miércoles, 1 de agosto de 2012

LOS ZOOLÓGICOS HUMANOS Y LOS SALVAJES CIVILIZADOS

Cuando escribo estas palabras se están celebrando los trigésimos Juegos Olímpicos , los de Londres 2012 y los periódicos e informativos aparecen repletos de artículos y reportajes dedicados a esta competición y su historia. Uno de esos reportajes es el origen del artículo de hoy, un reportaje donde se hablaba de una vergonzosa competición organizada de forma paralela a los terceros Juegos Olímpicos celebrados en la ciudad norteamericana de Saint Louis en 1904 . En esta competición no participaban los mejores atletas de cada país porque no eran las marcas deportivas lo que justificaba su presencia en el estadio sino el pertenecer a una de las razas que entonces eran consideradas inferiores a la raza blanca, es decir, todas las demás razas según el pensamiento dominante en gran parte de Europa y Estados Unidos en aquel tiempo no tan alejado del nuestro. Pero no era la primera vez que se exhibía a seres humanos como si se tratara de animales mientras eran observados por los civilizados ciudadanos blancos con una mezcla de curiosidad, temor  y repulsión , pues hacía casi cuatro décadas que se venía realizando con gran éxito. Antes de viajar a Saint Louis creo que conozcamos el origen de esta triste historia.

La palabra Zoológico es, como tantas otras de nuestra lengua, de origen griego, compuesta por los términos griegos  "zoo" que significa "animal" y "logos" que puede traducirse por "estudio" por lo que Zoológico sería "estudio de animales". Desde la antigüedad son muchos los relatos que nos hablan de jardines en los que se reunían animales exóticos, pero para encontrarnos con el concepto moderno de casa de fieras o parque zoológico tenemos que irnos a la capital imperial de Viena, donde en 1752 se fundaba el Tiergarten Schönbrunn , construido junto al Palacio de Schönbrunn . La idea había partido del esposo de la emperatriz María Teresa de Austria (1717-1780), Francisco I (1708-1765), que encargó al jardinero holandés Adrian van Steckhoven (1705-1782) el diseño de lo que entonces se llamó Casa de Fieras . Se construyó un pabellón donde la familia imperial podía tomar el desayuno y a su alrededor se dispusieron jaulas donde se exhibían trece especies animales diferentes.  El Tiergarten Schönbrunn es , por ello, considerado el parque zoológico más antiguo del mundo aunque poco tiene que ver, afortunadamente con los más modernos zoológicos de nuestros días en los que se trata de recrear el hábitat de las distintas especies animales al tiempo que se realizan estudios científicos que ayudarán a conservar estas mismas especies pero en libertad mientras se trata de que las nuevas generaciones tengan un primer acercamiento a la vida natural aunque tenga que ser a través de un medio artificial.

File:View of the Zoological Gardens1835.jpg
Una escena del Jardín Zoológico de Regent´s Park  de Londres en 1835. Se convertiría en el más importante del mundo  y el primero en cobrar una entrada para financiarse. Inaugurado en 1828 en un primer momento sólo podían entrar los miembros de la Sociedad Zoológica de Londres, pero a partir de 1847 estaría abierto al publico en general y aún sigue en funcionamiento en nuestros días. En la actualidad hay más de un millar de lugares repartidos en todo el mundo donde se exhiben colecciones de animales convertidos ahora no tanto en un instrumento de exhibición de animales, que también, sino como un elemento clave para la conservación de muchas especies .(imagen procedente de http://commons.wikimedia.org )

Los edificios de la casa de fieras fueron obra del arquitecto francés  Jean-Nicolas Jadot(1710-1761) y abrió por primera vez sus puertas al público en 1779. El sucesor de Francisco I, el emperador José II (1741-1790) organizaría cacerías en África y América para traer animales a su Casa de Fieras y su creciente éxito llamaría la atención de la que entonces era la ciudad más importante de Europa, centro del poder político y financiero, Londres. En 1826 se fundaba en esta ciudad la Sociedad Zoológica de Londres  y sería  su tercer presidente, Henry Petty-Fitzmaurice, marqués de Lansdowne(1780-1863), quién consiguió del rey Jorge IV(1762-1830) un terreno en el parque real de Regent´s Park  para la construcción de un jardín zoológico que abriría sus puertas en 1828 convirtiéndose en el segundo zoológico más antiguo del mundo después del de Viena y el primero al que se llamó por la abreviatura de Zoo por sus visitantes . Sus fines eran también científicos, pues pretendían estudiar a los animales en un estado de relativa libertad . El sucesor de Jorge IV,  su hermano Guillermo IV(1765-1837), cedería a la nueva institución su colección de animales en 1831 y en 1847 abría sus puertas al publico a cambio del pago de una entrada para poder financiar el mantenimiento del Zoológico y en poco tiempo se convertiría en el zoológico más grande del mundo.

