sábado, 30 de junio de 2012

RECUPERANDO AL HOMBRE COMO MEDIDA DE TODAS LAS COSAS

Si acudimos al Diccionario de la Lengua Española para encontrar el significado de la palabra humanismo encontramos tres definiciones. En la primnera de ellas se dice que es el cultivo y conocimiento de las letras humanas, en la segunda se describe como un movimiento intelectual de los siglos XV y XVI  al que conocemos como Renacimiento con el que se intentó recuperar los valores propios de la cultura griera y romana en particular en su visión del ser humano y en la última de las acepciones encontramos esta definición "Doctrina o actitud vital basada en una concepción integradora de los valores humanos". Permitidme un momento que viajemos a la Grecia del siglo V a. C, el siglo de oro ateniense, cuando la democracia se ha impuesto en la principal ciudad o polis griega, Atenas, con una de las personalidades políticas más atrayentes de la Antigüedad, Pericles (495-429 a. C), que no sólo convirtió a su ciudad en la más importante política y militarmente de su tiempo sino que además favoreció el desarrollo del arte,la literatura y la arquitectura  legando a la historia el edificio que hoy podría decirse que es el símbolo de la cultura grecolatina, el Partenón de la Acrópolis de Atenas.  En el siglo V a. C vivieron filósofos como Sócrates (470-399 a.C), escultores como Fidias (490-431 a.C) o poetas y dramaturgos como Eurípides (480-406 a.C) por citar sólo tres ejemplos de una pléyade de grandes personalidades de la cultura.

Entre ellos se encontraba un orador y retórico llamado Protágoras (hacia 485-411 a.C)  que según el filósofo Platón (hacia 427-347 a.C) fue el pionero del sofismo, una palabra que procede del griego sophia y significa "sabiduría". Ser sofista significaba poseer un conocimiento profundo de una determinada materia, lo que hoy llamaríamos un técnico y que ponían ese conocimiento al servicio de los demás. Hasta aquí no se diferenciaban demasiado de los filósofos, pero había un matiz importante, los sofistas ofrecían ese conocimiento a cambio de un precio , es decir, vendían su sabiduria, algo que para nosotros es lo más natural del mundo pero que a los sabios de la Grecia Clásica les sacaba de quicio y les dedicaban duras palabras como estas del filósofo Jenofonte (431- 354 a.C) "Son llamados sofistas unos hombres que se prostituyen y que por dinero venden su propia sabiduría a quien se la pide: ellos hablan para engañar  y escriben por la ganancia  y no ayudan a nadie en nada". Para que os hagáis una idea un sofista de entonces sería un abogado o un político de éxito en nuestros días, ya que eran capaces de defender con todo un arsenal de argumentos un determinado razonamiento e instantes después atacar ese mismo razonamiento con otros argumentos no menos sólidos, es decir, lo que un sofista tenía claro es que la única verdad es que no existe la verdad, al menos eso es lo que ellos pensaban.

Diógenes Laercio(se cree que vivió durante  el siglo III d. C) nos dejó una obra titulada "Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres " que es una fuente indispensable para conocer la vida de los filósofos griegos. Sobre Protágoras, en la fotografía superior un busto del filósofo, nos cuenta que nació en una familia pobre y que durante su juventud trató de ganarse la vida transportando mercancías . Al comprobar el ingenio con el que el joven se había buscado ganarse la vida ,el filósofo Demócrito ,que vivía en su misma ciudad, Abdera, le propuso que se inscribiera en la escuela que él dirigía. Se convertiría en un orador famoso y en el primero en vender sus servicios y su conocimiento a otros que buscaban beneficiarse de ellos. Tal sería su éxito que Platón escribe en una de sus obras "Yo conozco a un hombre, Protágoras, que él sólo ha ganado con su ciencia más dinero del que ha ganado Fidias con sus bellas obras y otros diez escultores juntos " Su vida no tuvo un buen final , ya que ,al igual que Sócrates, fue acusado de impiedad y codenado a muerte. Protágoras huyó a Sicilia, pero mientras navegaba perseguido por embarcaciones atenienses, su barco naufragó y murio ahogado mientras sus obras eran destruidas pasto de las llamas (imagen procedente de http://philosophiaescolar.blogspot.com

