lunes, 18 de marzo de 2013

GRANDES EXPLORADORES: MUNGO PARK EN BUSCA DE LAS FUENTES DEL NÍGER (SEGUNDA PARTE)

En la primera parte de este relato habíamos dejado al joven explorador escocés Mungo Park(1771-1806) viajando a África para cumplir con la misión que le había encomendado la African Association fundada por Joseph Banks (1743-1820), que también era presidente de la Royal Society, y que consistía en internarse en África Occidental para recorrer el río Níger y alcanzar la mítica ciudad de Tombuctú, que entonces creían depositaria de grandes riquezas. Mungo abandonaba Inglaterra en mayo de 1795 y un mes después ya estaba navegando por las aguas del río Gambia , siguiendo los pasos de otro explorador , Daniel Houghton (1741-17921, que había desaparecido tres años antes buscando los mismos objetivos que Park. Pero Park llegaría mucho más lejos que el desafortunado Houghton, que hallaría la muerte en el desierto según los testimonios que luego llegaron a Inglaterra. Después de remontar el río Gambia , Park se internó en el continente junto a un intérprete y un niño además de un caballo y dos mulas pero, como vimos , en su camino fueron hechos prisioneros por los moros que se llevaron al intérprete y al niño,probablemente para venderlos como esclavos, que era su actividad principal, mientras que Park quedó prisionero. Era la primavera de 1796 y después de varios meses retenido logró escapar y ya en solitario llegaba a la población de Segou, en el territorio de la actual Mali, donde por primera vez veía las aguas del río Níger. Fue atendido por un grupo de mujeres que le cobijaron , pero Mungo no tardó en retomar la marcha para tratar de llegar a Tombuctú, aunque las advertencias sobre la inestabilidad de la zona que podía hacer que de nuevo los moros le capturaran le hizo dar media vuelta.
 
Y fue en su camino de regreso cuando fue asaltado por un grupo de bandidos que le arrebataron lo poco que tenía , dejándole sólo el pantalón, las botas y su sombrero donde, por fortuna, se encontraban las hojas de  su diario donde se conservaban todos los datos del viaje, sus observaciones científicas y las descripciones de los lugares por los que había pasado. Pero allí estaba, sin caballos, sin comida, sin agua, a cientos de kilómetros del establecimiento europeo más próximo y veíamos como estaba a punto de abandonar toda esperanza y dejarse morir allí mismo . Recordemos sus palabras "Cuando se marcharon , me quedé un rato sentado, mirando a mí alrededor , aterrado y estupefacto. Me veía en el centro de una enorme sabana, en plena estacionó de las lluvias, desnudo y solo; rodeado de animales salvajes y de hombres aún más salvajes. Me hallaba a quinientas millas del asentamiento europeo más próximo. Fui consciente de todo ello a la vez, y confieso que el ánimo comenzó a fallarme. No tuve dudas de que mi destino iba a ser tumbarme allí mismo y dejarme morir".  Pero os decía ayer que en ocasiones las cosas pequeñas tienen una gran importancia en nuestras vidas y lo que parece insignificante es lo que nos da fuerzas para seguir adelante . Imaginad a nuestro joven explorador, allí solo y sin fuerzas para continuar, cuando de pronto sus ojos se posan en un pequeño musgo, tal vez una nueva especie que aún no había sido clasificada , y de pronto el espíritu científico se apoderó de Mungo que recuperó las fuerzas y las esperanzas
 
Un grabado que aparece incluido en el libro de Mungo Park  "Viajes a las regiones interiores de África"  que representa a la población de Kamalia donde en su camino de regreso a la costa Mungo tuvo que detenerse para reponerse de una enfermedad que estuvo muy cerca de causarle la muerte. Una extraordinaria aventura en la que llegó a quedarse sólo en medio de una tierra desconocida y rodeado de peligros y un pequeño musgo fue lo que le hizo reaccionar cuando casi había perdido toda esperanza. Park demostraba siempre una determinación inquebrantable , inasequible al desaliento (Imagen procedente de http://commons.wikimedia.org )
 