A estos dos primeros pioneros , los parques zoológicos de Viena y Londres, pronto se unirían otros muchos en ciudades de toda Europa y América , generando una demanda de animales que era alimentada por los cazadores que hallaban en África el  medio natural donde capturar con facilidad a aquellos animales que más atraían a los visitantes de los zoológicos, los leones, jirafas, cebras , hipopótamos, antílopes , rinocerontes, elefantes , chimpances, gorilas que aún hoy constituyen las estrellas indispensables de los zoológicos. Pero en Europa había antecedentes de otro tipo de zoológicos de naturaleza bien diferente en el Renacimiento, como el que poseía el cardenal Hipólito de Médicis(1511-1535), sobrino del papa León X (1475-1521) y primo del también papa Clemente VII (1478-1534), que gobernó la ciudad de Florencia y se jactaba de poseer una colección de personas de diferentes razas donde se hablaban más de veinte lenguas. Pero habría que esperar hasta el siglo XIX para que comience a exhibirse a personas ante el publico. Y el pionero de esta dudosa práctica fue Phineas Taylor Barnum (1810-1891), fundador del celebre circo estadounidense Ringling Brothers and Barnum & Bailey Circus y considerado el primer hombre en hacerse millonario a través del negocio del espectáculo, una carrera que había comenzado en 1834 en Nueva York con la creación de un espectáculo de variedades titulado Barnum's Grand Scientific and Musical Theater.

Cartel anunciador del espectáculo organizado por Phineas Taylor Barnum en el que se presentaba a Joice Heth no sólo como la mujer más anciana del mundo con unos increíbles 161 años  sino también como la niñera de George Washington, lo que iba a atraer a una gran cantidad de publico a su espectáculo aunque la autopsia realizada a Joice Heth después de su muerte demostraría que no tenía más de ochenta años y que, por supuesto, no podía ser la niñera de Washington. Barnum fue el primer gran empresario del espectáculo y también demostró en muchas ocasiones que para triunfar no tenía escrúpulos en engañar a su público o en utilizar a las personas como le sucedió a la pobre Joice Heth a la que utilizó durante los últimos años de su vida para enriquecerse ,aunque no llegaría a los extremos que vamos a ver más adelante  (imagen procedente de http://tejiendoelmundo.wordpress.com )

Una de las estrellas de este espectáculo , que estaba lleno de exageraciones y engaños que el público de entonces creía sin dudar, se encontraba la exhibición de la que Barnum decía que era la mujer más vieja del mundo, Joice Heth, una anciana esclava de raza negra  a la que atribuía una edad de 161 años de edad y afirmaba que había sido la niñera nada menos que de George Washington (1732-1799). Gracias a esta publicidad Barnum llegaba a ganar la nada despreciable suma de 1500 dólares semanales, una fortuna en aquel tiempo, y además comenzó a despegar la carrera de Barnum como magnate del espectáculo pero también tuvo que enfrentarse a las críticas y dudas publicadas por la prensa  sobre la verdadera edad de Heth. Barnum aseguró que esa era su edad y que cuando ella muriera se haría una autopsia para demostrarlo. Apenas dos años después  del comienzo del espectáculo Heth moría en 1836 y tras practicarle  la autopsia se demostraba que , como mucho, tenía ochenta años de edad, aunque Barnum protestó y dijo que se habían equivocado de cadáver. Finalmente, tiempo después, Barnum admitiría que todo había sido un engaño. No sería el único caso durante la primera mitad del siglo XIX de personas exhibidas para satisfacer la curiosidad y el morbo del público.

Otro caso celebre fue el de los siameses Chang Bunker y Eng Bunker(1811-1874) . Los siameses son hermanos gemelos que están unidos por alguna parte de su cuerpo  y en el caso de Chang y Eng estaban unidos por el hígado, el esternón y un cartílago aunque por lo demás eran por completo independientes. Nacidos en Siam, nombre de la actual Thailandia, sería esa procedencia lo que daría origen al término siamés para designar a las personas que nacían unidas. Viajaron a Estados Unidos para que los médicos estudiaran si era posible separarlos pero la operación se consideró demasiado peligrosa y permanecieron juntos, lo que no les impidió casarse con dos hermanas, Chang con Adelaide Yates con la que tendría diez hijos y Eng con  Sarah Anne Yates que le daría doce hijos. Se establecieron ,compraron tierras y prosperaron aunque Chang comenzó a beber perjudicando su salud. En 1874 , cuando estaban durmiendo , Chang murió y cuando su hermano se dio cuenta llamó a su familia que quiso separarlos, pues es lo que habían acordado si uno de los dos moría antes que el otro, pero Eng no quiso y poco después moría también. Pero lo que nos interesa en esta ocasión es que ellos también fueron exhibidos en publico en el espectáculo de Barnum.

