jueves, 31 de mayo de 2012

TIEMPO DE CRISIS Y TIEMPO DE ESPERANZA

Hace unos días leía unas palabras del escritor colombiano Álvaro Mutis (1923) donde expresaba los sentimientos que le invadían cuando se colocaba frente a alguno de sus textos  "Escribo sin plan alguno, sin constancia alguna, y venciendo una pereza abrumadora. Cuando releo , lo que escribo me produce náuseas y tengo que dejarlo. Me invade un gran escepticismo, un avieso sentido de inutilidad y vanidad de toda palabra escrita" En ocasiones te invade el pensamiento de que lo que escribes es inútil, el tiempo lo borrará y no dejará ninguna huella ni tampoco tendrá fuerza para cambiar la realidad que te rodea y si eso es así ¿por qué seguir escribiendo?¿con qué objetivo, con que propósito? Sin embargo, hay que seguir escribiendo, pintando, investigando, creando aunque parezca fútil, quizás todo ello tiene un sentido que se nos escapa y en esa incertidumbre radica la esperanza. La angustia, la incertidumbre y la esperanza son tres elementos que acompañan no sólo a un creador del talento de Álvaro Mutis sino a todas las personas  e igual que a ellas a las sociedades y si un escritor, aunque se sienta escéptico ante su propia obra ,continúa escribiendo llevado de la mano por la esperanza de que algunas de esas letras perduren en el tiempo y tengan algún valor para alguien, así las sociedades tienen la capacidad de hallar soluciones cuando todas las puertas parecen cerradas.

Muchas de las personas que tienen la paciencia y amabilidad de leerme lo hacen desde las naciones hermanas del continente americano y sabiendo los difíciles momentos que han tenido que atravesar a lo largo de su historia imagino que los problemas que ahora ahogan a la Unión Europea les pueden parecer irreales ¿cómo la rica Europa tiembla como no lo había hecho desde el final de la Segunda Guerra Mundial?¿el miedo que atenaza ahora a algunas de nuestras sociedades son reales, es tan mala la situación?Cuando acudes a la búsqueda de una cita que apoye un argumento es casi seguro que la encontrarás y también la hallarás cuando busques otra que sostenga otro argumento opuesto al primero y así me ha sucedido al sumergirme en el mar de citas que aparecen en libros y en las páginas de Internet para encontrar la adecuada para comenzar este artículo. Trataba de hallar una sobre el silencio, algo que yo mismo valoro y necesito, pues me parece muy difícil leer, escribir o reflexionar rodeado de ruido, ese ruido que en nuestra vida actual parece estar siempre presente , como si temiéramos a ese otro sonido que es el del silencio, donde nacen las preguntas y surgen los pensamientos que nos ponen un espejo delante de nuestro rostro. En ese sentido no puedo sino unirme al celebre proverbio hindú que reza "Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio."

Fotografía de una vivienda de Madrid en un barrio obrero a comienzos del siglo XX, donde era habitual que toda la familia compartiera no ya la misma casa sino la única habitación con la que esta contaba, pero una imagen que durante todo el siglo XIX se repetía en las diferentes sociedades europeas y americanas a medida que se iban incorporando a los cambios de la Revolución Industrial . A  pesar de que hombres, mujeres e incluso los niños trabajaban en las fábricas  durante jornadas que podían superar incluso las catorce horas los sueldos apenas llegaban para alimentarse y sobrevivir en barrios que hoy consideraríamos como chabolistas o favelas. Llevaría casi dos siglos superar la crisis social de la transición entre el Antiguo Régimen y el nuevo mundo surgido de la industrialización. Ahora nos hallamos en el umbral  de un nuevo cambio y es preciso mirar atrás para no repetir errores pero también modificar nuestro pensamiento y la manera en que enfocamos la realidad para contemplarla con ojos nuevos , sino , únicamente seguiremos poniendo parches y vigas para apoyar a un edificio que se derrumba y es incapaz de adaptarse a un mundo completamente diferente al de hace doscientos años e incluso al de apenas hace cincuenta años. (imagen procedente de http://urbancidades.wordpress.com )