"En ese momento - escribiría después Mungo Park - por muy dolorosa que resultasen mis reflexiones , la extraordinaria belleza de un pequeño musgo naciente captó mi atención sin remedio. Lo cuento para ilustrar a qué insignificantes detalles puede recurrir la mente a la hora de hallar consuelo; porque, aunque la planta entera no era mayor que la última falange de uno de mis dedos , no pude contemplar la delicada forma de sus raíces, hojas y cápsula sin sentir admiración. " Tanto estos fragmentos del diario de Mungo Park como los demás que aparecen en la primera parte del relato y en esta segunda proceden del libro "La edad de los prodigios" del escritor británico Richard Holmes (1945) que me ha servido de guía para conocer la historia de Mungo Park. Pero volvamos a las reflexiones de Mungo Park, que de pronto recuperó las ganas de seguir luchando mientras seguía contemplando aquel humilde musgo "¿Puede ese Ser que plantó, regó y llevó a la perfección , en tan perdido rincón del mundo, algo que parece tan poco importante , no preocuparse por la situación y los sufrimientos de unos seres creados a su imagen y semejanza?¡Por supuesto que no!" y añade Mungo  "Pensamientos como este no permitieron que se adueñara de mí la desesperación . Me puse en pie y , sin tener en cuenta el hambre ni la fatiga, continué adelante, seguro de que pronto recibiría auxilio; y no me equivocaba" En efecto, poco después pudo unirse a unos pastores a los que acompañó en dirección al oeste, hacia el mar, el camino de regreso a casa, pasando un tiempo en la población de Kamalia, donde estuvo un tiempo debatiéndose entre la vida y la muerte por una enfermedad, pero finalmente  llegaría a Inglaterra en las Navidades de 1797, casi en el anonimato . Esta es la versión de Richard Holmes, aunque he encontrado diferencias con otras versiones como la que aparece en la biografía de Wikipedia, pero he decidido mantenerme fiel al relato del escritor británico que a su vez bebe en la obra del propio Park , "Viajes a las regiones interiores de África".
 
Pero no tardó en ser aclamado como un héroe después de que se conociera su descubrimiento del río Níger y las vicisitudes de su epopeya. Joseph Banks estaba emocionado con los logros de Park, y e una carta dirigida a un amigo, resumía así las aventuras de Mungo "Ha hecho descubrimientos de lo más interesante, ha penetrado África por el Gambia cerca de mil setecientos kilómetros en línea recta desde Cabo Verde, ha descubierto un río cuyo curso es de más de cuatrocientos ochenta kilómetros; es más largo que el Támesis a su paso por Londres (se refería al tramo del Níger que había descubierto Park) ; le robaron todas sus propiedades y prosiguió como un mendigo y en ocasiones ganaba algo con la venta de fetiches que podía fabricar fácilmente, pues eran fases del Corán escritas en árabe . El hambre y la sed las sufrió a menudo  y regresó a casa con buena salud" Pero lo que ahora quería Mungo, que ya sabemos que tenía un carácter reservado y callado, era retornar a Escocia . En 1799 publicaba el relato de su viaje en la ya mencionada "Viajes a las regiones interiores de África" y gracias a los beneficios obtenidos con ella, pues fue un gran éxito de ventas, pudo reunir el dinero suficiente para contraer matrimonio con el que había sido su amor de juventud, Allison Anderson (no encontré su fecha de nacimiento-1840), en agosto de aquel año de 1799. A partir de entonces parecía que los viajes y las aventuras iban a alejarse de su vida, se establece en la población escocesa de Peebles, capital de Peeblesshire (Condado de Peebles), donde iba a ejercer su profesión de médico rural durante los años siguientes, aunque añorando sus años de aventuras como reconocería a su amigo, el escritor escocés de novelas históricas Walter Scott (1771-1832), célebre por obras como "Ivanhoe", al que en una ocasión le diría Park "Prefiero África y sus horrores a llevar mucho tiempo esta vida cruzando a caballo brezales fríos ,desiertos y lúgubres  montañas".
 