En el centro vemos a los Chang y Eng Bunker escoltados por sus esposas, las hermanas Adelaide y Sarah Yates , y en la parte interior dos de los veintidós hijos que tuvieron entre los dos . También pasaron por el espectáculo de Barnum, que no perdía ninguna oportunidad de exhibir todo aquello que pudiera asombrar al publico desde los enanos y mujeres barbudas a cualquier otra deformidad, cuya contemplación no parecía despertar ningún dilema moral a sus espectadores (imagen procedente de http://ura-sevilla.blogspot.com )

Al igual que había hecho Cristóbal Colón (hacia 1447-1506) cuando trajo de América a algunos indios para que los contemplaran los Reyes Católicos, en los primeros años del siglo XIX fueron llevadas a Londres para ser exhibidas en publico dos esclavas negras de la etnia hotentote o Khoikhoi, nómadas que habitan las tierras que hoy ocupan Namibia ,Sudáfrica y Bostwana. La más celebre de las dos  sería expuesta a la vista del publico junto a otras curiosidades circenses como la mujer barbuda con el nombre artístico de "la Venus Hotentote" aunque su nombre en lengua afrikans era Saartjie Baartmann , Sarah Baartman para los británicos. Nacida en 1789, Sarah Baartman moriría durante una de sus exhibiciones en París en 1815 y su nombre caería en el olvido hasta que en 1994 el presidente sudafricano Nelson Mandela (1918), logró que Francia concediera el permiso para trasladar sus restos a su tierra natal, aunque no sucedería hasta el año 2002 , 213 años después de su muerte, cerrando una vergonzosa página del racismo colonial europeo . Eran casos aislados, pero a partir de 1870 iba a nacer un nuevo tipo de negocio, los zoos humanos.

Caricatura de Sarah Baartman, la llamada Venus Hotentote, nombre con el que era exhibida. Por su particular anatomía donde sobresalían sus labios y su voluminosidad de su cuerpo hizo que fuera presentada como el eslabón perdido entre el hombre y el mono. Fue traída a Europa desde Sudáfrica por su amo, el holandés Hendrick Caesar que pretendía hacer fortuna exhibiéndola por toda Europa. Tenía que simular un comportamiento salvaje y mostrar su cuerpo desnudo , primero en los carnavales y después también en los salones privados de los aristócratas que la observaban como si se tratara de un animal exótico o de un monstruo . Acabaría sus días en París donde fue prostituida , muriendo en 1815 víctima de una neumonía derivada de las enfermedades venéreas que la habían contagiado sus clientes. Nadie la veía como un ser humano y sobre su muerte cayó el silencio hasta que el presidente sudafricano Nelson Mandela recuperó su cuerpo para que fuera enterrado con dignidad en su tierra natal (imagen procedente de http://commons.wikimedia.org ) 

En 1859 el zoólogo francés Isidore Geoffroy Saint-Hilaire (1805-1861) fundaba el Jardín de Aclimatación de París cuya finalidad era crear el ambiente apropiado para aclimatar a especies vegetales y animales exóticos, permitiendo su introducción en Francia. Inaugurado por el emperador Napoleón III(1808-1873) en 1860, y en apenas seis años contaba ya con 110.000 animales, pero parece que esto no era suficiente para atraer el interés del publico y a sus dueños se les ocurrió una brillante idea, crear en 1877 un Zoo humano donde exhibir a individuos pertenecientes a aquellas razas que consideraban inferiores como las tribus africanas o los indios americanos. Aquí entra en escena el zoólogo y también director de circo, el alemán Carl Hagenbeck (1844-1913) . Durante gran parte de su juventud se había dedicado a organizar cacerías en África donde capturaba animales con los que luego surtía a los zoológicos de todo el mundo obteniendo importantes beneficios, pero en 1874 se le ocurre traer desde la isla de Samoa a nativos samoanos que son exhibidos junto a lapones procedentes del norte de Escandinavia  con un gran éxito lo que le animó dos años después a organizar una cacería en Sudan donde no sólo se cazarían animales sino también personas, capturando a once nubios que son exhibidos en una gira por las principales ciudades europeas.