 Permanecer en silencio también es un recurso del hombre prudente, de aquel que prefiere observar la situación antes de precipitarse y pronunciar palabras de las que luego podría arrepentirse. En este otro sentido William Shakespeare lo expresaba con belleza y acierto "Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras". La palabra es compromiso y si no estás dispuesto a aceptar ese compromiso o si temes traicionarlo , mejor no digas nada , pues es lo más honesto con uno mismo y con los demás.Pero en esta ocasión no es  ninguno de estos significados de silencio los que me interesan, sino la necesidad de romper el silencio, de alzar la voz para hacerse oír , porque hay circunstancias en la vida de una persona o de una sociedad en las que el silencio equivale a resignación, a aceptar un destino injusto, una situación de opresión, de engaño o manipulación, y ese silencio es perverso,dañino para nosotros mismos  y así lo reconocía  Martin Luther King en uno de sus discursos  durante la década de los sesenta del siglo pasado "Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos". Cuando la voz no se alza contra situaciones injustas, cuando calla ante la violencia sobre el más débil, cuando no denuncia la falta de escrúpulos, el abuso, la avaricia, la mentira , ese silencio no contiene ninguna virtud, sólo miedo y resignación. Es inconcebible una democracia en silencio, donde no existan debates, intercambio de opiniones , contraste de pareceres, denuncias,asunción de responsabilidades, críticas, todo ello forma parte del juego democrático inventado en Grecia, aquellas polis griegas cuna de grandes oradores y de la propia democracia.

En el Mentidero trato de evitar comentar las situaciones por las que atraviesa el país donde vivo, España, y si lo hago intento siempre que sea con una visión más amplia , extendiéndose a toda Europa y al mundo en general, porque hoy todo esta interconectado, la realidad no responde a una sola perspectiva y no es posible hablar de la realidad de una nación sin ponerla en el contexto de un marco más amplio, pero es difícil mantenerse al margen cuando durante días, semanas y meses llegan a tus oídos noticias recurrentes sobre el incremento del desempleo, que en mi país, España, alcanza casi los seis millones de personas, la reducción de los presupuestos de sanidad, de educación, de investigación y desarrollo, de programas medioambientales, de cooperación internacional. Cuando conoces a amigos que lo están pasando mal porque nadie en su familia trabaja, cuando se ofrecen empleos con jornadas agotadoras y sueldos miserables que no cubren las necesidades mínimas de una familia, cuando los comercios que te habían acompañado durante toda la vida, esas tiendas de barrio donde el tendero y el cliente mantienen una relación más parecida a la de dos amigos que a una relación comercial , cierran uno detrás de otro dejando las calles huérfanas de escaparates, cuando el clima general de la sociedad es de desesperanza, es muy difícil no escuchar el rumor de indignación que va creciendo en el seno de la sociedad mientras comprueba como sus líderes políticos y financieros no son capaces de ofrecer respuestas a los retos de los nuevos tiempos y se aferra a los principios que nos han gobernado durante los dos últimos siglos sin percatarse que el mundo del siglo XXI nada tiene que ver con el nacido en la Revolución Industrial a finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX.

Fotografía de la reciente cumbre del G-8 del pasado celebrada en este mismo mes de mayo, una más de las múltiples reuniones de los últimos años donde  se dan vueltas a los mismos conceptos , ciegos a cualquier idea innovadora. Nadie quiere iniciar el cambio porque cada uno protege sus propios intereses, y en particular los intereses electorales. Todas las medidas van dirigidas a conservar no a transformar , mientras que la ciencia y la tecnología nos muestran un mundo nuevo que está muy cerca de llegar a hacerse realidad al tiempo que las transformaciones del clima antes o después nos enfrentarán a la necesidad ineludible de cambiar la forma en que vivimos.   Escribía el poeta mexicano Octavio Paz que "Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo.... del miedo al cambio", los políticos más peligrosos son los que no sólo temen al cambio, sino que no se dan cuenta que ese es el único camino para afrontar el futuro . Faltan ideas y falta imaginación, sobra mediocridad en nuestros líderes (imagen procedente de http://noticias.terra.es )