Itinerario con los dos viajes realizados por Mungo Park,para que podáis seguir el relato de su exploración ,  en verde el realizado entre 1795 y 1797  y en rojo el de su último viaje entre 1805 y 1806, en el que descendió en compañía de los supervivientes de la expedición el curso del Níger hasta los rápidos de Bussa. Joseph Banks le llamaba su "Misionero de África" , aunque el espíritu de exploración descubrimiento que había guiado su primer viaje sería sustituido en su segundo viaje por los primeros intentos colonialistas del Imperio Británico, unos intentos que se irían intensificando a lo largo de todo el siglo XIX hasta convertir África en un pastel repartido entre las diferentes potencias europeas, particularmente Francia e Inglaterra (Imagen procedente de http://cdn.dipity.com )
 
Y parece que sus deseos iban a hacerse realidad cuando la Colonial Office del gobierno británico le encomienda entre 1803 y 1804 la organización de una nueva expedición a África , pero con muchos más recursos que la anterior de la African Association, porque  siguiendo un plan esbozado por Joseph Banks, era un intento de ocupar aquellas tierras al creciente Imperio Británico  "Si la empresa se resuelva satisfactoriamente - escribía Banks - el primer paso del gobierno debe ser asegurar el trono británico , ya sea por conquista o por tratados, toda la costa africana desde Arguin a Sierra Leona" aunque como el propio Banks añadía todo esto se hacía, según él y creo que lo pensaba sinceramente, en beneficio de los habitantes de aquellas regiones  pues el gobierno inglés "gobernaría a los negros algo más que suavemente y los haría mucho más felices de lo que son ahora bajo la tiranía de sus príncipes arbitrarios, convirtiéndolos a la religión cristiana y haciendo que disminuya la esclavitud de la humanidad " Escribe otro de los biógrafos actuales de Mungo Park , Anthony Sattin, que en aquel momento Joseph Banks había cambiado su forma de pensar con respecto al momento en que fundó la African Association, cuando el único objetivo era la exploración y el descubrimiento pero no la conquista. Ahora Inglaterra estaba en guerra con la Francia gobernada por el emperador Napoleón Bonaparte (1769-1821), y esta guerra no se disputaba sólo en Europa sino también en América y África. En este último continente la influencia francesa era cada vez mayor  en lo que hoy es Senegal y si Inglaterra no lo remediaba pronto controlaría también el río Níger y el acceso a Tombuctú y a las minas de oro.
 
A Mungo le ofrecieron ir acompañado por cuarenta y tres soldados , además de permitirle llevar a su cuñado, médico al igual que Park, Alexander Anderson  y al dibujante George Scott, además de cuatro mil libras que recibiría al regresar a Inglaterra después de la expedición. Aunque al frente de los soldados iría un joven oficial de veintidós años  llamado John Martyn, tanto Mungo Park como Alexander Anderson recibieron un rango militar, capitán y teniente respectivamente, para ser más respetados por los soldados. No sabemos exactamente que pensaría Mungo de la militarización de su expedición pero en todo caso encabezó la expedición que llegaba el 28 de marzo de 1805 a la isla de Gorée o isla de Gorea frente a las costas de la actual Senegal y que desde el siglo XVI era uno de los centros principales de la trata de esclavos desde donde se abastecía a Europa y América . No faltaba más de un mes y medio para que empezara la estación de las lluvias  y aun tardaron un mes para organizar la expedición al interior del continente, un camino que iniciaron el 27 de abril , justo cuando los cielos de África se abrieron sobre ellos y con la lluvia y el calor también las enfermedades a los que se unían los ataques de los bandidos y las fieras salvajes.  Poco a poco fueron quedando por el camino los jóvenes soldados que le acompañaban y también su dibujante Gordon Scott, mientras el propio Park se trataba con mercurio, un metal tóxico para nuestro organismo pero que entonces era un remedio muy empleado,  para tratar la disentería, aunque en todo momento trataba de ocultar sus dolencias al resto de miembros de la expedición para que no se desmoralizaran.
 