Fotografía de un grupo de habitantes de India , exhibidos en el  Tierpak Hagenbeck , donde otros  muchos serían mostrados como un elemento más del zoo . Muchos de aquellos hombres, mujeres y niños no sobrevivirían a estas experiencias y morirían por enfermedades y los malos tratos recibidos , además del dolor por la humillación sufrida  que no podemos cuantificar pero que tuvieron que padecer  (imagen procedente de http://images.zeno.org )

También ordena traer a miembros de la etnia inuit, los esquimales, desde un asentamiento en el estado norteamericano de Illinois, exhibidas en el Tierpak Hagenbeck, el jardín zoológico de Hamburgo. Sería entonces cuando se creaba el Zoo Humano del  Jardín de Aclimatación en París donde se exhibirán los inuit y los nubios capturados por Hagenbeck. Pero había que alimentar el espectáculo y en 1881 organiza una nueva expedición a Tierra del Fuego en Chile donde captura a once indios fueguinos entre los que había hombres, mujeres y niños probablemente de la tribu   kawéskar, una tribu nómada que vivía entre la Patagonia y la Tierra del Fuego recorriendo sus canales en canoa . Exhibidos primero en París, en el Jardín de Aclimatación, recorrieron luego distintas ciudades de Alemania y Suiza como Berlín, Munich, Stuttgar o Nuremberg hasta que la muerte de seis de ellos y la mala salud de los demás obligó a suspender la gira y Hagenbeck los envió de regreso a Chile aunque durante el viaje aún moriría uno más y sólo llegaron con vida cuatro de los once que habían sido exhibidos en Europa. Un alto coste en vida y dignidad solo para distraer a los espectadores europeos.

Carl Hagenbeck, que se había dedicado a proveer a los zoos de Europa y Estados Unidos de animales procedentes de África,  se le ocurrió exhibir a personas salvajes , como él los definía, en su hábitat natural , sirviendo de inspiración al Jardín de Aclimatación de París para crear su Zoo humano (imagen procedente de http://jamieclubb.blogspot.com )

Cabría pensar que después de la tragedia que habían vivido los once indios fueguinos se cesara de exhibir a seres humanos, pero no fue así. El Jardín de Aclimatación seguiría activo hasta 1912 donde continúan exhibiéndose zulúes traídos de Sudáfrica, indios mapuches de Chile y Argentina, bosquimanos procedentes de Namibia, Zimbabue, Zambia, Sudáfrica o Angola, lapones de Escandinavia , indios Selknam de Tierra del Fuego entre muchos otros. Cuando se celebraba el centenario de la Revolución Francesa de 1789, aquella revolución que había tenido por lema la igualdad, la fraternidad y la libertad para todos los hombres,  se exhibió en la Exposición Universal organizada para conmemorar aquella fecha a un grupo de indios  Selknam de Tierra del Fuego que habían sido capturados por el empresario belga Maurice Maître  , que los llevó encadenados exhibiéndoles primero en París y luego por toda Europa. Este hecho sería denunciado por el misionero italiano José María Beauvoir (1850-1930) que tenía una misión en Tierra del Fuego y se encontraba en 1889 en París visitando la Exposición Universal de París . Beauvoir relataba como podían contemplarse a través de las rejas, igual que  los animales, presentándoles como caníbales y les daban de comer carne cruda de caballo mientras les mantenían sucios para que parecieran más salvajes. Después de ser exhibidos también en circos belgas, regresaron con vida  a su tierra sólo seis de los once.



File:Ota Benga 1904.jpg
Fotografía de Ota Benga(1883-1916) , un pigmeo procedente del Congo que fue exhibido en los Juegos Olímpicos de Saint Louis, presentándolo como un caníbal y para que tuviera un aspecto más temible le afilaron los dientes como podéis ver en  la fotografía. Después sería exhibido también en un zoológico del Bronx, en Nueva York , ocupando la jaula llamada Casa de los Monos. Sólo después de sus actuaciones le dejaban correr libremente por los jardines del zoológico . Finalmente, la presión de diferentes grupos en Estados Unidos logró que fuera liberado de este estado humillante e iba a ser devuelto a África, pero en ese momento estalló la I Guerra Mundial que detuvo el viaje de retorno y Benga entró en una profunda depresión y se suicidó en 1916 a los 32 años de edad  (imagen procedente de http://commons.wikimedia.org )  