En 2008 comenzaba la crisis de las tristemente celebres Hipotecas Subprime, de las que ya he hablado en más de una ocasión en el Mentidero, y ese fue el punto de partida que descubrió a la mayoría de los ciudadanos que no teníamos conocimientos de economía como funcionaban aquellos grandes grupos financieros a los que confiábamos nuestros pequeños ahorros y a los que solicitábamos créditos pensando que se trataba de empresas que buscaban un beneficio, como es natural, pero que también se preocupaban por sus clientes. Podríamos calificarlo como la confianza de la ignorancia, porque no veíamos lo que se escondía detrás de la fachada de los bancos, del sonriente empleado que nos atendía . Al igual que en un teatro se representa sobre el escenario la obra para los espectadores mientras que detrás del telón se halla el mundo real, así sucedía en la economía , mientras los ciudadanos contemplábamos un escenario donde los protagonistas nos ofrecían su representación, en los despachos se jugaba con los ahorros , las ilusiones y esperanzas de millones de personas para incrementar los beneficios de los grandes grupos financieros sin pensar en las consecuencias que su alejamiento de la economía real pudiera tener o, lo que aún es peor, conociéndolas pero sin darles importancia pues sabían que a ellos no les sucedería nada.

Cuando se produjo el pánico financiero de 2008 los grandes bancos norteamericanos y otros grandes bancos europeos fueron rescatados con cifras millonarias por sus gobiernos, cifras mareantes de miles y cientos de miles de millones de euros destinados a rellenar los agujeros que la incompetencia, la mala gestión, la codicia y la ausencia de escrúpulos de los directivos habían creado. En los años siguientes documentales como "Inside Job" en 2010 o películas como "Margin Call" en 2011 han denunciado la corrupción, la premeditación y la absoluta falta de ética de los responsables de aquella crisis que, además , no han sufrido las consecuencias de sus errores, ni han asumido su culpa. Mientras eso sucedía en Estados Unidos y también en Europa, una serie de países a los que desde un primer momento se designo como los PIGS, por las iniciales en inglés de Portugal, Irlanda, Grecia y España(Spain) iniciaron una cuesta abajo cuando los tipos de interés de los prestamos que recibían para financiarse emprendieron una escalada  que sigue a día de hoy y además de dificultar cada vez más la financiación del estado incrementa sus niveles de deuda hasta superar el Producto Interior Bruto de esos estados, es decir, el valor de los bienes y servicios de un país durante un año.

TRAILER PELÍCULA "MARGIN CALL" DE 2011

Esta película retrata de forma cruda y realista el comienzo de la crisis de 2008 y , sobre todo y lo que es más interesante, la forma en que pensaban y piensan algunas de las personas que controlan nuestro sistema financiero, las mismas que siguen acumulando riqueza mientras fuerzan a las sociedades a asumir sacrificios que servirán para conservar sus posiciones de privilegio. La mentira y la falta de ética, la codicia y el afán de acumular riqueza sin pensar en el bien común se hallan en las bases de la crisis del sistema


  

En el caso de España, en la actualidad nuestro país ha alcanzado una cifra de desempleo que se aproxima a los seis millones de personas, con un 50% de desempleo juvenil. Llevamos cuatro años donde esta cifra no cesa de incrementarse . El tiempo máximo en el que un trabajador puede cobrar el subsidio de desempleo, que no es un regalo del estado sino que se basa en las aportaciones que el trabajador ha realizado durante su vida activa, es de dos años . En la actualidad 704.900 españoles llevan tres años o más sin encontrar trabajo, personas que ya han perdido toda ayuda económica, que no ingresan nada y por lo tanto han dejado de gastar, un número que se incrementará en los próximos meses a medida que cumplan el tiempo máximo de prestación por desempleo aquellos que perdieron su trabajo a partir de 2010, cuando más fuerte comenzó a golpear la crisis. A menos personas ingresando dinero, menos consumo, a menos consumo más empresas que se ven forzadas a reducir personal o a cerrar, lo que a su vez incrementa el número de desempleados,disminuyen los ingresos del Estado que se ve obligado a incrementar los impuestos empobreciendo aún más a la población en una espiral que parece no tener fin. Cuando más se necesitaría el auxilio del Estado para ayudar a la gente sin recursos descubrimos que no hay dinero, los municipios, las comunidades autónomas y el gobierno central acumulan créditos y deudas impagadas.