Protágoras inició esta costumbre de pagar por los conocimientos que proporcionaba,  algo que , para algunos como otro sofistas ya de la época del Imperio Romano, Filostrato(hacia 160-249 d.C) no era reprochable "ya que todos tomamos más en serio lo que nos cuesta que lo que es gratuito". Pero lo que hoy me interesa de Protágoras no es tanto su faceta como representante del sofismo como una frase en la que se concentra su pensamiento filosófico "El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son , por lo que son, y de las que no son , por lo que no son" con la que Protágoras quería afirmar que es el hombre el que establece lo que es bueno y lo que es malo, lo que para muchos sentaba los cimientos del relativismo moral pues no habría verdades eternas ni valores morales incuestionables ya que si yo considero , por ejemplo, que robar es bueno, para mi lo sería aunque los demás pensasen lo contrario, sin embargo otros , entre los que me encuentro, pensamos que Protágoras no se referia al hombre como individuo sino a la humanidad, y que lo que quería decir es que el hombre es el centro , la piedra angular de la sociedad y que cualquier camino que emprenda la sociedad tiene que tener en cuenta esta realidad.

A lo largo de la historia son constantes los ejemplos de los nefastos resultados de poner a las doctrinas religiosas o los sistemas políticos por encima de la realidad humana, por encima de la sociedad. Si el cristianismo, el islamismo  y el feudalismo medieval establecieron una sociedad gobernada por el temor al castigo y sometida a las arbitrariedades de los nobles, donde la mayoría de los miembros de aquellas sociedades estaban   condenados a llevar una vida de servidumbre y sin posibilidad de cambiar la realidad en la que nacían, en un sistema que recuerda al inamovible de las castas indias, con todas las excepciones que admite una generalización como la que estoy haciendo, en el siglo XV y XVI el hombre parecía recuperar su posición como elemento principal del pensamiento . Esta época fue conocida como  el Renacimiento, se valoraba la vida en el presente en detrimento de la vida en el más allá, algo que había sido utilizado para difundir durante siglos la idea de que la actitud de resignación ante el estado de cosas vigente era la mejor forma de asegurarse la salvación en el reino de los cielos, algo muy conveniente para aquellos que detentaban el poder y se  hallaban en la cumbre de la pirámide social de su época, reyes, nobles, caballeros y religiosos.no estoy criticando a la religión sino al uso que de ella realizaban los poderosos como instrumento de control.

Durante la mayor parte del siglo XIX los niños realizaban similiares jornadas agotadoras que los adultos , como muy bien reflejaban las novelas del escritor inglés Charles Dickens que retrataban las grandes desigualdades de la sociedad más rica y evolucionada de aquella época, la del Imperio Británico . La educación pública y obligatoria, la sanidad universal, las pensiones de jubilación, las vacaciones fueron conquistas sociales, que no privilegios, dirigidas a reducir la desigualdad entre ricos y pobres y crear sociedades más justas , desarrollando las condiciones necesarias para que los ciudadanos pudieran desarrollar sus vidas  en libertad y dispusieran de los medios para llevar vidas  más plenas (imagen procedente de http://trabajosdesocialesairen.blogspot.com )    

Durante el siglo XVIII  los pensadores de la Ilustración y los enciclopedistas impulsaron el desarrollo de la ciencia que permitía al hombre liberarse de muchas de las cadenas forjadas por la superstición y la ignorancia que predominaba en los siglos pasados y de la que se derivó una mayor preocupación por la educación de la sociedad como instrumento para hacer al hombre más libre y consciente de sí mismo  y de la que nacerían la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano durante la Revolución Francesa, y documentos garantes del derecho a la libertad y a la felicidad de los ciudadanos como la Declaración de Independencia de Estados Unidos y su Constitución . Pero en este mismo siglo daba sus primeros pasos  la Revolución Industrial que volvía a desplazar al hombrre del centro de las preocupaciones sociales para sustituirlo por la economía. Nacía el capitalismo y también una nueva servidumbre, la de los obreros , que siendo hombres libres en realidad apenas se diferenciaban en nada de los antiguos siervos medievales.

