus propios magistrados que la defendiesen, o la plebe se quedaba en el Monte Sacro , aunque viniesen todos los volscos de este mundo a destruir Roma". Casi veinticinco siglos después el escritor francés Victor Hugo diría "Cuando la dictadura es un hecho, la revolución se convierte en un derecho", y los plebeyos estaban utilizando su derecho a la rebelión contra la dictadura de los patricios . Acuciados por la proximidad de los volscos y ecuos el Senado capituló, decretó la abolición de la esclavitud por deudas, liberó a los que ya habían caído en la esclavitud por esta causa y además autorizó a la plebe a elegir sus propios representantes.
 
A partir de  ahora los plebeyos tendrían su propia asamblea, el Concilium Plebis o Asamblea de la Plebe, que elegirían y estarían representados por dos magistrados, los Tribunos de la Plebe. Las figuras de estos magistrados sería sacrosanta, es decir, estaban protegidos de cualquier daño físico y su principal misión sería proteger a la plebe de los abusos de las clases privilegiadas. Con el tiempo llegarían a tener el poder de vetar cualquier ley del Senado que consideraran perjudicial para los intereses del pueblo. Además, los dos tribunos serían ayudados por tres ediles, que se encargarían del cuidado de los templos, de las cloacas, del suministro de agua , de la distribución de los alimentos entre el pueblo de Roma y también de la organización de los juegos públicos, siendo elegidos también entre los plebeyos. Si, los patricios seguían controlando el Senado, seguían gozando de sus privilegios y continuaban siendo ricos, pero ahora no les sería tan sencillo imponer sus deseos porque la plebe, aquel pueblo que entregaba su sangre para defender Roma, también tenía ahora voz en la ciudad y en las decisiones de gobierno. Cuatro décadas después la plebe, el pueblo, lograría una nueva conquista . Hasta entonces Roma no disponía de leyes escritas y los únicos que las conocían eran los patricios que la transmitían oralmente de generación en generación, lo que dejaba a los plebeyos en una situación de indefensión ya que no tenían forma de recurrir las sentencias. ¿Cómo podrías recurrir una sentencia si no conoces las leyes y el único que las conoce es el que te está juzgando? Así que los plebeyos exigían que estas leyes fueran puestas por escrito para el conocimiento de todos.

Este esquema nos muestra como evolucionó el gobierno de la ciudad en los primeros años de la recién nacida República . Dos grupos sociales diferenciados, los Patricios, formados por los senadores, las grandes fortunas y la nobleza romana descendiente de los "padres de Roma", y los plebeyos, donde se encontraban ubicados la mayor parte de la población de la ciudad, desde los más humildes campesinos hasta una especie de clase media integrada por comerciantes y artesanos , que hasta el año 494 a.C no tenían derechos políticos pero que a raíz de su protesta en el Monte Sacro lograrían que sus derechos fueran defendidos por los Tribunos de la Plebe. Cuarenta años después también conseguirían que  por primera vez las leyes estuvieran escritas y a la vista de todo el pueblo en las conocidas como Leyes de las Doce Tablas, y no como hasta entonces ocultas en la memoria de los patricios que las usaban en función de sus intereses. Aunque las grandes desigualdades sociales permanecerían durante toda la República y el Imperio , los plebeyos habían logrado una importante conquista social , con el reconocimiento de sus derechos políticos, pues su voto servía para elegir a los tribunos de la plebe que defendía sus intereses,   y jurídicos con unas leyes que eran iguales para todos (Imagen procedente de http://helenosylatinos.files.wordpress.com )
 
Los plebeyos amenazaron de nuevo con subir al Monte Sacro y dejar a Roma indefensa ante los enemigos, por lo que una vez más el Senado tuvo que ceder y envió a tres representantes a Atenas , para estudiar la labor del gran legislador ateniense Solón de Atenas (hacia 638-558 a.C), que había dado a Atenas todo un cuerpo de leyes que mejoraron las condiciones del pueblo. Cuando regresaron de nuevo a Roma  se eligió a un grupo de diez patricios, los "decemviros" o diez hombres, que dieron forma al primer texto legal escrito de Roma al que se daría el nombre de Ley de las Doce Tablas y constituiría la base del derecho de la ciudad durante los siglos siguientes. Fueron grabadas primero en madera y luego en bronce y expuestas al público en el Foro de Roma , aprendiéndolas de memoria los niños en la escuela para que conocieran sus derechos y obligaciones. Por desgracia su contenido no ha llegado hasta nosotros porque fueron destruidas, pero hay numerosas referencias a ellas tanto en la época de la República como del Imperio y sobre todo supuso una gran victoria para el pueblo, porque a partir de entonces la justicia ya no dependería de los caprichos de un rey, ni de los deseos de un dios transmitidos por la boca de un sacerdote,que recordemos que era un cargo que sólo podían ocupar los patricios,  ni de la voluntad de una minoría de privilegiados, sino que provendría de la ley que era para todos igual y que todos podían conocer porque estaba expuesta a la vista de todo el mundo. Así nos lo cuenta la escritora española Bárbara Pastor en su obra "Breve Historia de la antigua Roma" : "Ita ius esto", "así lo dice la ley", he aquí el principio de la mayor revolución social que podemos atribuir a los romanos. El derecho existe porque la ley así lo dice y tal como la ley está escrita y al alcance de todos; ésta ha sido la garantía y la victoria más sólida que ha logrado el ser humano a lo largo de la historia, en lo referente a los derechos humanos"
 
Los plebeyos no lograrían la igualdad tal y como la entendemos hoy, pero gracias a su lucha  conquistaron muchos derechos que de otra forma los patricios nunca les habrían cedido. Y al conocer un poco más su historia me pregunto si , salvando las evidentes diferencias de tiempo y sociedad, en cierto modo no podemos sentirnos identificados con ellos. Al igual que sucedía entonces nosotros  tenemos derecho de voto, pero nuestra influencia en las decisiones de gobierno es mínima, tenemos leyes que garantizan la igualdad, pero estas no suelen aplicarse con el mismo rigor en función de tu posición social, y al igual que sucedía entonces hoy muchas personas ven como su teórica libertad se esfuma en la nada cuando las deudas les convierten en esclavos virtuales de sus acreedores. Parece que a pesar del tiempo transcurrido ayer como hoy sólo la protesta sirve para defender los intereses de la plebe, es decir, de la mayoría de los ciudadanos, y tal vez haya que buscar un nuevo Monte Sacro para que esa voz sea escuchada . Como escribía el dramaturgo francés del siglo XIX Louis Emmanuel Duparty "Los reyes quieren ser absolutos; los nobles quieren ser independientes; los pueblos quieren ser felices."  y al poder nunca le ha preocupado demasiado esa felicidad.
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