Durante años los líderes políticos de España, lo que se podría hacer extensivo a otras muchas naciones , nos mostraron una realidad falsa, un espejismo de prosperidad que no se correspondía con la producción y los recursos de los que disponíamos. Como otras naciones hemos vivido de prestado , financiando créditos con nuevos créditos, acumulando intereses y olvidándonos de invertir en proyectos de futuro, en nuevas tecnologías , en la economía real mientras nuestros grandes empresarios centraron sus negocios en la especulación inmobiliaria o en el mercado de valores , hinchando el precio de los pisos y animando a la gente a solicitar créditos cada vez más altos para financiar su compra aunque la razón dijera que muchas de aquellos compradores no serían capaces de saldar su deuda ni después de cuarenta años de trabajo y sin tener en cuenta que si la situación cambiaba, si perdía el trabajo por despido o enfermedad, sólo sería dueño de una deuda que jamás podría pagar.Los bancos financiaron en aquellos años de falsa prosperidad a las inmobiliarias, compraron terrenos que no valían nada con la intención de darles la calificación de suelo urbano para construir siempre con la vista puesta en venderlos a precios que duplicaran o triplicaran el precio al que lo habían adquirido.

ENTREVISTA AL ESCRITOR JOSÉ LUIS SAMPEDRO

Aunque no comparto todas las opiniones de esta entrevista al escritor español José Luis Sampedro(1917) coincido con él en dos aspectos, el agotamiento del capitalismo y el peso del miedo en nuestras decisiones, que nos impide buscar nuevos caminos . Y es importante comprender que no se trata de un enfrentamiento entre ideologías políticas, izquierdas o derechas, sino que se trata precisamente de superar estas dos corrientes de pensamiento que han dividido a las sociedades durante los dos últimos siglos pero que ya no ofrecen respuestas a los retos del siglo XXI



Cuando la crisis estalló todo aquel castillo de naipes se vino abajo, millones de personas desde entonces perdieron su trabajo y no pudieron hacer frente a sus deudas . Muchos perderían sus casas pero no las deudas, que seguían obligados a pagar mientras que los bancos fueron acumulando pisos y terrenos que , como consecuencia de la crisis y la falta de demanda, han ido perdiendo valor de mercado aunque no reflejaban esta pérdida en sus balances, ocultando lo que eran en realidad , pérdidas. De esta forma, la siguiente burbuja en estallar después de la inmobiliaria fue la de los bancos , donde ahora se descubren perdidas millonarias donde hasta hace unos pocos meses se afirmaba que había beneficios, de nuevo la mentira como política. En estos años el abismo que separa a la minoría de posición acomodada del resto de la población se ha incrementado, los ricos son cada vez más ricos y la llamada clase media, nacida al abrigo del Estado de Bienestar cuyas bases se construyeron después del final de la Segunda Guerra Mundial, se reduce deslizándose de manera suave pero constante hacia la pobreza o , al menos, a un estado donde los proyectos personales de cada persona quedan truncados por la falta de dinero.

Si miramos alrededor ¿qué vemos? Empresas que aún teniendo beneficios reducen personal para reducir los gastos e incrementar aún más esos beneficios , el desmantelamiento del Estado de Bienestar que no era un lujo sino un paso en la dirección hacia una sociedad más humana y justa, el empobrecimiento de sectores cada vez más amplios de la sociedad, el escepticismo, la indiferencia e incluso la ira contra los partidos políticos tradicionales, la indignación ante el espectáculo de falsedades y medias verdades que durante años han empleado las entidades financieras para enriquecerse fraudulentamente a costa de la ignorancia en materia económica de ciudadanos incautos que entregaban a estas entidades su dinero confiando que estaba en buenas manos. Y este es el panorama actual pero ¿y el futuro? El progreso tecnológico no se detendrá, los robots se incorporarán a nuestras sociedades y retirará a millones de personas de sus puestos de trabajo.Si la gente no tiene trabajo no ganará dinero y si no gana dinero no podrá comprar los productos que le quieren vender para alimentar la sociedad de consumo, esa misma sociedad de consumo que agota los recursos limitados del planeta como si el planeta pudiera sostener a una población creciente consumiendo al ritmo de Estados Unidos o de Europa durante un tiempo indefinido.