Fotografía de la Isla de Gorea, donde  arribó la segunda expedición de Mungo Park el 28 de marzo de 1805 y donde pasarían un mes hasta tener todo organizado y emprender el camino al interior del continente .Esta isla fue la puerta de salida de millones de hombres, mujeres y niños negros que convertidos en esclavos y hacinados en los barcos negreros eran embarcados rumbo a América principalmente y también de Europa, desde el siglo XVI y hasta el año 1848 cuando Francia abolió la esclavitud en esta isla, lo que significaba cerrar el principal mercado de esclavos de África La UNESCO lo convirtió en 1978 en Patrimonio de la Humanidad como recuerdo y homenaje al sufrimiento de tantos millones de personas anónimas que perdieron su libertad en esta isla. En un primer momento Mungo se había mostrado contrario a ir acompañado por cuarenta soldados y ser él mismo nombrado capitán , como escribía en una carta el primer ministro William Pitt(1759-1806) "Acabo de estar con el señor Park. Se muestra inclinado a intentar la expedición propuesta por la suma que le he mencionado. Parece que el señor Park piensa que podrá viajar con menos sospecha y, por lo tanto, con más efectividad, si solo va acompañado por dos o tres personas", aunque finalmente se impondrían las pretensiones de la Colonial Office que quería que aquella expedición fuese una avanzadilla para controlar la región antes de que la Francia de Napoleón Bonaparte pudiera dominar aquel territorio (Imagen procedente de http://patrimoniosdelahumanidad.com )
 
En una carta escrita el 1 de noviembre de 1805 , recogida por Richard Holmes en su obra, el capitán John Martyn describe a su amigo y también oficial Ensign Megan que había abandonado la expedición para regresar a Gorée, explica la situación de la expedición en aquel momento , cuando se hallaban a orillas del río Níger construyendo una goleta para recorrer sus aguas "Perdidos de enfermedad el señor Scott (se refiere al dibujante Gordon Scott), dos marineros, cuatro carpinteros y treinta y uno del Royal African Corps, lo que reduce nuestra cifra a siete, de los cuales el doctor Anderson y dos soldados son bastante inútiles. El capitán Park lleva encontrándose mal desde que abandonamos Gorée; yo fui uno de los primeros en caer enfermo, con fiebre intermitente" pero aún así estaban convencidos que lograrían su objetivo como explica el propio Martyn "El capitán Park ha hecho todas las investigaciones sobre el río Níger y, por lo que sabemos, no queda duda ninguna de que es el Congo. Esperamos llegar allí como mucho dentro de tres meses" Apenas tres días después en esta misma carta anunciaba la muerte de dos miembros más de la expedición, entre ellos el propio cuñado de Park, Alexander Anderson. Ya sólo quedaban cinco hombres con vida , pero además la pérdida de Anderson fue un duro golpe para Mungo Park que escribía "Solo diré que ninguno de los acontecimientos que han tenido lugar durante el viaje consiguió jamás enturbiar mi mente con tristeza o pesimismo hasta que deposité al señor Anderson en su tumba. Entonces me sentí como si, por segunda vez, me hubiesen dejado solo y sin amigos en las regiones salvajes de África" Venían a la mente de Mungo Park las escenas que hacía diez años había vivido cuando los bandidos le dejaron solo y abandonado en medio de África.
 
En aquel momento se encontraban en la población de Sansanding , al norte de Bamako, la actual capital de Mali, y desde allí escribiría Mungo sus últimas cartas. En una de ellas dirigida a los organizadores de la expedición, la Colonial Office, escribe "Voy a zarpar al este con la firme determinación de descubrir la desembocadura del Níger o perecer en el intento" y muestra de su inextinguible determinación concluye en esta misma carta "Seguiré perseverando y si no tengo éxito en el objetivo de mi viaje , por lo menos moriré en el Níger". Otra de las cartas iba dirigida a su esposa en Escocia a la que trata de tranquilizar y la promete estar de regreso pronto, aunque él mismo no tenía demasiada confianza en ello "Gozo de buena salud (ya sabemos que no era así). Las lluvias ya han cesado y ha comenzado la estación salubre, así que no hay peligro de enfermedad y todavía tengo fuerza suficiente como para protegerme de cualquier ultraje de la navegación río abajo hacia el mar" y añade estas palabras que llenarían de esperanza a su esposa "Pienso que no es improbable que que esté de regreso a Inglaterra antes de que recibas esto" Por último escribía a Joseph Banks donde le explica lo que se disponía a hacer a continuación, mostrando en sus palabras aquella presencia de ánimo y confianza en sus posibilidades que parecía que nada era capaz de apagar a pesar de que apenas quedaban cinco hombres vivos , incluido él mismo "Es mi intención - escribe a Banks - mantenerme en la parte central del río y hacer el mejor uso que pueda de los vientos y corrientes hasta que haya alcanzado la desembocadura de este curso misterioso". Serían las últimas noticias que tendríamos de la pluma de Mungo Park, que junto a sus compañeros se disponía ahora a descender el curso del Níger hasta su desembocadura para dibujar definitivamente su curso
 