Durante casi dos siglos se estableció la lucha entre el poder económico de los grandes industriales y la clase obrera que trabajaba en las fábricas en condiciones penosas, con sueldos miserables, jornadas agotadoras , sin coberturas sociales ni defensa ante los abusos de los patronos . Gracias a los esfuerzos de los sindicatos y de nuevos movimientos políticos e intelectuales que se oponían al trato injusto recibido  y consiguieron limitar primero y prohibir después el trabajo de los niños, establecer jornadas laborales que permitieran a los trabajadores tener una vida propia, pagar salarios suficientes para llevar una vida digna, fijar periodos de vacaciones y un descanso semanal obligatorio . Mucho más tarde, ya en el siglo XX, sobre todo a partir de la Segunda Guerra Mundial, se pusieron las bases del estado de bienestar con protección sanitaria para  toda la población, educación universal y gratuita, de la que por cierto, el pionero en instaurarla fue Protágoras, y pensiones para los trabajadores cuando llegaban al final de su vida laboral entre otras ayudas sociales que demostraban que la principal preocupación de los gobiernos y sociedades de aquel tiempo era el hombre .

El sociólogo y filósofo austríaco y luego nacionalizado británico Karl Raimund Popper (1902-1994), escribía en los años cincuenta del siglo XX sobre el Estado de bienestar "En ningún otro momento, y en ninguna parte, han sido los hombres más respetados, como hombres, que en nuestra sociedad. Nunca antes los Derechos Humanos y la dignidad humana, han sido tan respetados y nunca antes han habido tantos dispuestos a hacer sacrificios por otros, especialmente por aquellos menos afortunados que ellos". Era consciente que aún había muchas cosas que corregir " El poder todavía corrompe, incluso en nuestro mundo. Empleados públicos todavía se comportan a veces como amos descorteses. Todavía abundan dictadores de bolsillo... pero todo eso no se debe tanto a falta de buenas intenciones como a la falta de habilidad e incompetencia" pero el balance era muy positivo y añadía ."Nuestro mundo libre ha casi, si no completamente, eliminado los grandes males que han con anterioridad asediado la vida social de los hombres"  Creo que si viviera en el mundo actual sería mucho más crítico con los retrocesos que se están produciendo en ese estado del bienestar que, en lugar de tratar de extenderlo a todo el mundo, se trata de reducir hasta casi su eliminación (imagen procedente de http://www.biografiasyvidas.com )

Pero durante durante los últimos treinta años y muy particularmente durante la última década de nuevo el hombre ha sido desplazado por algo que parece inundarlo todo, que se ha convertido en la filosofía de nuestro tiempo, en la respuesta a todas las preguntas , en la perspectiva desde la que se juzga todo lo que sucede, la que determina las decisiones políticas y la organización de la sociedad, a la que incluso se subordinan todos aquellos valores que durante años pensamos que eran irrenunciables porque favorecían la libertad del ser humano. Si, había un nuevo rey de la sociedad, la economía , una aristocracia, los grandes grupos financieros y empresariales ,una nueva casta sacerdotal, los economistas,  y una nueva moral donde ya no se persigue el bienestar y la felicidad de la población , objetivo de las antiguas constituciones surgidas de la independencia de Estados Unidos o de la Revolución Francesa, sino incrementar los beneficios y maximizar la rentabilidad. Si Protágoras decía que "el hombre es la medida de todas las cosas" , los nuevos Protágoras de nuestro tiempo , los economistas, sustituyen al hombre por el dinero como la medida de todas las cosas.

En los periódicos, en las tertulias de la radio, en los informativos de televisión  apenas se deja espacio para otras noticias y opiniones que no estén presididas por la economía y los economistas, a los que se les pregunta sobre cualquier aspecto de la sociedad aunque nada tenga que ver con la materia sobre la que son , presuntamente, expertos. Y digo presuntamente porque la crisis mundial que estamos viviendo durante los últimos años no fue pronosticada por estos sabios de la economía que nos explican los acontecimientos cuando estos ya han tenido lugar. Y el problema de medir todo en terminos económicos es que nos olvidamos que la realidad es mucho más que las cifras de déficit, la balanza comercial, la inflación, la prima de riesgo, los índices bursátiles o los costes de producción, se olvidan de las personas que componen la sociedad, de los seres humanos que padecen cada día la realidad, una realidad cada vez más injusta en las que se ensancha el abismo que separa a la minoría favorecida del resto de una sociedad que se empobrece dia tras dia al tiempo que también lo hacen sus derechos y libertades y que además tiene que escuchar como los responsables de haberla conducido a esa situación son los mismos que ahora culpan a estas sociedades de haber vivido  por encima de sus posibilidades y la exigen cada vez más sacrificios.