DOCUMENTAL "ROBOTS Y HUMANOS" DE NATIONAL GEOGRAPHIC

Se aproxima una nueva revolución , la revolución robótica de la que ya he hablado en otras ocasiones en el Mentidero, una revolución que yo veo como la oportunidad de liberar al hombre de la esclavitud de trabajos que nada aportan a nuestra evolución, la oportunidad de dedicarnos a una vida más plena , pero para ello es necesario cambiar el sistema, porque sino lo que traerán será menos trabajo, aumento del desempleo y la pobreza y con ella de las desigualdades sociales y las tensiones que podrían desembocar en una sociedad más pobre y menos libre.




El que fuera Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan(1938) decía "Hoy en día, el capitalismo de mercado no tiene ningún gran rival ideológico; su mayor amenaza proviene de su propio interior. Si no puede promover la prosperidad y la justicia no habrá triunfado", y si es cierto que durante el siglo XIX y XX promovió una mejorada de las condiciones de vida de la sociedad, aunque para ello los trabajadores tuvieron que luchar durante más de un siglo y medio a través de los sindicatos , algo que nunca tenemos que olvidar pues nadie ha regalado nada a las sociedades y han tenido que ser ellas las que se lo han ganado durante décadas de trabajo y de lucha por el reconocimiento de sus derechos, su ciclo está llegando a su fin. Cuando la Revolución Industrial daba sus primeros pasos en 1800 el mundo tenía mil millones de habitantes, ahora somos siete mil millones y para el 2050 alcanzaremos los nueve mil millones de personas, en el siglo XIX apenas había máquinas excepto los telares que iniciaron el proceso de la Revolución Industrial, hoy fábricas , oficinas , obras de construcción necesitan cada vez menos personas gracias al avance tecnológico , los recursos de la Tierra antes o después terminarán agotándose y provocando enfrentamientos por su posesión ¿de verdad que la solución de nuestros problemas se basa en reducir las prestaciones sociales, los sueldos y en recortes de déficit?¿No ven nuestros líderes que el mundo del siglo XIX nada tiene que ver con el del siglo XXI?

Si un sistema fracasa en el objetivo de incrementar la riqueza de la mayor parte de la población, de reducir la desigualdad entre ricos y pobres , de crear una sociedad más justa,  ese sistema ha fracasado, pero aquellos que aún hoy se encuentran en la parte alta de la pirámide social beneficiándose de ese sistema caduco prefieren mirar al futuro a corto plazo porque, como reza la frase que se atribuye al rey francés Luis XV, "después de mi el diluvio", y en efecto, tras su muerte estalló la Revolución Francesa y su sucesor perdió la cabeza en ella. El dramaturgo alemán Berthold Brecht escribía que "Las revoluciones se producen en callejones sin salida"  y si no se reacciona y tratamos de mirar más allá de las próximas elecciones o de los intereses egoístas de unos pocos, nos dirigiremos hacia ese callejón sin salida . Recurriendo a las palabras de Albert Einstein "No podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos". Estoy convencido que otro mundo , otra sociedad , es posible, pero para ello hay que hacer el esfuerzo de imaginarla ,pensar distinto, pero a muchos no les conviene pensar distinto porque les va muy bien así. Por eso no es tiempo de callar, sino de escribir, de hablar, de impulsar un cambio y no resignarnos. Sólo tenemos una vida y no puede sacrificarse en el ara de un sistema económico.