Fotografía de una parte del Mungo Park Memorial en la localidad escocesa de Selkirk, muy próxima al lugar de nacimiento de Mungo Park. Para descender el curso del Níger desde Sansanding Park construyó, según nos cuenta Holmes "Una goleta de madera de doce metros  con los cascos de dos canoas que juntaron como pudieron. Era estrecha, apenas dos metros de eslora (ancho del barco), pero su escaso calado de treinta centímetros la hacía excelente para navegar  los rápidos. Construyó una pequeña cabina de popa , armó la cubierta con piel de buey, aparejó y surtió la embarcación para que pudiera sin paradas por el río y abasteció a sus hombres con quince mosquetes cada uno y abundante munición" Así pensaba recorrer los más de mil kilómetros que le separaban de la desembocadura , aunque ese dato él lo desconocía como tampoco conocía el recorrido del río, ya que era la primera vez que se intentaba navegar hasta el Golfo de Guinea.Los datos que tenemos de su expedición después de las últimas cartas que envió antes de zarpar de Sansanding hacia el 21 de noviembre de 1806 proceden de uno de sus guías árabes, Amadi, que se convertiría en el único superviviente de la expedición (Imagen procedente de http://gallery3.shippen.org.uk )  
 
 
Lo que sucedió a continuación no podemos saberlo con exactitud, porque procede de testimonios de los habitantes de la región, pero parece que los cinco hombres, Mungo Park, John Martyn y otros tres soldados, abandonaron Sansanding hacia el 21 de noviembre rumbo a Tombuctú , donde Mungo tenía la intención de desembarcar para comerciar y explorar la ciudad , pero como sucediera en su primer viaje la presencia de grupos tuaregs que podrían capturarlos le hizo desistir a Mungo de sus intenciones y decidió proseguir su viaje por el Níger . Richard  Holmes cree que Mungo se negó a pagar nuevos tributos a las tribus que controlaban el territorio por el que estaban pasando y eso despertó las iras de estos pueblos que comenzaron a perseguir y atacar a los cinco hombres que trataban de mantenerse alejados de las orillas , siempre en el centro del río, llegando a ser perseguidos hasta por ochenta canoas. Sea como fuere, parece que lograron llegar hasta los rápidos de Boussa, situados a unos ochocientos kilómetros de Tombuctú y a no más de quinientos kilómetros de la desembocadura del Níger en el Golfo de Guinea, en territorio de la actual Nigeria.  Y aquí recurro a la narración de Holmes  cuando nos cuenta como Mungo y sus cuatro compañeros cayeron en una emboscada en un desfiladero rocoso , donde había poca profundidad y era particularmente estrecho "Un testigo describió una batalla que duró todo un día , durante la cual Park arrojó todos sus objetos de valor por loa borda, con la esperanza o bien de aligerar el bote y salvar los rápidos, o bien de aplacar a los miembros de la tribu" Parece que a pesar de ello no lo logró, y todos los miembros de la expedición se encontraban heridos o muertos
 