El italiano Mario Draghi(1947), actual presidente del Banco Central Europeo, la institución a la que se va a ceder la soberanía económica de las economías europeas y que establecerá las medidas que deberán adoptar. No sólo se estableceran estas políticas siguiendo únicamente criterios económicos sino que los gobiernos elegidos por los ciudadanos no serán más que ejecutores de unas medidas impuestas por órganos en cuya elección los ciudadanos no intervienen, lo que es en realidad una perversión del espíritu de la democracia  (imagen procedente de http://noticiasbancarias.com )

¿Es posible decir a personas que trabajan honradamente por un salario con el que tratan de vivir y comprar una vivienda con la que se endeudaban para toda la vida que viven por encima de sus posibilidades? Entonces ¿qué deberíamos decir de los grandes empresarios, de los industriales, de los financieros a los que no les tiembla el pulso para enviar a la calle a miles de trabajadores para aumentar el beneficio de sus empresas y afirmaban que estos empleados que cobraban decenas e incluso cientos de veces menos que esos empresarios , ganaban "sueldos que no eran competitivos"?¿Cien mil euros al año , por decir una cifra, es competitivo, y mil no lo es ?¿la persona que ganaba mil euros es la culpable de la crisis? Pero además este imperio de la economía , en el sentido que a la palabra imperio da el Diccionario de la Real Academia como "acción de mandar" pues la economía parece mandar en todos los aspectos de nuestra sociedad, tiene otro efecto perverso, crear la idea de que es la economía la que tiene que determinar la política . La esencia de la democracia es el gobierno del pueblo, de los ciudadanos que delegan esa autoridad en sus representantes elegidos en elecciones libres, pero teniendo siempre presente que la legitimidad de esos gobernantes nace y termina en el pueblo que les ha elegido.

Sin embargo, ahora estamos muy cerca de delegar el poder de los gobiernos en instituciones  como el Banco Central Europeo o el Consejo de Europa, organismos de la Unión Europea al que los ciudadanos no han elegido directamente y que son fruto de acuerdo establecidos por los gobiernos entre sí sin consultarnos aunque las decisiones que toman nos afectan a nuestra realidad cotidiana. Y a su vez estas instituciones están influenciadas y determinadas  en sus decisiones por grupos financieros , por especuladores bursátiles, por grupos de inversión a los que es dificil poner rostro y nombre pero que parecen dictar las actuaciones de nuestros representantes que parecen reconocer que su poder ya no emana del pueblo que les eligió , sino del poder económico que se vale de la política del miedo, miedo a perder el puesto de trabajo, a no tener pensiones, a que le quiten la educació o la sadidad gratuita,    para conseguir que los ciudadanos renuncien a todo por lo que las generaciones pasadas habían luchado . ¿Quién recuerda ya que la obligación de un gobierno era establecer las condiciones para que su pueblo pudiera tener acceso a la felicidad? Hoy esas palabras son consideradas ingenuidades trasnochadas  y , sin embargo, ¿pensáis que hay algo más importante que el bienestar de las personas que forman una sociedad?¿es más importante la economía que la libertad, que disponer de tiempo para vivir, para crecer como personas?¿qué es bueno sacrificar esa vida irrepetible , ese tiempo que no podremos recuperar, para que una empresa crezca un poco más?

Quizás estoy pecando de ingenuo, quizás el que está trasnochado sea yo y mi forma de pensar , la que considera al  ser humano como la clave de la sociedad y la medida de todas las cosas  y que cree que el único camino es aquel que conduce a crear las condiciones para la felicidad que pasan por la igualdad y la justicia como pasos previos para lograrla, quizás estoy equivocado al pensar que siempre será más importante defender la liberdad y el bienestar de los seres humanos que el mantenimiento de un sistema económico . Lo que aquí he expresado no es más que mi pensamiento, pero no un pensamiento nacido de la nada sino apoyado en tantas otras personas que a lo largo de la historia de la humanidad se han preocupado por mejorar sus sociedades enfrentándose a los que en cada tiempo han tratado de arrebatar la libertad y limitar el bienestar de esas sociedades en beneficio propio. Creo que ahora más que nunca es el tiempo de recuperar el humanismo , de recuperar la preocupación por las personas, por su bienestar, por su libertad porque si somos incapaces de crear una sociedad justa, libre y donde las personas puedan evolucionar y tener la posibilidad de conocer la feliciad ¿de qué sirve todo lo demás? Como decía el gran novelista ruso Fedor Dostoyevski "quién ama a los hombres ama también su alegría " y nuestros gobernantes aman a los hombres ¿o no?
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