Frederick Taylor (1856-1915) fue un economista norteamericano creador de un sistema racional de trabajo que en su honor recibiría el nombre de Taylorismo, basado en la organización científica del trabajo ,  especializando a los trabajadores en operaciones muy simples  y llegando a estudiar sus movimientos para  eliminar aquellos que fueran erróneos y reducían la productividad. Su obsesión por la división del trabajo llegaba al extremo de que el trabajador se limitaba a poner una sola pieza dentro de la cadena de producción, controlando la empresa su ritmo de trabajo . Un sistema que consiguió aumentar los beneficios de las empresas a costa de reducir los salarios de los trabajadores, ya que al simplificar sus tareas también le reducía el salario,   y aumentar su productividad en un trabajo que resultaba alienante y deshumanizador que impedía la evolución del trabajador, limitado a realizar siempre la misma tarea. Estas y otras prácticas del capitalismo fueron eliminadas gracias a la presión de los sindicatos y los trabajadores , pero parece que aún hay nostálgicos de aquel tiempo que querrían recuperar esas políticas de salarios bajos, incremento de productividad y riqueza del empresario, un sistema que ya demostró su fracaso y que sería reformado por Henry Ford(1863-1947), el creador del trabajo en cadena, que consideraba importante para mantener o incrementar la productividad el bienestar de los trabajadores, un sistema de trabajo que hoy ya no es posible debido a la introducción de las máquinas. El capitalismo ha ido evolucionando en este tiempo, pero ahora ya no se trata de evolucionar sino de crear un sistema nuevo de organización económica y social  (imagen procedente de http://dianalondonoydanielberrio.wordpress.com )


No se pueden exigir sacrificios a la población cuando las personas que durante años han controlado la política y la economía de nuestras naciones no asumen ninguna responsabilidad por sus malas gestiones, por sus errores y , sobre todo, por sus mentiras. La solución no puede ser empobrecer más al que ya tiene poco para que los que son ricos se enriquezcan aún más. Temo que parezca un argumento demagógico pero desde mi punto de vista es la realidad de una riqueza que se concentra cada vez en menos manos mientras la pobreza se extiende cada vez más. Es cierto que visto desde fuera parecen absurdas estas palabras escritas por un europeo cuando vivimos en una sociedad del consumo y rodeados de riqueza, pero una gran parte de la población está quedado marginada de esa sociedad y se transforma en ese niño que mira con ojos de deseo el inalcanzable pastel expuesto en un escaparate, tan cerca y a la vez tan lejos de sus posibilidades. Hace unos días escribía sobre la Revolución Francesa y la Revolución Rusa, dos momentos históricos diferentes donde la indignación popular había estallado después de siglos de opresión y de ceguera de las clases dominantes, hoy la situación no es comparable pero se repite la misma ceguera e irresponsabilidad de los que gobiernan, alejados de los problemas cotidianos de sus ciudadanos

Y el mayor riesgo de todo esto es la perdida de confianza en los líderes fundamental en una democracia. Escribía Friedrich Nietzsche "Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti." y eso es lo que nos sucede no sólo con los políticos sino con los grandes empresarios y con los economistas que primero ocultaron sus acciones con engaños y después nos han responsabilizado a nosotros de sus acciones. Es cierto que no sirve de nada centrarse en buscar los culpables cuando la situación es mala, que hay que concentrar las fuerzas en hallar soluciones , pero si los que tienen que darnos esas soluciones son las mismas personas que nos condujeron a los problemas entonces es necesario prescindir de ellos. Un ciego no puede guiar a otro ciego porque ambos caerán al agujero. Hace dos siglos la Revolución Francesa provocó la desaparición del Antiguo Régimen y daba comienzo a una nueva era en la historia, pero aquel cambio no se hizo de un día para otro, los defensores del Antiguo Régimen se resistieron y durante medio siglo más mantuvieron un sistema que ya no funcionaba , sacrificando con su inmovilismo la vida de millones de personas. Lo mismo sucedió en los inicios del capitalismo, cuando la codicia de los empresarios esclavizaba a los trabajadores que no tenían más derechos que trabajar en jornadas agotadoras por sueldos miserables.