Continúa Holmes "Park y Martyn se arrojaron al río. No se supo más de sus cuerpos. O se ahogaron o los mataron cuando llegaron a la costa o - lo que es una posibilidad fascinante - cayeron prisioneros y desaparecieron" ¿Murieron Park y Martyn en aquel momento o vivieron esclavizados por algún tiempo más? Durante años los rumores sobre la posible supervivencia de Park siguieron difundiéndose por Inglaterra  y seguía viva esta teoría cuando en 1815 se publica el "Diario de un segundo viaje" donde se relataba la parte conocida de la segunda expedición de Mungo Park. A pesar de los pocos años que vivió con su esposa , Allison Anderson, ya que se casaron en agosto de 1799 y Mungo había partido para África en su segundo viaje en 1805, tuvieron cuatro hijos, Thomas Park, Adam Park, Mungo Park y Alice Park. El mayor de ellos, Thomas Park, decidió en 1827 ir en busca de su padre para determinar que es lo que realmente había sucedido y si aún podría estar vivo en algún lugar de aquellas tierras salvajes. Era teniente de la Marina y en septiembre de 1827 escribía a su madre anunciándole lo que planeaba hacer cuando ya estaba en África y no podían convencerle para que no intentara aquella loca aventura "Mi queridísima madre - escribía Thomas - Tenía la esperanza de estar de vuelta antes de que te dieras cuenta de mi ausencia. Me he marchado con todo el temor a herir tus sentimientos. No te escribí, no fuera a ser que no estuvieras conforme. Cuenta, mi queridísima madre, con que volveré sano y salvo. Sabes que soy un tipo curioso y por tanto no temas por mí. Además ir es mi deber  - mi deber filial- y he de enaltecer el nombre de Park. Deberías más bien regocijarte de que me lo propusiera" y concluía la carta "Estaré de vuelta, como mucho, dentro de tres años, quizá de uno. Dios te bendiga , mi queridísima madre, y créeme que soy tu hijo más afecto y sumiso."
 
File:Richard Lemon Lander by William Brockedon.jpg
El explorador Richard Lemon Lander retratado por el pintor inglés William Borckedon(1787-1854) que completaría en 1830 el mapa del curso del río Níger desvelando definitivamente el misterio que envolvía al río , pues muchos creían que seguía su curso  hacia el este hasta unirse con el Nilo. Uno de los grandes misterios africanos ya había sido resuelto, pero otros muchos desafiaban aún a los exploradores europeos que a lo largo del siglo recorrerían África en todas direcciones, pero Mungo Park fue la primera gran personalidad de esta nueva época dorada de la exploración y se convertiría incluso en inspirador de poetas y pintores.(Imagen procedente de http://commons.wikimedia.org ) 
 
 
Podemos imaginar el efecto que aquellas palabras tuvieron que causar en Allison Anderson, como le recordarían la que hacía veinte años le había escrito su esposo Mungo Park antes de desaparecer siempre , y como los presagios más sombríos tuvieron que invadir su animo. Y sus temores eran fundados, porque nunca más se volvió a saber de Thomas Park, que, al igual que su padre, desapareció engullido por aquellas tierras que tanto amaban, tal vez víctima de la malaria , asesinado, atacado por una fiera o  después de una caída. Un par de años después, en 1830, el explorador inglés Richard Lemon Lander (1804-1834) completaba la exploración del Níger emprendida por Mungo Park desde los rápidos de Basso , donde habría fallecido Mungo, hasta el Delta del Níger en el Golfo de Guinea , pero al igual que  Mungo la pasión por la aventura y África le pudo y regresó de nuevo en 1832 encontrando la muerte en territorio de lo que hoy es Nigeria mientras remontaba la corriente del Níger después de ser alcanzado por una bala de mosquete disparada por una tribu hostil que encontraron en su camino .  En el Delta del Níger se erigió un monumento y junto a él una placa donde se podía leer esta inscripción "A Mungo Park, 1795, y a Richard Lander, 1830, que trazaron el curso del Níger, desde cerca de su origen hasta el mar. Ambos murieron en África por África"  Mungo Park no descubrió las fuentes del Níger aunque haya titulado así su historia en recuerdo de la otra gran aventura africana, la búsqueda de las Fuentes del Nilo, ni tampoco alcanzó su desembocadura, pero encarnó el espíritu de los grandes exploradores que se sucederían a lo largo de todo el siglo XIX y dibujarían el mapa interior de África, aunque, por desgracia, detrás de ellos les seguirían los intereses políticos imperialistas y colonialistas de las potencias europeas. Pero de ello no era responsable Mungo Park que creo que llegó a amar profundamente aquella tierra. Quiero despedirme de esta historia repitiendo la letra de aquella  canción que una noche de 1796 unas mujeres africanas le cantaron en una choza a orillas del Níger a aquel pobre hombre blanco, mostrando una compasión que muchos blancos no mostrarían nunca por ellos "Los vientos ululaban y la lluvia caía. El  pobre hombre blanco , débil y cansado, vino y se sentó bajo nuestro árbol. No tiene madre que le traiga leche; no tiene mujer que le muela el maíz. Compadezcámonos del pobre hombre blanco"
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