Y así llegamos a los terceros Juegos Olímpicos de la era moderna en Saint Louis 1904, los juegos que serían recordados porque en ellos se comenzaron a entregar medallas de oro, plata y bronce a los tres primeros en cada competición y la inclusión del boxeo y la lucha libre como deportes olímpicos. Pero había otro motivo por el que serían recordados que poco tenía que ver con las marcas obtenidas por los atletas . Los Juegos Olímpicos se celebraron en el marco de la Exposición Universal de Saint Louis y a los organizadores no se les ocurrió mejor idea que celebrar unos juegos paralelos en los que participarían miembros de las razas consideradas inferiores. Esta vergonzosa competición se inauguró con un desfile bajo el lema Día Antropológico donde pudieron verse desfilar a pigmeos, indios sioux , patagones e incluso a personajes conocidos como el jefe apache Gerónimo(1829-1909) . Pierre de Coubertain (1863-1937), que había impulsado la refundación de los Juegos Olímpicos de la era moderna en Atenas en 1896, calificó aquel espectáculo de "bochornoso". El creador de esta idea fue el director de los juegos , James Edward Sullivan (1862-1914) que además invitó a grupos de científicos para que constataran la superioridad de la raza blanca sobre aquellos seres inferiores.

Fotografía tomada durante los Juegos Olímpicos de Saint Louis cuando se celebraron de forma paralela unas Jornadas Antropológicas donde se obligó a participar en pruebas atléticas a hombres procedentes de diferentes razas  que ni siquiera comprendían que estaban haciendo allí. Los organizadores pretendían demostrar que eran inferiores físicamente a la raza blanca, ya que intelectualmente ya se daba por comprobado. Una de las escenas más tristes y patéticas es cuando se dio la salida de una de las carreras y los participantes al escuchar el disparo de salida se quedaron paralizados o salieron huyendo de terror mientras los espectadores se burlaban de ellos (imagen procedente de http://www.taringa.net )


Por fortuna, este lastimoso espectáculo no se volvería a repetir en los Juegos Olímpicos, en 1912 cerraba el zoo humano del Jardín de Aclimatación y después de la Primera Guerra Mundial los zoos humanos pasaron a la historia, aunque no así, como sabemos , el racismo, el complejo de superioridad de la raza blanca sobre el resto de las razas, el auge de grupos racistas como el Ku Klux Klan en Estados Unidos, los progromos judíos en Rusia y el holocausto judío durante la Segunda Guerra Mundial. Millones de seres humanos han sufrido, han padecido humillaciones y han muerto a causa de de este racismo del que los Zoos humanos son uno más de los vergonzosos recuerdos de un pasado donde el progreso científico no iba parejo al progreso ético y moral de la humanidad. La mejor forma de terminar este artículo es con la frase que encontré en la información que me ha hecho escribir este artículo sobre un tema que hasta ahora me era desconocido. Es del escritor Mark Twain  que haciendo referencia a los Juegos Olímpicos de Saint Louise y sus olimpiadas antropológicas escribió "Hay muchas cosas cómicas en el mundo, entre ellas la creencia del hombre blanco de que es menos salvaje que esos otros a los que él llama salvajes". Ese hombre blanco son los salvajes civilizados del título de este artículo. Años después de las Olimpiadas de Saint Louis, el atleta norteamericano de raza negra Jesse Owens (1913-1980) obtendría las medallas de oro en cien metros lisos, doscientos metros lisos, salto  de altura y relevo 4 x 100 convirtiéndose en el gran triunfador de los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 ante la mirada de Hitler . El mito de la superioridad de la raza blanca llegaba a su fin , aunque aún causaría demasiadas muertes. Recordemos siempre que no hay razas ni colores, sólo seres humanos que compartimos nuestro único hogar , la Tierra. Las verdades más importantes son a veces así de sencillas pero tan difíciles de entender por algunos.

Años después de la ignominia de los Juegos Olímpicos de Saint Louis, Jesse Owens, sobre estas líneas su fotografía, ganaría cuatro medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 y además ante uno de los mayores símbolos del racismo, Adolf Hitler. Era imposible reparar el sufrimiento de tantas personas que fueron humilladas , esclavizadas y tratadas como animales o incluso aún peor , pero en cierta forma las victorias de Owens fueron una especie de justicia reparadora. Como escribe la  poetisa y ensayista canadiense Margaret Atwood (1939) "Espero que las personas finalmente se den cuenta de que solo hay una raza – la raza humana-y que todos somos miembros de ella" Quiero pensar que hemos avanzado mucho desde la época de los Zoos Humanos y las cámaras de gas y estamos dejando de ser "salvajes civilizados" (imagen procedente de http://www.biografiasyvidas.com ) 

Famosos