BREVE VÍDEO SOBRE LAS CONSECUENCIAS DE NUESTRA FORMA DE VIDA EN OTRAS SOCIEDADES

La forma de vivir desarrollada por la sociedad del consumo derivada del capitalismo tiene graves consecuencias sobre otros pueblos, la política de buscar siempre el máximo beneficio sin importar el método nos conduce gradualmente a un callejón sin salida de incremento de la desigualdad social, deterioro del medio ambiente y empobrecimiento general que terminará por ahogar al propio sistema. Antes de llegar a esos extremos es necesario comenzar a planificar el futuro de otra forma, aunque ahora haya que superar la crisis del presente. Pero si nos limitamos a salvar este momento puntual sin poner los cimientos de una nueva organización social y económica , la realidad se impondrá de forma dolorosa. Estamos a tiempo de construir un futuro mejor, pero hay que abrir los ojos




Cuanta gente no murió entonces sin haber vivido, pasando sus días trabajando de sol a sol para no tener nada más que un plato de comida para cenar mientras los dueños de las fabricas vivían en su propia burbuja de prosperidad. La lucha sindical, los movimientos obreros y la conciencia de sentirse explotados permitió a la gente ir conquistando mejoras en sus vidas en un largo proceso que duró dos siglos y que ahora parece que queremos desmontar en unos años para tratar de mantener unas décadas más un sistema que ya no se sostiene pero al que queremos seguir poniendo parches, como se ponen a la rueda de una bicicleta cuando ya se ha pinchado para tratar de que siga funcionando un poco más aunque sepamos que no podremos llegar con ella a nuestro destino. Y lo peor es que en ese intento desesperado por apuntalar el edificio que se derrumba para que los caseros sigan beneficiándose del alquiler de los inquilinos , millones de personas verán sus vidas detenidas, sin horizonte de mejora y sacrificando sus días en trabajos sin futuro, viviendo sin vivir , porque no tendrán tiempo para más. ¿Qué resumen haría de su existencia una persona que trabaja más de diez horas al día durante seis días a la semana para que apenas tenga dinero para pagar sus deudas? Me diréis que así ha sido la mayor parte de nuestra historia, y tendréis razón, pero nunca como ahora tuvimos los medios para que esto no fuera así.

¿Soluciones? Por desgracia yo no soy una persona de talento y no tengo las respuestas, pero si hay personas que están ofreciendo alternativas que merecen ser escuchadas y debatidas. Es importante prescindir de los responsables que con su mediocridad, su mala fe o , simplemente, su estupidez, nos condujeron hasta este punto, buscar a aquellos que tienen planteamientos diferentes, respuestas originales que no estén relacionadas con el pasado sino con el futuro. Yo, que amo la historia, creo que es una magnífica maestra para reconocer los errores y evitarlos en el futuro , pero no para buscar soluciones, porque los nuevos retos exigen pensamientos innovadores. Si queremos una sociedad diferente tenemos que pensar y caminar distinto porque repitiendo las viejas fórmulas sólo lograremos insistir en nuestros errores. Es tiempo de crisis, de una crisis muy profunda porque afecta no a aspectos coyunturales de nuestro sistema, sino a su mismo corazón, pero también es tiempo de esperanza porque tenemos los medios para construir una nueva sociedad aunque ahora seamos incapaces de verla, igual que el que tiene delante un árbol no consigue ver el bosque un poco más allá, aunque se halla allí, esperando ser descubierto.

El escritor español César Fernández García(1967) escribe "Sueña. Tus sueños construirán la realidad". La realidad no es un destino fatal al que tenemos que resignarnos, la construimos nosotros cada día, con nuestras acciones y decisiones . Comencemos a construirla, miremos al futuro con ojos nuevos, recuperemos el sentido de la solidaridad, del bien común, de la generosidad, del valor de la vida humana, del sentido de pertenencia a este planeta no como sus dueños sino como un elemento más integrado en él. La codicia, la mentira, el egoísmo han carcomido los pilares de este sistema, que funcionó durante dos siglos proporcionándonos una mejora en la calidad de vida como nunca antes el hombre había conocido, pero es el momento de evolucionar y  dar otro paso más hacia un mundo mejor , miremos a ese futuro no como un callejón sin salida sino como un lugar lleno de oportunidades. Pero si nos empeñamos en detener el cambio , en conservar lo que se cae, en mantener al frente de nuestras sociedades a los que sólo quieren conservar sus privilegios, el cambio se producirá, porque la historia nunca se detiene, pero ese cambio será mucho más doloroso. Por eso no es tiempo de silencio, es tiempo de hablar, de escribir, de escuchar a los que nos hablan con palabras nuevas. En nuestras manos está el futuro. Es tiempo de crisis, es tiempo de esperanza.
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